{"id":5400,"date":"2024-05-17T08:00:50","date_gmt":"2024-05-17T08:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=5400"},"modified":"2024-09-02T08:35:56","modified_gmt":"2024-09-02T08:35:56","slug":"eduardo-j-ruiz-vieytez-y-estas-para-que-son-elecciones-europeas-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2024\/05\/17\/eduardo-j-ruiz-vieytez-y-estas-para-que-son-elecciones-europeas-1\/","title":{"rendered":"Eduardo J. Ruiz Vieytez: \u00ab\u00bfY \u00e9stas, para qu\u00e9 son? [Elecciones Europeas (1)]\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Deia (17\/05\/2024)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/12\/Eduardo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1767\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor de Derecho Constitucional<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Para la mayor parte de los electores el Parlamento Europeo es un \u00f3rgano lejano. No lo identifican con unos l\u00edderes pol\u00edticos famosos, ni con un edificio que se les haga familiar, ni siquiera tienen claro si se re\u00fane en Bruselas, en Luxemburgo o en Estrasburgo. Tampoco es esperable que entiendan siempre la diferencia entre la Uni\u00f3n Europea y el Consejo de Europa, que distingan sus banderas o que sepan si Eslovenia, Noruega o Montenegro forman parte de estas organizaciones. Y es poco frecuente que conozcan los nombres de los presidentes de la Comisi\u00f3n, del Consejo o del propio Parlamento europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n de este \u201cdesconocimiento europeo\u201d es la abrumadora cultura de estatalidad que caracteriza nuestro sistema pol\u00edtico y que se resume en tres pilares fundamentales: la democracia representativa, la econom\u00eda social de mercado y la estatalidad. Este tercer elemento es como el aire, que aparentemente no se ve ni se nota, pero forma parte esencial de nuestro entorno. Tan esencial, que hasta nos parece natural, l\u00f3gico e inevitable, aunque en rigor no lo sea. El Estado no deja de ser una forma particular de organizaci\u00f3n pol\u00edtica que ha tenido \u00e9xito en nuestra historia, y que desde Europa se ha extendido e impuesto a todo el planeta. Hoy la vida pol\u00edtica, la producci\u00f3n del Derecho o el ejercicio del poder p\u00fablico, se desarrollan a trav\u00e9s de un molde estatal. Por supuesto, el Estado ha evolucionado con la historia y tambi\u00e9n ha ido perdiendo poder de actuaci\u00f3n frente a cuestiones que requieren pol\u00edticas m\u00e1s amplias, transnacionales o de perspectiva global. Pero como par\u00e1metro de identificaci\u00f3n de las personas y de los territorios, el Estado no ha tenido nunca un protagonismo tan fuerte y tan universalmente aceptado como en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que la estatalidad no es una cuesti\u00f3n estrictamente pol\u00edtica, sino que condiciona casi todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Eso que llamamos cultura, tanto en sentido elevado como popular, est\u00e1 gravemente moldeado y limitado por las fronteras estatales. Y ello, con independencia de cu\u00e1l sea nuestro entusiasmo u orgullo por la respectiva pertenencia estatal. Por ejemplo, si usted es un ciudadano del Estado espa\u00f1ol, seguramente conocer\u00e1 muchos nombres de la clase pol\u00edtica espa\u00f1ola, pero casi ninguno de la de otros Estados vecinos, ni siquiera de los considerados \u201cm\u00e1s importantes\u201d. \u00bfCu\u00e1ntos de nuestros conciudadanos conocen el nombre del primer ministro franc\u00e9s, o de los presidentes de Portugal o Italia? Y no hablemos de B\u00e9lgica, Eslovaquia, Finlandia o Lituania, porque seguramente ni un solo nombre o cara conocida evocan estos otros pa\u00edses con los que estamos institucionalmente casados. Pero vayamos mucho m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica, porque estos mismos conciudadanos conocer\u00e1n (les gusten m\u00e1s o no les gusten nada) a los personajes socialmente relevantes de su propio Estado, se trate de c\u00f3micos, deportistas o \u201ccelebrities\u201d en general. Por ejemplo, sabr\u00e1n qui\u00e9nes son personas como Ana G. Obreg\u00f3n, Kiko Matamoros, Andreu Buenafuente, Isabel Pantoja o David Broncano. Conocer\u00e1n a varios miembros de la familia real espa\u00f1ola y sabr\u00e1n qui\u00e9nes son Isabel D\u00edaz Ayuso o Miguel \u00c1ngel Revilla aunque no sean c\u00e1ntabros. Pero seguramente no ser\u00e1n capaces de nombrar a ninguno de los equivalentes c\u00f3micos, medi\u00e1ticos o populares de estos personajes en Francia, Italia o Portugal, por mencionar tres pa\u00edses cercanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n, las referencias c\u00f3micas, deportivas o art\u00edsticas son abrumadoramente estatales y generan adhesiones estatales. Es casi imposible conocer a alguien que en unas Olimpiadas cuente las medallas obtenidas por los ciudadanos de la Uni\u00f3n Europea, porque la mayor\u00eda hace esa cuenta por Estados, al igual que funcionan las adhesiones en Eurovisi\u00f3n o en la Eurocopa, e incluso en premios o deportes individuales como los Oscar, los Nobel, el ciclismo, la f\u00f3rmula uno o el tenis, cuya audiencia sube cuando aparece un deportista exitoso del \u00e1mbito estatal y baja cuando no lo hay. Con la geograf\u00eda el resultado ser\u00e1 el mismo porque la mayor parte de los lectores sabr\u00e1n cu\u00e1l es la capital de Arag\u00f3n o de Galicia, pero tendr\u00e1n m\u00e1s dudas para reconocer las de Malta, Eslovaquia o Estonia, y podr\u00e1n tener dudas respecto a si Croacia, Montenegro o Suiza son, como nosotros, parte de la Uni\u00f3n Europea. Y respecto a sus canales de informaci\u00f3n, \u00bfcu\u00e1ntos ciudadanos sintonizan radios extranjeras o leen frecuentemente prensa internacional? Incluso las redes y canales sociales que aparentemente no tienen fronteras son consumidas con un sesgo abrumadoramente estatal.<\/p>\n\n\n\n<p>Con una cultura estatalista tan densamente presente en nuestras vidas que apenas nos damos cuenta de ella, es dif\u00edcil que la dimensi\u00f3n europea se pueda abrir un hueco suficiente en nuestras preocupaciones pol\u00edticas. No es raro que casi nadie celebre el d\u00eda de la Uni\u00f3n Europea cuya fecha, a diferencia de las respectivas fiestas nacionales, los ciudadanos justificadamente desconocen. No es que sea imposible construir nuevas culturas estatales, pero la UE lo tiene muy complicado. Por un lado, porque dispone de competencias pol\u00edticas importantes, pero no de las m\u00e1s visibles y simb\u00f3licas. Segundo, y esta es la raz\u00f3n fundamental, porque no se puede ocupar un espacio en la mente de las personas cuando el mismo ya est\u00e1 intensamente ocupado. Si la UE no ha sido capaz de construir una identificaci\u00f3n mayor a lo largo de su existencia es porque los Estados siguen potenciando la suya y porque esta goza de una estupenda salud en cuanto a referencias cotidianas de una abrumadora mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Para las elecciones al Parlamento Europeo, esto se traduce en tres consecuencias pol\u00edticas fundamentales. La primera es que la tasa de participaci\u00f3n tiende siempre a ser m\u00e1s baja que en otro tipo de elecciones estatales, nacionales o locales, algo que volver\u00e1 a constatarse el pr\u00f3ximo 9 de junio.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda consecuencia es que los electores no votan tanto motivados por las pol\u00edticas europeas de los diferentes partidos, sino en clave estatal o interna. Es decir, que utilizar\u00e1n su voto como una forma de mostrar su posici\u00f3n respecto a los asuntos que est\u00e1n sucediendo en su propio Estado y no en el conjunto de la Uni\u00f3n. Y como no entienden el Parlamento Europeo como la instituci\u00f3n en la que se deciden \u201clas cosas de comer\u201d, el voto reactivo o de castigo interno encuentra en estas elecciones su terreno abonado.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera consecuencia pol\u00edtica es en realidad una combinaci\u00f3n de las dos anteriores. Con una participaci\u00f3n menor y pocas referencias directas que no sean las estatales, las elecciones europeas se convierten en el proceso ideal para el voto irreverente o \u201cantisistema\u201d en el sentido m\u00e1s reaccionario del t\u00e9rmino. Por supuesto, todos los votos son igualmente leg\u00edtimos y todos conforman la voluntad general de un colectivo, pero el rigor y el grado de compromiso con el que se comporta el elector es inversamente proporcional al entendimiento que tiene de la instituci\u00f3n que elige. Y esto, unido a la baja participaci\u00f3n, nos arrojar\u00e1 resultados preocupantes porque el terreno es f\u00e9rtil para el populismo que se esconde f\u00e1cilmente tras el car\u00e1cter secreto del voto.<\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia de todo ello es que el 9 de junio elegiremos un Parlamento con una mayor presencia de partidos pol\u00edticos que azuzan descaradamente el discurso de la xenofobia, del rechazo a la diversidad, de la restricci\u00f3n a la inmigraci\u00f3n y de la defensa de las soberan\u00edas estatales. Justamente todo lo contrario de lo que esta Europa envejecida y descoordinada necesita hoy. Pero no es sorprendente que ello suceda, porque por importantes que sean los poderes y competencias de la Uni\u00f3n Europea (que lo son), su elecci\u00f3n no recibe el valor que necesita por parte de la ciudadan\u00eda. Y es que la cultura cotidiana, la de la sociedad de verdad, la del caf\u00e9 de todos los d\u00edas, e incluso la de las pantallas que constantemente consultamos, sigue siendo abrumadoramente estatal. Y mientras no podamos incidir en estas din\u00e1micas, que no son pol\u00edticas sino culturales, (el resto de) Europa nos seguir\u00e1 pareciendo lejana y desconocida. Y sus elecciones tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (17\/05\/2024) Para la mayor parte de los electores el Parlamento Europeo es un \u00f3rgano lejano. No lo identifican con unos l\u00edderes pol\u00edticos famosos, ni con un edificio que se les haga familiar, ni siquiera tienen claro si se re\u00fane en Bruselas, en Luxemburgo o en Estrasburgo. Tampoco es esperable que entiendan [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":515,"featured_media":1769,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[37,11],"tags":[155],"class_list":{"0":"post-5400","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinion","8":"category-voces-expertas","9":"tag-eduardo-j-ruiz-vieytez","10":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5400"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5400\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5410,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5400\/revisions\/5410"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1769"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}