{"id":6458,"date":"2024-08-07T06:44:33","date_gmt":"2024-08-07T06:44:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=6458"},"modified":"2024-09-03T08:06:41","modified_gmt":"2024-09-03T08:06:41","slug":"adela-balderas-vincent-van-gogh-retrato-incompleto-de-la-conviccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2024\/08\/07\/adela-balderas-vincent-van-gogh-retrato-incompleto-de-la-conviccion\/","title":{"rendered":"Adela Balderas: \u00abVincent Van Gogh: retrato incompleto de la convicci\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>L\u00edderes y genios. Incomprendido por sus coet\u00e1neos, cambi\u00f3 el arte para siempre<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (07\/08\/2024)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2024\/03\/Adela-Balderas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4931\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesora de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Entrar en la sala Museo de Arte Moderno de Nueva York en el que est\u00e1 La noche estrellada y avanzar hacia el cuadro para apreciar su belleza hace que te tiemblen las piernas. No todo el mundo est\u00e1 preparado para ver tanta belleza en estado puro, belleza honesta que te habla directamente al alma. Vincent Van Gogh pint\u00f3, cre\u00f3, pens\u00f3 y sinti\u00f3 a ritmo fren\u00e9tico en esa soledad en la que vivi\u00f3 enmara\u00f1ado. Se defini\u00f3 como un ser \u00abcon una hoguera en el pecho a la que nunca se acerca nadie a calentarse\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1872 hasta el a\u00f1o de su muerte, 1890, escribi\u00f3 m\u00e1s de ochocientas cartas, casi todas dirigidas a su hermano Theo. Desde 1880 -a\u00f1o en que empieza a trabajar con regularidad y ambici\u00f3n profesional- hasta su fallecimiento realiza 850 cuadros y m\u00e1s de 1.600 dibujos, todo ello resultado de ese ritmo, de esa mente y de esa necesidad. \u00abDesde que compr\u00e9 mis primeros colores y mis utensilios de pintor he estado yendo y viniendo y trabajando hasta el extremo de quedar completamente agotado&#8230; No he podido contenerme, literalmente no he podido abstenerme ni cesar de trabajar&#8230;\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Los autores del libro Van Gogh. La vida, Steven Naifeh y Gregory White-Smith, dibujan sentimientos mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo obvio, de esa locura popularizada del artista, ponen luz sobre sombras y lucidez sobre su vida, y entrelazan de manera extraordinaria historia y pensamientos. Aseguran que su hermano Theo cre\u00eda que \u00abVincent era simplemente un hombre excepcional, una especie de Quijote que luchaba contra los molinos de viento; un exc\u00e9ntrico bienintencionado, no un loco\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde vivir entre mineros, a ser marchante de arte o ilustrar revistas, incluso intentar hacerse sacerdote -era hijo de un pastor protestante neerland\u00e9s-, Van Gogh puso su vocaci\u00f3n al servicio del mundo y lo hizo pintando, aunque sin que nadie disfrutara de ello porque sus cuadros se amontonaban en armarios, desvanes o habitaciones de parientes y amigos. Su hermano insist\u00eda en que s\u00f3lo conociendo a Vincent \u00abdesde dentro\u00bb cab\u00eda ver su arte como \u00e9l lo ve\u00eda o, mejor dicho, como \u00e9l lo sent\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que de hecho \u00e9l mismo fue un gran observador. Dec\u00eda Plinio el Viejo, que \u00abla verdadera gloria nace de la observaci\u00f3n constante de la naturaleza\u00bb. Y Van Gogh observaba la naturaleza sin descanso. \u00abPasaba los d\u00edas escrutando y estudiando la vida del sotobosque\u00bb, recordar\u00eda su hermana Lies. Pod\u00eda quedarse \u00abdurante horas junto a un nido, simplemente mirando. Su mente parec\u00eda hecha para observar y pensar\u00bb. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Vincent escribir\u00eda a Theo y le dir\u00eda: \u00abCompartimos nuestro inter\u00e9s por observar tras las candilejas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00danicos reconocimientos <\/strong><br>Como afirm\u00f3 Fayad Jam\u00eds en Cartas a Theo, s\u00f3lo en los \u00faltimos meses de su vida recibir\u00eda -quiz\u00e1s con la indiferencia de qui\u00e9n ha vivido la miseria, sentido el olvido, el desgarro y la profunda incomprensi\u00f3n-<br>dos buenas noticias con respecto a su carrera art\u00edstica. Un cr\u00edtico distinguido public\u00f3 en Mercure de France un importante estudio acerca de su pintura, y su fiel hermano Theo, modesto marchante de cuadros impresionistas, vendi\u00f3, por primera vez, una tela suya Vi\u00f1a roja por una baja suma.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayudado y mantenido por Theo, en enero de 1889 le dec\u00eda a \u00e9ste: \u00abHabr\u00e1s vivido siempre pobre por darme de comer, pero yo devolver\u00e9 el dinero o entregar\u00e9 el alma\u00bb. No alcanz\u00f3 a ver el d\u00eda en que acaso hubiera podido devolver el dinero que le permiti\u00f3 realizar una de las obras art\u00edsticas m\u00e1s deslumbrantes y aut\u00e9nticas de los tiempos modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Theo conoc\u00eda los rumores que dec\u00edan que el arte de su hermano era obra de un demente. Cuentan sus bi\u00f3grafos Naifeh y White-Smith c\u00f3mo un cr\u00edtico calificaba sus formas distorsionadas y colores brillantes como \u00abel producto de una mente enferma\u00bb, de quien que hoy se escribe \u00abuno de los artistas m\u00e1s fascinantes de la historia universal\u00bb. En su intento por ayudar y \u00abdulcificar\u00bb su arte, Theo le aconsejaba no usar tanta pintura, no aplicarla tan r\u00e1pidamente\u00bf No crear a un ritmo tan violento. \u00abA veces trabajo excesivamente deprisa\u00bb, contestaba Vincent, \u00ab\u00bfacaso es un defecto?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Su convicci\u00f3n, su fortaleza, su intuici\u00f3n, su lucha, su coraje, su inconformismo, su manera de hacer, su entereza y su constancia sorprenden e inspiran. Dec\u00eda Van Gogh en una de sus cartas (3 de abril de 1878) que \u00abno se puede retroceder, y cuando se ha empezado a considerar las cosas con una mirada libre y confiada no se puede volver atr\u00e1s ni claudicar\u00bb a la vez que intimida y entristece. Y entristece por la mirada incompleta a su vida; porque no se entendi\u00f3 su arte, porque se comprometi\u00f3 en dar un nuevo sentido art\u00edstico y el mundo le ignor\u00f3; porque vivi\u00f3 el ataque inalterable y directo de la incomprensi\u00f3n, porque se perdi\u00f3 por momentos a s\u00ed mismo mientras avanzaba de rechazo en rechazo, de desenga\u00f1o en desenga\u00f1o, interrog\u00e1ndose \u00ab\u00bfpara qu\u00e9 pues podr\u00eda yo ser \u00fatil, para qu\u00e9 podr\u00eda servir?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abQuiero pintar lo que siento y sentir lo que pinto\u00bb. Y mantuvo su inquebrantable convicci\u00f3n hasta el d\u00eda de su muerte. Pensaba que nadie podr\u00eda entender su pintura sin conocer la historia de su vida: \u00abYo soy mi obra\u00bb, afirm\u00f3. Theo devolv\u00eda a Vincent sus atenciones con un cari\u00f1o que rayaba la devoci\u00f3n. Cre\u00eda que Vincent era \u00abmucho m\u00e1s que un ser humano\u00bb. Unos segundos antes de morir le dir\u00eda a Theo: \u00abFracasado una vez m\u00e1s&#8230; La miseria no acabar\u00e1 nunca&#8230;\u00bb. La gloria hab\u00eda llegado; el mito hab\u00eda nacido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00edderes y genios. Incomprendido por sus coet\u00e1neos, cambi\u00f3 el arte para siempre Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (07\/08\/2024) Entrar en la sala Museo de Arte Moderno de Nueva York en el que est\u00e1 La noche estrellada y avanzar hacia el cuadro para apreciar su belleza hace que te tiemblen las piernas. 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