{"id":7726,"date":"2024-10-28T14:52:38","date_gmt":"2024-10-28T14:52:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=7726"},"modified":"2024-10-28T14:52:39","modified_gmt":"2024-10-28T14:52:39","slug":"juan-pagola-apologia-de-la-lentitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2024\/10\/28\/juan-pagola-apologia-de-la-lentitud\/","title":{"rendered":"Juan Pagola: \u00abApolog\u00eda de la lentitud\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en la Revista Mensajero (08\/10\/2024)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/10\/Juan-Ignacio-Pagola-Carte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1386\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor de Comunicaci\u00f3n<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>\u201cDate prisa que se acaban\u201d. \u201cReserva r\u00e1pido estas entradas porque hay m\u00e1s usuarios que buscan lo mismo en esta p\u00e1gina\u201d. \u201cSi no adoptamos esta decisi\u00f3n con urgencia, se adelantar\u00e1n nuestros competidores\u201d. \u201cDeber\u00edamos ponerlo en marcha antes de acabar la semana\u201d. \u201cQuedan pocas unidades en stock\u201d. \u201cNunca volveremos a tener esta oportunidad, hay que aprovecharla\u201d. \u201cTengo sesenta y siete mensajes sin responder\u201d. \u201cEl plazo se cierra en dos horas y cincuenta y tres minutos\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda de mercado nacida en Occidente durante la modernidad ha acelerado nuestro tiempo. Los m\u00e1rgenes temporales necesarios para desarrollar distintas tareas y sobrevivir en este mundo se han estrechado como un acorde\u00f3n. El capitalismo necesita dinamismo y rapidez para reactivarse. La producci\u00f3n requiere de continuos alicientes y novedades que se implementan d\u00eda a d\u00eda, minuto a minuto. El ciclo del consumo es voraz y veloz, no se permite un peque\u00f1o suspiro, porque si no, empieza a languidecer y caduca. El ritmo fulgurante que impone el sistema financiero acrecienta el v\u00e9rtigo y pone frente al abismo a grandes y peque\u00f1as econom\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El recambio frecuente se convierte en necesario ante la obsolescencia. La mejora de los procesos y la incorporaci\u00f3n de nuevos dispositivos tecnol\u00f3gicos aparecen como el man\u00e1 para seguir transmitiendo, en 5G, montones de terabits en mil\u00e9simas de segundo. La imposici\u00f3n de la innovaci\u00f3n y de la competencia para poder seguir presente con cierto \u00e9xito en el mercado se enfrenta a escenarios de incertidumbre y crisis permanentes por la multiplicaci\u00f3n de factores que inciden directamente en personas y negocios.<\/p>\n\n\n\n<p>El pasado 9 de junio sobre las 20 horas, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirig\u00eda a la naci\u00f3n para comunicar que disolv\u00eda la Asamblea Nacional y convocaba elecciones legislativas en apenas tres semanas. Todav\u00eda a esa hora no se conoc\u00edan los resultados oficiales de los comicios europeos celebrados ese d\u00eda, pero la decisi\u00f3n estaba tomada con los datos de los sondeos a pie de urna. La pol\u00edtica tambi\u00e9n transita a velocidad de v\u00e9rtigo. Las grandes decisiones se adoptan casi siempre para lograr un impacto comunicativo inmediato, aunque no se cuente con todas las variables fiables y certeras encima de la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta aceleraci\u00f3n constante y creciente afecta directamente al individuo. Los profesionales de la psicolog\u00eda alertan del estr\u00e9s y desasosiego con el que viven numerosas personas, fruto del ritmo de vida laboral, o simplemente de un estilo de vida plagado de actividades y obligaciones, a veces autoimpuestas. Vivimos casi siempre con la sensaci\u00f3n de estar perdi\u00e9ndonos algo. Los ataques de ansiedad, la p\u00e9rdida del sue\u00f1o y los cambios en el car\u00e1cter son algunos de los males m\u00e1s diagnosticados. Durante nuestra atareada vida tratamos de sobrevivir de la mejor forma posible y en los d\u00edas de fiesta buscamos huir de todo lo que nos rodea.<\/p>\n\n\n\n<p>Es posible que socialmente hayamos sucumbido a esta trepidante aceleraci\u00f3n. S\u00f3lo buscamos medidas reactivas que funcionen como mecanismo de defensa, como respuesta a este tipo de vida a la que contribuimos entre todos. Desde las organizaciones, se promueve la necesidad de fomentar la flexibilidad y la capacidad de adaptaci\u00f3n ante las crisis y cambios constantes. Desde las terapias de autoayuda individual, se nos est\u00e1 invitando constantemente a cultivar la resiliencia para soportar los vaivenes de nuestro d\u00eda a d\u00eda. Nadie nos aconseja parar. No podemos detenernos porque nos atropella el tren.<\/p>\n\n\n\n<p>Hartmut Rosa, cuando explica su teor\u00eda de la aceleraci\u00f3n social describe algunos de los factores que la hacen posible. Principalmente la tecnolog\u00eda, porque nos ha permitido hacer m\u00e1s cosas en menos tiempo, e incluso solapar diferentes tareas a la vez. En segundo lugar, los importantes cambios sociales que se est\u00e1n produciendo a gran velocidad: normas, roles sociales y valores. Y en general, el incremento del ritmo de vida, con esa sensaci\u00f3n de agendas repletas de citas, actividades que no pueden esperar y un tiempo de ocio intenso y agitado de experiencias novedosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Rosa propone algunas alternativas para paliar este ritmo fren\u00e9tico de vida que llevamos cotidianamente. Entre otras, la de no perder la sensaci\u00f3n personal del tiempo, valor\u00e1ndolo, siendo conscientes de lo que estamos viviendo y frenando el n\u00famero de actividades que realizamos cada d\u00eda. Deber\u00edamos promover un tiempo libre aut\u00e9ntico y no productivo, que nos libere del estr\u00e9s constante. A los padres se nos suele decir que no est\u00e1 mal que nuestros hijos aprendan a aburrirse, porque entre otras cuestiones, desarrollan otras capacidades como la de abrir tiempos para pensar e imaginar por su cuenta. No es necesario estar haciendo siempre algo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero una vez m\u00e1s, poner freno a esta aceleraci\u00f3n significa limitar el uso de la tecnolog\u00eda. Vivir supeditados a los dispositivos y redes sociales en plena econom\u00eda de la atenci\u00f3n supone postrarse cautivos ante la urgencia del \u201cahora mismo\u201d. Pero, adem\u00e1s, implica perder la propia autonom\u00eda para controlar el tiempo y la intensidad con la que transitamos por la vida. El dominio de nuestro tiempo ya no lo tenemos nosotros, sino aquellos que focalizan su rentabilidad en nuestros movimientos y predilecciones. Muchos de los que hace quince a\u00f1os se enmarcaban en el grupo de los&nbsp;<em>extremely online \u2013<\/em>s\u00f3lo hablaban de lo que pasaba en la red y con los que estaban en la red\u2013 pasaban decenas de horas a la semana frente a una pantalla, han abandonado hoy esa pr\u00e1ctica por su hast\u00edo y cansancio vital.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, me he topado con un libro que elogia la vida lenta y desarrolla los m\u00e9todos y t\u00e9cnicas que han empleado algunas personas para ejercer resistencia a la vida acelerada del progreso y conseguir su emancipaci\u00f3n. Laurent Vidal, en&nbsp;<em>Los lentos<\/em>&nbsp;(Errata Naturae, 2024) descubre a estos individuos, que poniendo en marcha distintas estrategias, han hecho frente a esta vida acelerada desde hace siglos. Un ensayo que ahonda en las diferencias con las que abordamos cada uno nuestra existencia: para unos, basada en la puntualidad y eficiencia, y a para otros, en la contemplaci\u00f3n o la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta postura es contracultural y arriesgada porque supone romper con nuestro estilo de vida y navegar a contracorriente. Seguramente, si ahora la ponemos en pr\u00e1ctica al cien por cien, perder\u00edamos nuestro empleo y deber\u00edamos emigrar a una zona rural bastante despoblada y sin conexi\u00f3n wifi. Pero podemos adoptar medidas intermedias que frenen nuestro ritmo fren\u00e9tico y se centren en lo verdaderamente fundamental, en aquello que fu\u00e9ramos a hacer si supi\u00e9ramos que hoy es nuestro \u00faltimo d\u00eda en este mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en la Revista Mensajero (08\/10\/2024) \u201cDate prisa que se acaban\u201d. \u201cReserva r\u00e1pido estas entradas porque hay m\u00e1s usuarios que buscan lo mismo en esta p\u00e1gina\u201d. \u201cSi no adoptamos esta decisi\u00f3n con urgencia, se adelantar\u00e1n nuestros competidores\u201d. \u201cDeber\u00edamos ponerlo en marcha antes de acabar la semana\u201d. \u201cQuedan pocas unidades en stock\u201d. \u201cNunca volveremos a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":515,"featured_media":1388,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[37,11],"tags":[150],"class_list":{"0":"post-7726","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinion","8":"category-voces-expertas","9":"tag-juan-ignacio-pagola","10":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7726"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7726\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7727,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7726\/revisions\/7727"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}