{"id":8210,"date":"2025-01-09T09:58:35","date_gmt":"2025-01-09T09:58:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=8210"},"modified":"2025-01-09T09:58:38","modified_gmt":"2025-01-09T09:58:38","slug":"mikel-mancisidor-esfuerzo-colectivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2025\/01\/09\/mikel-mancisidor-esfuerzo-colectivo\/","title":{"rendered":"Mikel Mancisidor: \u00abEsfuerzo colectivo\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Deia (05\/01\/2025)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Mikel-Mancisidor-2.jpg\" alt=\"Mikel Mancisidor\" class=\"wp-image-279\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor de Derecho<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Hacer una valoraci\u00f3n del 2024 no resulta f\u00e1cil. Durante la mayor parte de los a\u00f1os del siglo XXI los datos sobre el bienestar de la humanidad han sido razonablemente positivos. En lo que llevamos de siglo, por ejemplo, la pobreza extrema se ha reducido en m\u00e1s de un 50% y la esperanza de vida ha subido un 10%. El acceso a la educaci\u00f3n de las ni\u00f1as ha mejorado notablemente.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos cinco a\u00f1os estas cifras, sin embargo, han dejado de mejorar o lo hacen a un ritmo menor. El impacto de la covid sobre la esperanza de vida, la educaci\u00f3n o el hambre ha sido notable. La posterior agresi\u00f3n rusa de Ucrania tuvo efectos globales sobre la producci\u00f3n y el comercio de grano y fertilizantes. Las consecuencias del cambio clim\u00e1tico dificultan cualquier progreso social o mejora en la calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, adem\u00e1s, somos m\u00e1s conscientes de la guerra, sus horrores y sus cr\u00edmenes, especialmente por lo que sucede en Ucrania y en Gaza, que nos toca m\u00e1s de cerca, al parecer, que cuando situaciones parecidas se dan, por poner, en Yemen, Siria, Etiop\u00eda o Sud\u00e1n del Sur. Pero seguramente podemos aportar tambi\u00e9n algunos datos positivos del \u00faltimo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo, por ejemplo, ha recuperado la senda del aumento de esperanza de vida, tras el bache sufrido durante la pandemia. Terminamos el a\u00f1o con buenas noticias en tratamientos para pacientes con VIH y enfermos de ciertos tipos de c\u00e1ncer. En la Uni\u00f3n Europea las fuentes solar y e\u00f3lica generaron por vez primera m\u00e1s electricidad que todos los combustibles f\u00f3siles.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s cerca, e<strong>n Euskadi terminamos el a\u00f1o con los mejores datos de empleo de mucho tiempo<\/strong>. Nuestro clima pol\u00edtico y de convivencia, durante tantos a\u00f1os irrespirable, resulta hoy razonable. Parece que ahora valoramos y premiamos el respeto y el acuerdo. Son grandes noticias, si bien nada de ello podemos darlo por conquistado.<\/p>\n\n\n\n<p>Me interesa comentar&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/politica\/2024\/12\/31\/pradales-pide-paciencia-esperanza-confianza-fin-de-ano-9110479.html\">el discurso de fin de a\u00f1o del lehendakari Pradales<\/a>. Creo que acert\u00f3, aunque su efecto resulte a corto plazo limitado. Nada que merezca la pena se consigue de la noche a la ma\u00f1ana. Fomentar la buena cultura pol\u00edtica exige tiempo, rigor e insistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Lehendakari se dirigi\u00f3 a los j\u00f3venes, pero bien podemos escuchar los que ya no lo somos. Advirti\u00f3 que \u201c<strong>Euskadi se encuentra en un cruce de caminos. Debemos elegir cu\u00e1l transitar. Y debemos acertar. Lo estamos viendo: la supervivencia de Europa no est\u00e1 asegurada. Tampoco la de Euskadi<\/strong>. Me preocupa porque este es el caldo de cultivo propicio para el auge de la demagogia, los populismos y extremismos. No caigamos en la trampa: los problemas complejos no se resuelven con respuestas simples.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro bienestar, nuestras libertades, nuestra identidad, nuestra democracia, nada de todo ello podemos darlo por descontado. No podemos creer que se mantiene solo. Exige del esfuerzo de todos nosotros y ese esfuerzo solo puede nacer de una doble conciencia: conciencia del valor de todo ello y conciencia de su fragilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Con demasiada frecuencia el discurso pol\u00edtico elude esa responsabilidad colectiva en lo com\u00fan. El discurso pol\u00edtico acostumbra a denunciar lo que otros pol\u00edticos hacen mal, pero no lo que a nosotros nos toca; va a decirnos lo que se nos debe, pero no lo que de nosotros se espera; va a revelar lo que otros tendr\u00edan que hacer, pero no lo que quienes escuchan deben aportar. A eso se llama populismo, sea de derechas o de izquierdas. Deber\u00edamos, por el contrario, apreciar a los pol\u00edticos conscientes de lo que a la pol\u00edtica le toca, por supuesto, pero tambi\u00e9n capaces de recodarnos, aunque resulte inc\u00f3modo, que lo com\u00fan solo entre todos se construye. El Lehendakari coloc\u00f3, como clave primera de su discurso un cap\u00edtulo titulado \u201cesfuerzo colectivo\u201d y explic\u00f3 que \u201cel presupuesto es el esfuerzo que entre todas y todos hemos hecho. Un esfuerzo que servir\u00e1 para ayudarnos los unos a los otros.\u201d Tras recordar los ambiciosos retos de la legislatura, a\u00f1adi\u00f3 un mensaje para todos: \u201ccon esfuerzo, sacrificio y colaboraci\u00f3n, es posible\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Deia (05\/01\/2025) Hacer una valoraci\u00f3n del 2024 no resulta f\u00e1cil. Durante la mayor parte de los a\u00f1os del siglo XXI los datos sobre el bienestar de la humanidad han sido razonablemente positivos. 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