{"id":7157,"date":"2024-10-15T13:22:24","date_gmt":"2024-10-15T13:22:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=7157"},"modified":"2024-10-15T13:22:25","modified_gmt":"2024-10-15T13:22:25","slug":"adela-balderas-se-puede-trabajar-con-un-equipo-en-el-que-se-desconfia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2024\/10\/15\/adela-balderas-se-puede-trabajar-con-un-equipo-en-el-que-se-desconfia\/","title":{"rendered":"Adela Balderas: \u00ab\u00bfSe puede trabajar con un equipo en el que se desconf\u00eda?\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>S\u00ed, como convivir con una pareja, pero sin certezas las relaciones se debilitan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (15\/10\/2024)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2024\/03\/Adela-Balderas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4931\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesora de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Cuando un jarr\u00f3n se rompe, los trozos se pueden pegar, pero nunca queda igual. As\u00ed me describi\u00f3 una amiga la confianza y no les niego que sent\u00ed una mezcla de tristeza, imperfecci\u00f3n y vulnerabilidad, probablemente por miedo a fallar y decepcionar o quiz\u00e1s a sentirme decepcionada. Despu\u00e9s, en una conversaci\u00f3n con un grupo de estudiantes sobre el mundo del trabajo, del entorno actual, del liderazgo, de la motivaci\u00f3n como motor, de la actitud como camino y de la necesidad de ilusi\u00f3n como ingrediente que todo lo cambia comprend\u00ed y sent\u00ed algo en lo que no hab\u00eda reparado: sent\u00ed de manera dolorosa que desconf\u00edan. Quiz\u00e1s lo percib\u00ed m\u00e1s a\u00fan por esa sensaci\u00f3n que me hab\u00eda dejado la reciente historia del jarr\u00f3n, o quiz\u00e1s porque siempre he sido sensible al tema de la confianza. Desconf\u00edan de las empresas, de sus l\u00edderes, de sus misiones y visiones, de las organizaciones insensibles a la inteligencia emocional; de personas que meten a la Generaci\u00f3n Z en la caja de generaciones, como si fueran todos iguales, como si la homogeneidad hubiera cubierto con su manto el valioso poder de la diversidad, de la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Instituto de Liderazgo para la Sostenibilidad de la Universidad de Cambridge public\u00f3 un informe en 2020 en el que afirmaba que \u201clas personas importan. Las personas son la base de los sistemas: las organizaciones resilientes no pueden existir sin personas resilientes, por lo que tenemos que entender qu\u00e9 se necesita para mejorar la resiliencia f\u00edsica, emocional y psicol\u00f3gica e invertir en el bienestar de las personas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De los avances casi diarios de la inteligencia artificial al evento We robot en el que Elon Musk present\u00f3 a un Optimus, su robot humanoide, sirviendo bebidas y marc\u00e1ndose unos pasos de baile, cada d\u00eda surgen noticias que nos impactan y nos recuerdan que el futuro de las pel\u00edculas de ciencia ficci\u00f3n ya est\u00e1 aqu\u00ed. Todo ello junto a una verdad inapelable, cruda como la realidad de las guerras y real como el avance imparable de esa inteligencia artificial: la falta de confianza se asoma a todos los escenarios y escaparates de la vida. De las noticias fake a las estafas virales; de la mentira a golpe de match de Tinder a la falta de confianza en la sociedad; de las im\u00e1genes de felicidad en Instagram a los likes comprados, pasando por las decepciones en las organizaciones y en sus l\u00edderes cuando olvidan que, efectivamente, tal y como dice ese informe de Cambridge, las personas importan.<\/p>\n\n\n\n<p>Stephen M. R. Covey en su libro La velocidad de la confianza asegura que \u201clo sabes cuando la sientes\u201d. Y es que cuando confiamos en las personas, creemos en ellas, en su integridad y en sus capacidades. Ya lo dice la RAE: la confianza es \u201cla esperanza firme que se tiene de alguien o algo\u201d. Y esa esperanza es tan importante como el aire, es el \u201carmaz\u00f3n de la existencia del ser humano en el tiempo\u201d, afirmaba el profesor y fil\u00f3sofo Leonardo Polo, que hablaba de las tres dimensiones de la esperanza. La primera es el optimismo: \u201cEl pesimismo encierra y paraliza. En cambio, la persona esperanzada camina hacia lo mejor, sale del ensimismamiento y se pone en tarea\u201d, porque un optimismo sin esperanza es trivial. La segunda es el futuro, porque sin \u00e9l no hay ma\u00f1ana. Y la tercera dimensi\u00f3n es la tarea, ponerse en acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, si la esperanza es fundamental para la confianza, \u00bfqu\u00e9 es realmente la confianza? \u00bfEs algo que puede romperse de manera irreparable o es posible vivir en la duda constante? \u00bfQu\u00e9 sucede cuando te desenamoras porque algo se ha roto en la confianza, ya sea hacia una persona, una organizaci\u00f3n o incluso hacia la vida misma? Y no dejan de surgir preguntas: \u00bfes posible convivir con alguien en quien no se conf\u00eda? \u00bfSe puede considerar realmente a alguien un mejor amigo si la confianza es la gran ausente? \u00bfY trabajar en un lugar donde se desconf\u00eda de los compa\u00f1eros, del jefe o incluso de la misi\u00f3n de la empresa? Quiz\u00e1s la respuesta es s\u00ed, se puede. Y si es as\u00ed, habr\u00eda que evaluar con qu\u00e9 consecuencias y por cu\u00e1nto tiempo se puedeaguantar as\u00ed. En Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas, Alicia le pregunta al Conejo Blanco: \u201c\u00bfCu\u00e1nto tiempo es para siempre?\u201d Y \u00e9l responde: \u201cA veces, s\u00f3lo un segundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La base de cualquier relaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La confianza es fr\u00e1gil. Y lo transforma todo. No s\u00f3lo es la base de cualquier relaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n el motor e impulsor que nos permite colaborar, aprender, sumar, compartir, asumir riesgos, creer, hablar con libertad\u2026 que nos permite amar. Sin confianza, las relaciones se vuelven d\u00e9biles, aumenta la inseguridad, los equipos se resienten, el talento se asusta, el aire se vuelve t\u00f3xico e irrespirable bajo la sombra de la sospecha y el recelo. Afirma Covey que \u201cla capacidad de infundir, cultivar, desarrollar y recuperar la confianza es la competencia de liderazgo clave en la nueva econom\u00eda global\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso en esa conversaci\u00f3n con los estudiantes, en el jarr\u00f3n y recuerdo algo que me devuelve la esperanza. Una alumna japonesa nos habl\u00f3 del arte kintsugi y dijo que en su pa\u00eds en lugar de tirar un jarr\u00f3n roto, se repara con una laca mezclada con polvo de oro. Cada grieta se transforma en una l\u00ednea dorada que no s\u00f3lo restablece la funcionalidad del jarr\u00f3n, sino que, a pesar de fracturas e imperfecciones, o precisamente por ello, se convierte en un s\u00edmbolo de resiliencia, de transformaci\u00f3n. Y nos recuerda la fragilidad de la confianza, de esa confianza que requiere atenci\u00f3n, cuidado y dedicaci\u00f3n para que resurja m\u00e1s fuerte y cuente su propia historia. Hoy llamar\u00e9 a mi amiga para contarle que los jarrones tambi\u00e9n se arreglan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00ed, como convivir con una pareja, pero sin certezas las relaciones se debilitan. Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (15\/10\/2024) Cuando un jarr\u00f3n se rompe, los trozos se pueden pegar, pero nunca queda igual. 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