{"id":8695,"date":"2025-03-25T10:56:33","date_gmt":"2025-03-25T10:56:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=8695"},"modified":"2025-07-14T08:27:27","modified_gmt":"2025-07-14T08:27:27","slug":"adela-balderas-es-retener-el-verbo-mas-adecuado-para-el-talento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2025\/03\/25\/adela-balderas-es-retener-el-verbo-mas-adecuado-para-el-talento\/","title":{"rendered":"Adela Balderas: \u00ab\u00bfEs retener el verbo m\u00e1s adecuado para el talento?\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>El efecto que tienen las palabras importa y no parece ser la mejor elegida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (24\/03\/2025)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2025\/07\/Adela-Balderas-new.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9255\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesora de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>De tanto escuchar el concepto retener el talento me siento confundida. Seg\u00fan la RAE, retener significa impedir que algo o alguien salga, se mueva o desaparezca. Como sin\u00f3nimos, el diccionario recomienda verbos como raptar, secuestrar o detener; y como ant\u00f3nimos propone soltar, liberar o desprender. Despu\u00e9s de la consulta, me temo que he confirmado mis sospechas y es que retener tiene mucho de negativo, de p\u00e9rdida de libertad, de impedir, de falta de aire y de creatividad. Comprendo que la intenci\u00f3n es justamente la contraria, la de que alguien se quede junto a nosotros en las organizaciones, que crezca, que se motive, que permanezca, pero las palabras importan, \u00a1vaya que si importan!<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras no son neutras, pueden ser el mejor regalo, el mejor recuerdo, la mejor de las emociones. Y tambi\u00e9n puede calar hondo como el viento cortante de invierno, como un cuchillo afilado. El lenguaje y la comunicaci\u00f3n son parte imprescindible de nuestras relaciones, detr\u00e1s de los cuales subyace una de las fuerzas m\u00e1s transformadoras de nuestra sociedad. Y es que, al igual que una experiencia sensorial espec\u00edfica puede desencadenar recuerdos y emociones, la comunicaci\u00f3n puede tener el mismo impacto y efecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto me lleva a la magdalena de Proust, un fen\u00f3meno memor\u00edstico que define la asociaci\u00f3n cerebral en la cual una percepci\u00f3n, especialmente el olor, provoca y evoca un recuerdo de forma involuntaria. De forma magistral, Proust nos llev\u00f3 a esa evocaci\u00f3n en Por el camino de Swann, primer volumen, publicado en 1913, de los siete que componen En Busca del Tiempo Perdido. \u00abY de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que ten\u00eda el pedazo de magdalena que mi t\u00eda Leoncia me ofrec\u00eda, despu\u00e9s de mojado en su infusi\u00f3n de t\u00e9 o de tilo, los domingos por la ma\u00f1ana en Combray (porque los domingos yo no sal\u00eda hasta la hora de misa), cuando iba a darle los buenos d\u00edas a su cuarto. Ver la magdalena no me hab\u00eda recordado nada, antes de que la probara; quiz\u00e1 porque, como hab\u00eda visto muchas, sin comerlas, en las pasteler\u00edas, su imagen se hab\u00eda separado de aquellos d\u00edas de Combray para enlazarse a otros m\u00e1s recientes; \u00a1quiz\u00e1 porque de esos recuerdos por tanto tiempo abandonados fuera de la memoria no sobrevive nada y todo se va desagregando!; las formas externas tambi\u00e9n aquella tan grasamente sensual de la concha, con sus dobleces severos y<\/p>\n\n\n\n<p>devotos, adormecidas o anuladas, hab\u00edan perdido la fuerza de expansi\u00f3n que las empujaba hasta la conciencia. Pero cuando nada subsiste ya de un pasado antiguo, cuando han muerto los seres y se han derrumbado las cosas, solos, m\u00e1s fr\u00e1giles, m\u00e1s vivos, m\u00e1s inmateriales, m\u00e1s persistentes y m\u00e1s fieles que nunca, el olor y el sabor perduran mucho m\u00e1s, y recuerdan, y aguardan, y esperan, sobre las ruinas de todo, y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita el edificio enorme del recuerdo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder evocador de las palabras radica en su capacidad para transmitir significados y sensaciones que trascienden el mero acto de la comunicaci\u00f3n. Ser conscientes de c\u00f3mo usar las palabras es clave, y, sin embargo, nos olvidamos de su influencia. Y es que, con las palabras podemos informar, enamorar, vender, convencer, inspirar, emocionar y destruir. Por eso, deben usarse con la responsabilidad de quien sabe de su efecto, y la sensibilidad de quien bien conoce el bien que pueden hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>De puro b\u00e1sico, olvidamos que los di\u00e1logos internos deben ser sanos, positivos. No se trata de negar dificultades, sino de cuidarnos, de ser m\u00e1s resilientes. La forma en que nos hablamos a nosotros mismos puede tener un impacto significativo en nuestra calidad de vida. Comenzar por hablarnos bien es el primer paso. Escucho a menudo a personas que se dicen en alto que son in\u00fatiles. Siento dolor cuando esto ocurre. Las palabras son punzantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si queremos atraer talento, que las personas se queden, tendremos que preguntarnos \u00bfc\u00f3mo las hacemos sentir? \u00bfQu\u00e9 mensaje estamos transmitiendo? Si buscamos compromiso, \u00bfpor qu\u00e9 hablamos de retenci\u00f3n en lugar de elecci\u00f3n? Si lo que necesitamos es creatividad, \u00bfpor qu\u00e9 usamos palabras que evocan l\u00edmites?<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Daniel H. Pink, autor entre otros de La sorprendente verdad sobre qu\u00e9 nos motiva (Gesti\u00f3n 2000),las personas nos sentimos motivadas por la autonom\u00eda (el control sobre nuestro trabajo), la maestr\u00eda (la oportunidad de mejorar y desarrollar habilidades) y el prop\u00f3sito (un sentido de contribuci\u00f3n a algo m\u00e1s grande que nosotros mismos). No se trata de retener, sino de proporcionar un entorno donde las personas puedan crecer y encontrar significado en su trabajo el tiempo que decidan estar en \u00e9l. Cuidar implica establecer condiciones m\u00ednimas de respeto, bienestar y desarrollo. Si queremos que las personas se queden, primero debemos asegurarnos de que se quieren quedar.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejemos por tanto de hablar de retener y empecemos a usar conectar y fidelizar. Para competir en un entorno din\u00e1mico con transformaciones profundas se requiere un cambio radical y real en las creencias, las formas, las costumbres, los valores de la empresa, donde las personas l\u00edderes deben volcarse con sus equipos y adoptar una visi\u00f3n de mayor apertura y flexibilidad ante el cambio. No basta con un leadership washing, un restyling, una limpieza de fachada. Se necesitan acciones reales y genuinas para cultivar una forma de gestionar y liderar que inspire, motive y gu\u00ede a las personas de manera efectiva. Por eso los detalles afectan, las palabras importan.<\/p>\n\n\n\n<p>La gesti\u00f3n de personas tiene el poder de determinar el \u00e9xito de las organizaciones. El contexto actual, con su vertiginoso y voraz avance tecnol\u00f3gico y la necesidad de nuevas formas de trabajar y casi vivir, plantea profundos desaf\u00edos para atraer talento de personas que desean compartir, aportar y sentir que son parte de algo m\u00e1s grande. Pero quiz\u00e1s lo primero que debemos cambiar es c\u00f3mo nos referimos a las cosas. Si realmente queremos transformar las reglas del juego, comencemos por eso porque las palabras importan.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El efecto que tienen las palabras importa y no parece ser la mejor elegida. Art\u00edculo publicado en Expansi\u00f3n (24\/03\/2025) De tanto escuchar el concepto retener el talento me siento confundida. Seg\u00fan la RAE, retener significa impedir que algo o alguien salga, se mueva o desaparezca. 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