{"id":9872,"date":"2025-12-23T09:22:43","date_gmt":"2025-12-23T09:22:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=9872"},"modified":"2025-12-23T09:22:46","modified_gmt":"2025-12-23T09:22:46","slug":"enrique-pallares-impaciencia-y-paciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2025\/12\/23\/enrique-pallares-impaciencia-y-paciencia\/","title":{"rendered":"Enrique Pallar\u00e9s: \u00abImpaciencia y paciencia\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Resulta insoportable la espera en la sociedad actual, resumido en algo tan contundente como imposible: \u00abLo quiero para ayer\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en El Correo (21\/12\/2025)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Enrique-Pallares.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-204\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor em\u00e9rito de Psicolog\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La impresionante rapidez en los desplazamientos tiene una breve historia. A nuestros antepasados no muy remotos les resultar\u00eda fascinante la velocidad y facilidad con la que nos desplazamos por tierra, mar y aire, as\u00ed como la sustituci\u00f3n del cartero, a pie o con caballer\u00eda, por el email. Nos parece lento el ordenador o el m\u00f3vil cuando tardan un segundo m\u00e1s de lo esperado en realizar la operaci\u00f3n que se le encarg\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Tommaso Marinetti destacaba en el <em>Manifiesto futurista<\/em> la llegada de la \u00abbelleza de la velocidad\u00bb. Pero la belleza de la velocidad trae consigo la problem\u00e1tica impaciencia, la esclavitud al reloj y a la agenda, fuente del estr\u00e9s diario.<\/p>\n\n\n\n<p>Y con el estr\u00e9s en peque\u00f1as dosis, pero continuo y acumulativo, llega el cortejo de consecuencias negativas: la ira hacia otras personas y la ira hacia uno mismo. La impaciencia es a la vez hija y madre de la ira. Una de las caracter\u00edsticas definitorias de la personalidad tipo A, o de riesgo coronario, es precisamente la impaciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La paciencia no est\u00e1 de moda. Lo constataba hace pocos a\u00f1os Rafa Nadal al dirigirse a los graduados de la Rafa Nadal School, para exhortarles a la perseverancia: \u00abYo s\u00e9 que ahora lo que est\u00e1 de moda es la inmediatez y que la paciencia no es una virtud que sea muy valorada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, la sociedad actual es rica en impaciencia y pobre en paciencia; resulta insoportable la espera, el aplazar la gratificaci\u00f3n o la consecuci\u00f3n del objetivo deseado. Lo resume una frase tan contundente como imposible de cumplir literalmente: \u00abLo quiero para ayer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el concepto de paciencia no se reduce a la intolerable espera, sino tambi\u00e9n y sobre todo, a la reacci\u00f3n adecuada y constructiva ante alguna frustraci\u00f3n o contratiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La profesora de Psicolog\u00eda y Neurociencia californiana Sarah A. Schnitker define la paciencia como \u00abla tendencia de una persona a esperar con calma y serenidad frente a la frustraci\u00f3n, adversidad o sufrimiento\u00bb. De hecho, la palabra \u2018paciencia\u2019 tiene su ra\u00edz en la latina <em>patientia<\/em>, que a su vez deriva del verbo <em>patior<\/em> que significa sufrir, aguantar (de aqu\u00ed tambi\u00e9n \u2018padecer\u2019 y \u2018paciente\u2019).<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, las ocasiones para practicar la paciencia no faltan a lo largo de la vida, aunque no las llamemos. Desde esperar a que la se\u00f1al luminosa de tr\u00e1fico nos autorice a avanzar, hasta las que se derivan de las tensiones familiares o profesionales, o de contratiempos como las enfermedades.<\/p>\n\n\n\n<p>Zygmunt Bauman, en su obra <em>La educaci\u00f3n en la modernidad l\u00edquida<\/em>, habla de la omnipresencia del \u00abs\u00edndrome de la impaciencia\u00bb en la sociedad actual. A pesar de todo, no se ha extinguido una rica corriente de valoraci\u00f3n positiva y de pr\u00e1ctica de la paciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La sabidur\u00eda popular se condensa y conserva en el refranero: \u00abLa paciencia es la madre de la ciencia\u00bb, \u00abA cualquier dolencia es remedio la paciencia\u00bb, son algunos ejemplos. No dejamos de admirar a las personas que la practican.<\/p>\n\n\n\n<p>Le concede un puesto esencial la tradici\u00f3n religiosa y la filosof\u00eda estoica, cuyos pensadores son hoy citados con frecuencia. No ha perdido importancia en otras culturas. Incluso, al margen de la moda, puede ser considerada y valorada como una actitud o fortaleza que vale la pena cultivar, para encontrar equilibrio emocional, a la vez que un profundo y duradero bienestar personal. Nos hace sentirnos bien de verdad y crecer como personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el destacar la riqueza y los efectos positivos de la paciencia de ning\u00fan modo se ha de entender como fomentar retrasos indebidos en la asistencia sanitaria o en los transportes p\u00fablicos. Nadie est\u00e1 autorizado para poner a prueba la paciencia de los dem\u00e1s. La exhortaci\u00f3n \u00abtenga usted paciencia\u00bb, pronunciada por el causante de la espera o frustraci\u00f3n, coopera a la valoraci\u00f3n negativa y al rechazo de la paciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda es posible \u2013y muy necesario\u2013 practicar la paciencia. Un objetivo que padres y educadores no han de olvidar. Paciencia no equivale a lentitud ni a pasividad ni a abstenerse de reaccionar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando no es posible alcanzar lo deseado, siempre puedo cambiar mis deseos. Es lo que la Psicolog\u00eda llama \u00abcontrol secundario\u00bb, no inferior al \u00abcontrol primario\u00bb, y la sabidur\u00eda popular \u00abhacer de la necesidad virtud\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque demorar la gratificaci\u00f3n lleva a una gratificaci\u00f3n ulterior m\u00e1s plena y duradera. El sano sentido del humor, que desdramatiza sin herir, o visualizar modelos de paciencia \u2013incluyendo los que han tenido paciencia con nosotros\u2026 y recordando con frecuencia al santo Job\u2013, constituyen el camino para conquistar o mantener la paciencia y con ella la saludable serenidad y la deseada paz interior.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta insoportable la espera en la sociedad actual, resumido en algo tan contundente como imposible: \u00abLo quiero para ayer\u00bb Art\u00edculo publicado en El Correo (21\/12\/2025) La impresionante rapidez en los desplazamientos tiene una breve historia. 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