{"id":9898,"date":"2026-01-08T16:07:09","date_gmt":"2026-01-08T16:07:09","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/?p=9898"},"modified":"2026-01-08T16:07:11","modified_gmt":"2026-01-08T16:07:11","slug":"paco-bree-sabemos-hacer-casi-de-todo-pero-estamos-olvidando-para-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/2026\/01\/08\/paco-bree-sabemos-hacer-casi-de-todo-pero-estamos-olvidando-para-que\/","title":{"rendered":"Paco Bree: \u00abSabemos hacer casi de todo, pero estamos olvidando para qu\u00e9\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Art\u00edculo publicado en Invertia de El Espa\u00f1ol (31\/12\/2025)<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"85\" src=\"https:\/\/blogs.deusto.es\/wp-content\/uploads\/sites\/78\/2022\/09\/Paco-Bree.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-235\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Profesor de Deusto Business School<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p id=\"paragraph_1\">Cerramos 2025 con una paradoja inquietante. Raras veces en la historia reciente hab\u00edamos acumulado tanto conocimiento, tanta capacidad t\u00e9cnica y tanta potencia de transformaci\u00f3n y, sin embargo, el mundo parece m\u00e1s desorientado, m\u00e1s tenso y m\u00e1s fr\u00e1gil que hace apenas unas d\u00e9cadas. Guerras abiertas, polarizaci\u00f3n extrema, desconfianza institucional, fatiga emocional y una sensaci\u00f3n difusa de vac\u00edo atraviesan sociedades muy distintas entre s\u00ed. No es solo una crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica o tecnol\u00f3gica.&nbsp;<strong>Es, sobre todo, una crisis de orientaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_2\">Cada vez que la historia entra en fases de aceleraci\u00f3n extrema reaparece la misma pregunta, formulada de mil maneras distintas.&nbsp;<strong>\u00bfPor qu\u00e9 estamos aqu\u00ed?, \u00bfpara qu\u00e9 vivimos?, \u00bfqu\u00e9 merece de verdad nuestro tiempo y nuestra energ\u00eda?&nbsp;<\/strong>No es una pregunta nueva ni exclusiva de una cultura. Es una constante humana que emerge cuando los mapas dejan de ser fiables.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_3\">En la tradici\u00f3n cl\u00e1sica mediterr\u00e1nea, Arist\u00f3teles habl\u00f3 del&nbsp;<em>telos<\/em>, la idea de que la vida tiende a un fin y de que una vida buena no es la m\u00e1s eficiente, sino la m\u00e1s coherente. Marco Aurelio, escribiendo desde el centro del poder imperial, insisti\u00f3 en algo radicalmente actual. Incluso en un mundo hostil, cada persona conserva la responsabilidad de gobernarse a s\u00ed misma. En la tradici\u00f3n china, Confucio entendi\u00f3 el sentido como armon\u00eda social, deber y cuidado del v\u00ednculo. Lao Tse propuso una idea inc\u00f3moda para nuestra \u00e9poca,&nbsp;<strong>vivir alineados con la realidad, sin forzarla, aceptando l\u00edmites y ritmos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_4\">En muchas culturas ind\u00edgenas y ancestrales, el sentido nunca fue un proyecto individual de \u00e9xito, sino\u00a0<strong>pertenencia<\/strong>, a una comunidad, a una tierra, a una historia m\u00e1s larga que una sola vida. Respuestas distintas, una intuici\u00f3n compartida.\u00a0<strong>Cuando la vida pierde orientaci\u00f3n, se vuelve peligrosa.<\/strong><a href=\"https:\/\/www.outbrain.com\/what-is\/default\/es\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_5\">Porque el vac\u00edo no permanece vac\u00edo.&nbsp;<strong>Cuando el sentido se debilita, algo ocupa su lugar<\/strong>, y muy a menudo ese algo es el poder. El siglo XX lo mostr\u00f3 con una crudeza dif\u00edcil de exagerar. Sistemas eficientes puestos al servicio de ideolog\u00edas cerradas, burocracias sin responsabilidad y obediencias sin pensamiento. Hannah Arendt advirti\u00f3 del riesgo de dejar de pensar, de renunciar al juicio, cuando la maquinaria social y pol\u00edtica empuja en direcci\u00f3n contraria.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_6\">La psicolog\u00eda social ha mostrado en numerosos estudios que&nbsp;<strong>no hacen falta personas especialmente crueles<\/strong>&nbsp;para producir crueldad. A veces basta con contextos deshumanizados y din\u00e1micas que diluyen la responsabilidad individual. Y la filosof\u00eda ha se\u00f1alado que, cuando los valores se disuelven, la voluntad de poder ocupa el espacio. Friedrich Nietzsche lo intuy\u00f3 con lucidez. El nihilismo no es solo la negaci\u00f3n de valores. Tambi\u00e9n es el terreno f\u00e9rtil para que otros los impongan.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_7\">Entramos en el siglo XXI con una nueva promesa. La tecnolog\u00eda nos har\u00eda m\u00e1s racionales, m\u00e1s objetivos, m\u00e1s eficientes. Hoy sabemos que esa promesa era incompleta.&nbsp;<strong>La inteligencia artificial no crea el vac\u00edo de sentido, pero puede amplificarlo<\/strong>&nbsp;cuando acelera, automatiza y escala procesos y decisiones humanas.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_8\">La pregunta ya no es solo si la tecnolog\u00eda es peligrosa. Es&nbsp;<strong>qu\u00e9 ocurre cuando se amplifica una humanidad desorientada<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_9\">Los datos contempor\u00e1neos apuntan en esa direcci\u00f3n. En un an\u00e1lisis publicado a finales de 2025 por&nbsp;<em>Harvard Business Review<\/em>, basado en el seguimiento de los cien principales usos reales de la IA generativa, se observa un desplazamiento significativo.&nbsp;<strong>Los usos que ocupan las primeras posiciones ya no son t\u00e9cnicos, sino existenciales<\/strong>, como organizar la vida, encontrar prop\u00f3sito o sentirse acompa\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_10\">El propio an\u00e1lisis describe este cambio como un movimiento hacia aplicaciones m\u00e1s emocionales y de autoorientaci\u00f3n.&nbsp;<strong>No acudimos a la tecnolog\u00eda solo para calcular mejor, sino tambi\u00e9n para orientarnos mejor.<\/strong>&nbsp;La IA se ha convertido, sin pretenderlo, en un espejo de nuestra b\u00fasqueda de sentido.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_11\">La ciencia lleva tiempo advirti\u00e9ndolo desde otros \u00e1ngulos. Herbert Simon desmont\u00f3 el mito del decisor perfectamente racional. Solemos decidir con informaci\u00f3n limitada y bajo presi\u00f3n, dentro de una racionalidad acotada. Antonio Damasio mostr\u00f3 que&nbsp;<strong>la emoci\u00f3n no es el enemigo de la raz\u00f3n<\/strong>, sino una condici\u00f3n necesaria para decidir.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_12\">Y Gerd Gigerenzer defendi\u00f3 que la intuici\u00f3n experta no es impulsividad, sino&nbsp;<strong>una heur\u00edstica adaptativa entrenada con experiencia<\/strong>. Ninguna de estas capacidades puede delegarse por completo en una m\u00e1quina. La IA puede calcular; no puede decirnos qu\u00e9 merece la pena.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_13\">Conviene aclararlo.&nbsp;<strong>Hablar de sentido no es hablar de ingenuidad ni de buenismo.<\/strong>&nbsp;El sentido no elimina el conflicto ni garantiza decisiones f\u00e1ciles. Al contrario. En contextos complejos, decidir con sentido suele ser m\u00e1s inc\u00f3modo que limitarse a optimizar m\u00e9tricas. La investigaci\u00f3n sobre liderazgo y decisi\u00f3n en entornos extremos apunta a lo mismo. El sentido no suaviza la dureza del mundo, pero evita que nos volvamos inhumanos al gestionarla.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_14\">Llegados aqu\u00ed, la pregunta se desplaza hacia uno de los espacios donde hoy se concentra m\u00e1s poder real sobre la vida cotidiana, las organizaciones. Desde el taylorismo, la empresa se dise\u00f1\u00f3 como una m\u00e1quina orientada a la eficiencia. Durante d\u00e9cadas, ese modelo produjo crecimiento y bienestar material. Pero tambi\u00e9n gener\u00f3 una separaci\u00f3n peligrosa.&nbsp;<strong>El trabajo como medio, el ser humano como recurso y el sentido como asunto privado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_15\">Hoy, las empresas influyen en c\u00f3mo vivimos mucho m\u00e1s all\u00e1 del salario. Determinan ritmos, h\u00e1bitos, identidades, relaciones y expectativas vitales. Y lo hacen tanto si lo reconocen como si no. Como se\u00f1al\u00f3 Peter Drucker, la empresa no es solo un mecanismo econ\u00f3mico. Tambi\u00e9n es una instituci\u00f3n social. Amartya Sen record\u00f3 que el desarrollo aut\u00e9ntico consiste en&nbsp;<strong>ampliar capacidades humanas<\/strong>, no solo ingresos. Y Mary Parker Follett defendi\u00f3 un liderazgo integrador, basado en responsabilidad compartida, no en dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_16\">Esto exige una precisi\u00f3n importante. No todo el mundo quiere ser l\u00edder, ni escalar, ni convertir su trabajo en identidad total. Una sociedad sana necesita reconocer que&nbsp;<strong>trabajar para vivir es tan leg\u00edtimo como vivir para trabajar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_17\">El problema no surge cuando alguien no aspira a liderar, sino cuando el sistema penaliza esa elecci\u00f3n o la convierte en irrelevancia.&nbsp;<strong>Las organizaciones no solo producen resultados. Producen formas de estar en el mundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_18\">Desde esta perspectiva, algunas instituciones educativas y empresariales llevan a\u00f1os defendiendo un enfoque distinto. Un&nbsp;<strong>management humanista<\/strong>&nbsp;que reconoce la complejidad del mundo, la dignidad de las personas y la responsabilidad intergeneracional. No se trata de oponer humanidad y resultados, sino de comprender que&nbsp;<strong>sin humanidad, los resultados se vac\u00edan de sentido<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_19\">Y aqu\u00ed aparecen dos consecuencias con las que merece la pena mirar a 2026.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_20\">La primera es personal. 2026 puede ser un acto de orientaci\u00f3n individual. No una lista de prop\u00f3sitos ni una carrera por hacer m\u00e1s, sino una elecci\u00f3n consciente.&nbsp;<strong>\u00bfQu\u00e9 merece de verdad mi tiempo? \u00bfD\u00f3nde vivo en piloto autom\u00e1tico? \u00bfQu\u00e9 decisiones sigo posponiendo? \u00bfQu\u00e9 tipo de persona estoy siendo mientras \u00abtodo funciona\u00bb?<\/strong>&nbsp;Quiz\u00e1 el gesto m\u00e1s radical no sea acelerar, sino decidir mejor.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_21\">La segunda es organizacional. Las empresas, quieran o no, son&nbsp;<strong>espacios morales<\/strong>, no porque prescriban valores, sino porque su dise\u00f1o premia unas conductas y penaliza otras. Cada decisi\u00f3n estrat\u00e9gica dice algo sobre qu\u00e9 tipo de ser humano es funcional dentro de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_22\">Los directivos no solo gestionan recursos.&nbsp;<strong>Custodian impactos.<\/strong>&nbsp;Y esa responsabilidad no exige heroicidad, sino consciencia. Dise\u00f1ar sistemas que no premien la deshumanizaci\u00f3n, que respeten la vida fuera del trabajo y que midan el \u00e9xito tambi\u00e9n por&nbsp;<strong>lo que preservan<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_23\">No sabemos qu\u00e9 mundo tendremos dentro de diez a\u00f1os. Pero s\u00ed podemos decidir c\u00f3mo atravesamos el presente. Personas m\u00e1s conscientes dentro de organizaciones m\u00e1s responsables no resolver\u00e1n todos los problemas, pero evitar\u00e1n algunos de los peores.&nbsp;<strong>Quiz\u00e1 2026 no nos pida m\u00e1s poder, ni m\u00e1s velocidad, ni m\u00e1s tecnolog\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p id=\"paragraph_24\">Quiz\u00e1 nos pida algo m\u00e1s dif\u00edcil.&nbsp;<strong>Volver a hacernos, juntos, la pregunta correcta<\/strong>. Y sostenerla abierta el tiempo suficiente como para que oriente nuestras decisiones, grandes o peque\u00f1as, profesionales o vitales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en Invertia de El Espa\u00f1ol (31\/12\/2025) Cerramos 2025 con una paradoja inquietante. Raras veces en la historia reciente hab\u00edamos acumulado tanto conocimiento, tanta capacidad t\u00e9cnica y tanta potencia de transformaci\u00f3n y, sin embargo, el mundo parece m\u00e1s desorientado, m\u00e1s tenso y m\u00e1s fr\u00e1gil que hace apenas unas d\u00e9cadas. Guerras abiertas, polarizaci\u00f3n extrema, desconfianza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":515,"featured_media":237,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"","footnotes":""},"categories":[37,11],"tags":[110],"class_list":{"0":"post-9898","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-opinion","8":"category-voces-expertas","9":"tag-paco-bree","10":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9898","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/515"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9898"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9898\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9899,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9898\/revisions\/9899"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media\/237"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deusto.es\/viviendodeusto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}