{"id":4979,"date":"2024-03-25T08:52:41","date_gmt":"2024-03-25T08:52:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=4979"},"modified":"2024-09-02T08:30:22","modified_gmt":"2024-09-02T08:30:22","slug":"juan-i-pagola-carte-apagan-los-relatos-distopicos-nuestras-utopias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2024\/03\/25\/juan-i-pagola-carte-apagan-los-relatos-distopicos-nuestras-utopias\/","title":{"rendered":"Juan I. Pagola Carte: \u00ab\u00bfApagan los relatos dist\u00f3picos nuestras\u00a0utop\u00edas?\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en The Conversation (24\/03\/2024)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/10\/Juan-Ignacio-Pagola-Carte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1386\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor de Comunicaci\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En los \u00faltimos tiempos nos abruma la proliferaci\u00f3n de relatos dist\u00f3picos que inundan las pantallas y las librer\u00edas de las ciudades. Aunque la narrativa dist\u00f3pica se hace relevante en el siglo XX (con&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/George_Orwell\">George Orwell<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Aldous_Huxley\">Aldous Huxley<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ray_Bradbury\">Ray Bradbury<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/el-caos-contado-por-jose-saramago-203266\">Jos\u00e9 Saramago<\/a>), ha sido entrado el siglo XXI cuando este \u201cg\u00e9nero\u201d se ha instalado definitivamente entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos reconocemos series y pel\u00edculas de ficci\u00f3n recientes que reproducen un futuro deshumanizado y carente de esperanza:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film800295.html\"><em>Black Mirror<\/em><\/a>&nbsp;(2011),&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film520063.html\"><em>Los juegos del hambre<\/em><\/a>&nbsp;(2014),&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film967260.html\"><em>Los 100<\/em><\/a>&nbsp;(2014),&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film474140.html\"><em>Humans<\/em> (2015)<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film494993.html\"><em>El cuento de la criada<\/em><\/a>&nbsp;(2017),&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film247862.html\"><em>Years &amp; Years<\/em><\/a>&nbsp;(2019),&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film540777.html\"><em>El juego del calamar<\/em><\/a>&nbsp;(2021),&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film368565.html\"><em>Extrapolations<\/em><\/a>&nbsp;(2023), etc.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El contrapunto ut\u00f3pico<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft\"><a href=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/582230\/original\/file-20240315-26-6cgrcs.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=1000&amp;fit=clip\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/582230\/original\/file-20240315-26-6cgrcs.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=237&amp;fit=clip\" alt=\"Dibujo de una isla con diferentes edificaciones y pueblos, mientras algunos barcos la rodean desde el agua.\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Xilograf\u00eda de Ambrosius Holbein para la&nbsp;<em>Utop\u00eda<\/em>&nbsp;de Tom\u00e1s Moro (1518 noviembre, Johann Froben).&nbsp;<a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:1518_Thomas_More_Utopia_(Map_November_edition)_(Biblioteca_nacional_de_Portugal).jpg\">Biblioteca nacional de Portugal\/Wikimedia Commons<\/a>,&nbsp;<a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/4.0\/\">CC BY-SA<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Pero las expresiones dist\u00f3picas se pueden entender mejor como fruto de una cierta deconstrucci\u00f3n de su opuesta, la utop\u00eda. Hist\u00f3ricamente, el pensamiento ut\u00f3pico&nbsp;<a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/utop%C3%ADa\">se ha relacionado<\/a>&nbsp;con la imaginaci\u00f3n de un escenario ideal en el que se dibujan aquellos deseos a los que aspiran los seres humanos, individual y colectivamente, para ser m\u00e1s felices o sentirse mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>Este concepto se puede rastrear desde las narrativas de las primeras civilizaciones en Mesopotamia o Grecia \u2013representadas por la democracia en la\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rep%C3%BAblica_(Plat%C3%B3n)\"><em>Rep\u00fablica<\/em><\/a>\u00a0de Plat\u00f3n, por ejemplo\u2013, atravesando los relatos de los libros sagrados,\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Utop%C3%ADa_(Tom%C3%A1s_Moro)\">hasta Tomas Moro<\/a>. El pensador ingl\u00e9s recrea en su libro la isla de Utop\u00eda, en la que sus habitantes comparten los bienes y conviven de forma pac\u00edfica, fraterna y armoniosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, la profundizaci\u00f3n en el concepto de utop\u00eda la asume el pensamiento socialista de finales del XIX, con autores como&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Charles_Fourier\">Charles Fourier<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/%C3%89tienne_Cabet\">\u00c9tienne Cabet<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Robert_Owen\">Robert Owen<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador de la filosof\u00eda&nbsp;<a href=\"https:\/\/elobrero.es\/historalia\/53403-etienne-cabet-1788-1856-viaje-a-icaria-la-influencia-de-un-libro-sugestivo-movilizador-y-taumaturgico.html\">Antonio Chazarra Montiel<\/a>&nbsp;ha analizado la importante aportaci\u00f3n que la obra de Cabet&nbsp;<em>El viaje a Icaria<\/em>&nbsp;supone para la literatura ut\u00f3pica, con su enumeraci\u00f3n de propuestas encaminadas a crear comunidades de bienes, vinculadas a la justicia y a la equidad, no solo de car\u00e1cter pol\u00edtico, econ\u00f3mico o social, sino tambi\u00e9n con implicaciones en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el siglo XX, el debate entre pragm\u00e1ticos y ut\u00f3picos se visibiliza muy especialmente en la obra&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Apocal%C3%ADpticos_e_integrados\"><em>Apocal\u00edpticos e integrados<\/em><\/a>&nbsp;de Umberto Eco, que ahonda en la influencia que los medios de comunicaci\u00f3n tienen sobre la cultura de masas. Si aplicamos a la tecnolog\u00eda la esencia de la discusi\u00f3n que formula Eco, estamos probablemente abriendo la brecha que existe entre sus bondades y peligros. El enfrentamiento dial\u00e9ctico entre tecnof\u00edlicos y tecnof\u00f3bicos, entre ciberutop\u00eda y apocalipsis tecnol\u00f3gico, se cuela en muchos de los debates sociales que surgieron hace d\u00e9cadas y sostenemos en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el polit\u00f3logo estadounidense Francis Fukuyama pronostic\u00f3&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_fin_de_la_historia_y_el_%C3%BAltimo_hombre\">el final de la historia<\/a>&nbsp;con la derrota del socialismo y la victoria del capitalismo, el debate sigue en carne viva. Y la diatriba entre distop\u00edas y utop\u00edas es una de sus ramificaciones m\u00e1s intensas. Las utop\u00edas est\u00e1n encaminadas a enarbolar un modelo de sociedad en el que la equidad y la b\u00fasqueda del bien com\u00fan imperan para todos sus individuos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras, las distop\u00edas reflejan un futuro en el que han triunfado el ego\u00edsmo, el inter\u00e9s particular y la dominaci\u00f3n de unos sobre otros. Son la estaci\u00f3n final de un capitalismo cuyo prop\u00f3sito desemboca en sociedades en las que el individualismo extremo se ha apoderado del paisaje a trav\u00e9s de la violencia, la tecnolog\u00eda y el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>En cierto sentido, las narrativas dist\u00f3picas se pueden convertir en un arma muy \u00fatil del capitalismo salvaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/582232\/original\/file-20240315-26-wvn5vd.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=1000&amp;fit=clip\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/582232\/original\/file-20240315-26-wvn5vd.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" alt=\"Una mujer joven mira desafiante en medio de una multitud de adolescentes.\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">En&nbsp;<em>Los juegos del hambre<\/em>&nbsp;las clases m\u00e1s humildes est\u00e1n sometidas a trav\u00e9s de la pobreza, la violencia y unos juegos en los que las nuevas generaciones se ven enfrentadas a luchas a vida o muerte para sobrevivir.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/filmimages.php?movie_id=520063\">FilmAffinity<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuando se desactiva la esperanza<\/h2>\n\n\n\n<p>Para desarrollar esa conclusi\u00f3n, habr\u00eda que preguntarse si la generalizaci\u00f3n de los relatos dist\u00f3picos en nuestra cultura posmoderna y mercantil diluye las luchas y desactiva la esperanza. Como se\u00f1ala el soci\u00f3logo alem\u00e1n Heinz Bude en su libro&nbsp;<a href=\"https:\/\/herdereditorial.com\/catalogo\/sociologia\/la-sociedad-del-miedo-9788425438417\"><em>La sociedad del miedo<\/em><\/a>, el poder que han adquirido las emociones genera un clima de inestabilidad que nos pone en guardia ante una posible crisis, haci\u00e9ndonos sentir consternados y provocando que perdamos la idea de utop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las distop\u00edas&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.grupo5.net\/la-psicologia-del-miedo-en-medios\/\">nos hacen imaginar un futuro<\/a>, permiten canalizar el miedo y nos ponen en guardia. Pero a la vez pueden atrofiar, o m\u00e1s bien, intimidar nuestro deseo de buscar otras alternativas, modelos diferentes y m\u00e1s humanos. La contaminaci\u00f3n dist\u00f3pica promueve las teor\u00edas conspirativas y resulta demoledora para el pensamiento cr\u00edtico. Las distop\u00edas esparcen la sensaci\u00f3n de miedo y de que no hay un futuro mejor. En su \u00faltimo libro,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com\/libro-doppelganger\/387930\"><em>Doppelganger<\/em><\/a>, Naomi Klein se refiere a la pandemia del covid-19 como el \u201cmultiplicador de amenazas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2020, la escritora Layla Mart\u00ednez public\u00f3 el ensayo&nbsp;<a href=\"http:\/\/episkaia.org\/\"><em>Utop\u00eda no es una isla<\/em><\/a>. En esta obra se repasan algunos de los episodios hist\u00f3ricos m\u00e1s relevantes que dan soporte ideol\u00f3gico a la idea de \u201cutop\u00eda\u201d. Uno de los conceptos abordados para darle forma es el de \u201cfuturo\u201d. \u00c9ste ha sufrido un cierto desgaste en los \u00faltimos tiempos, como consecuencia de un progreso que ya no controlamos, o que por lo menos se presenta de forma incierta y no tan optimista. El realismo capitalista nos sit\u00faa en el presente y produce la cancelaci\u00f3n del futuro. Para Mart\u00ednez, la cultura dist\u00f3pica acrecienta ese desasosiego y es conservadora: contribuye a la par\u00e1lisis colectiva y proclama que no hay alternativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la autora recuerda que en el pasado hubo tambi\u00e9n futuros oscuros que consiguieron superarse. Por ejemplo, tras la resistencia en la reserva Standing Rock, los pueblos originarios en EE.&nbsp;UU.&nbsp;<a href=\"https:\/\/efeverde.com\/impiden-eeuu-construir-oleoducto-dakota-territorio-sioux\/\">impidieron la construcci\u00f3n<\/a>&nbsp;de varios oleoductos y terminales de extracci\u00f3n de carb\u00f3n y petr\u00f3leo. Mart\u00ednez apostilla que la esperanza sobre el futuro es, en s\u00ed misma, revolucionaria: debemos ser \u201cferozmente optimistas y a la vez radicalmente pragm\u00e1ticos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/582227\/original\/file-20240315-18-tvyhit.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=1000&amp;fit=clip\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/582227\/original\/file-20240315-18-tvyhit.jpg?ixlib=rb-1.1.0&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" alt=\"Una mujer ind\u00edgena levanta el brazo mientras grita en medio de una protesta.\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Concentraci\u00f3n en apoyo a los manifestantes contra el oleoducto Dakota Access el 5 de noviembre de 2016 en Toronto (Canad\u00e1).&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.shutterstock.com\/es\/image-photo\/toronto-november-5-indigenous-woman-chanting-566434117\">arindambanerjee\/Shutterstock<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=GaRpIBj5xho\">Dec\u00eda Eduardo Galeano<\/a>&nbsp;en una de sus frases m\u00e1s c\u00e9lebres: \u201cLa utop\u00eda est\u00e1 en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos m\u00e1s all\u00e1. \u00bfEntonces para qu\u00e9 sirve la utop\u00eda? Para eso, sirve para caminar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente, si abandonamos la senda de la utop\u00eda y nos dejamos llevar por el esp\u00edritu depresivo de las distop\u00edas que asoman constantemente a nuestras pantallas habremos perdido la pulsi\u00f3n para seguir manteniendo la esperanza. El futuro solo es mejor si nos creemos que puede serlo. La utop\u00eda no s\u00f3lo dibuja el horizonte, sino que nos permite iluminar el camino por el que vamos transitando d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en The Conversation (24\/03\/2024) En los \u00faltimos tiempos nos abruma la proliferaci\u00f3n de relatos dist\u00f3picos que inundan las pantallas y las librer\u00edas de las ciudades. Aunque la narrativa dist\u00f3pica se hace relevante en el siglo XX (con&nbsp;George Orwell,&nbsp;Aldous Huxley,&nbsp;Ray Bradbury&nbsp;y&nbsp;Jos\u00e9 Saramago), ha sido entrado el siglo XXI cuando este \u201cg\u00e9nero\u201d se ha instalado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":515,"featured_media":1388,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[37,11],"tags":[150],"class_list":{"0":"post-4979","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinion","8":"category-voces-expertas","9":"tag-juan-ignacio-pagola","10":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4979"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4980,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4979\/revisions\/4980"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}