Sanar las heridas
<div><a href="https://4.bp.blogspot.com/-MQ2fVZezWzc/WoHmn-WgziI/AAAAAAAAKHU/F3DdoqHmYY8d6mCf2ZlWfddh7Bu5BPnNQCLcBGAs/s1600/A%2BGuerrero_me%2Bquiero.jpg"><img border="0" height="320" src="https://4.bp.blogspot.com/-MQ2fVZezWzc/WoHmn-WgziI/AAAAAAAAKHU/F3DdoqHmYY8d6mCf2ZlWfddh7Bu5BPnNQCLcBGAs/s320/A%2BGuerrero_me%2Bquiero.jpg" width="314"></a></div><br><div>Autora: <a href="https://agustinaguerrero.com/" rel="noopener" target="_blank">Agustina Guerrero</a></div><br><div align="center"><span><span>[He publicado esta entrada en el Blog de Inteligencia Emocional de Eitb el </span><a href="http://www.blogseitb.com/inteligenciaemocional/2018/02/12/sanar-las-heridas/" target="_blank"><span>12.02.2018</span></a><span>]</span></span><p></p></div><div align="center"><span><br></span></div>Recientemente recibí la propuesta para formar parte del primer núcleo de las <strong>Escuelas de Perdón y Reconciliación (ESPERE)</strong> que la Compañía de Jesús quiere iniciar en el Loiola Zentroa del Santuario de Loiola. La primera acción consiste en cuatro días de formación en Loiola. Como decía el correo: “Dicha formación comienza partiendo de la propia experiencia, por tanto trabajarás una herida personal, tanto personalmente como en pequeños grupos de 3 personas (a ser posible que no sean conocidas) en línea de curarla: perdonarse uno mismo-a y reconciliarse de un modo u otro. Se hará con total confidencialidad”. Me atrajo la idea desde el primer momento. Llevo mucho tiempo dándole vueltas al tema del <a href="http://www.blogseitb.com/inteligenciaemocional/2010/05/31/sobre-el-perdon/" rel="noopener" target="_blank">perdón</a>. Cuando escribo esto he pasado la primera parte de la formación que se centra en el perdón y que abre la puerta a la reconciliación. Voy a compartir aquí algunas de las ideas que me llevo.<br><br>Algo que me ha costado es pensar qué herida quiero trabajar. <strong>Tengo ya muchas cicatrices en el cuerpo y en el alma. Quiero creer que ya están cerradas. No las olvido pero ya no duelen</strong>. Me da un poco de respeto hurgar en algunas de ellas. Sin embargo, es un reto que estoy dispuesta a asumir en este momento. Hace mucho escuché a un profesor, y se ha convertido en un lema para mí, “nadie da lo que no tiene”. En la medida en la que me quiera bien a mi misma, podré querer mejor a los demás.<br><br>Resuena en mí de forma especial en este momento este poema de <a href="http://www.piedadbonnett.co/poesia/2013/2/16/explicaciones-no-pedidas" rel="noopener" target="_blank">Piedad Bonnett</a>:<br><blockquote>LAS CICATRICES (del libro <em>Explicaciones no pedidas</em>)<br>No hay cicatriz, por brutal que parezca,<br>que no encierre belleza.<br>Una historia puntual se cuenta en ella,<br>algún dolor. Pero también su fin.<br>Las cicatrices, pues, son las costuras<br>de la memoria,<br>un remate imperfecto que nos sana<br>dañándonos. La forma<br>que el tiempo encuentra<br>de que nunca olvidemos las heridas.</blockquote>Nos acompañan en la formación dos animadoras de <a href="https://www.uarm.edu.pe/InvestigacionIncidencia/institutos/fe-y-cultura/espere-peru" rel="noopener" target="_blank">ESPERE (Perú)</a>, Vanessa Custodio y Eva Boyle. La metodología del programa <a href="http://fundacionparalareconciliacion.org/wp/escuelas-de-perdon-y-reconciliacion/" rel="noopener" target="_blank">ESPERE</a> fue premiada en el año 2006 por la UNESCO. “Las Escuelas de Perdón y Reconciliación ESPERE, son un <strong>proceso pedagógico</strong> en donde los participantes reinterpretan un acontecimiento doloroso de su pasado, inmediato o remoto, para superar el dolor y los sentimientos de rencor y venganza que limitan el goce de la vida. Esta propuesta permite superar la memoria ingrata del pasado, realizar procesos de justicia restaurativa y establecer pactos que garanticen la no repetición de las ofensas”.<br><br>La violencia (sea del tipo que sea) tiene unos efectos que en ESPERE se les llama, las <strong>Heridas de las tres “S”</strong>:<br><div><a href="https://3.bp.blogspot.com/-ghOVJ4H2sUY/WoHm6csFjhI/AAAAAAAAKHY/fVfEuHRvsE8kXdw_Yv-Vr23xlYul-POGACLcBGAs/s1600/3%2Bheridas.JPG"><img border="0" height="222" src="https://3.bp.blogspot.com/-ghOVJ4H2sUY/WoHm6csFjhI/AAAAAAAAKHY/fVfEuHRvsE8kXdw_Yv-Vr23xlYul-POGACLcBGAs/s320/3%2Bheridas.JPG" width="320"></a></div><br>Cualquier ofensa o agresión que recibimos (o infringimos) tiene repercusiones en nuestras <strong>emociones</strong> (lo que sentimos: tristeza, dolor, rabia, ganas de llorar, etc.), en nuestros <strong>pensamientos</strong> (lo que entendemos: “es injusto”, “me las va a pagar”, etc.) y en nuestras <strong>conductas</strong> (lo que hacemos: poner mala cara, castigar, agredir, contestar mal, ignorar, etc.). [Véase el<a href="http://www.psicologia-online.com/monografias/6/abc_emocional.shtml" rel="noopener" target="_blank"> ABC emocional</a> del Albert Ellis]. En ESPERE se busca propiciar la educación emocional, aprender a decodificar correctamente teniendo en cuenta que hay emociones que facilitan la sanación y las relaciones (alegría, reconocimiento, compasión, etc.) y otras que las dificultan (rencor, ira, tristeza, etc.).<br><br>Si tuviera que dar mi propia definición de lo que es el perdón diría que es <strong>“un proceso de liberación y sanación que parte de una decisión personal”</strong>. Es muy importante entender que es un proceso. No es necesariamente un fin. Puedo empezar el proceso pero puedo no llegar. Es un proceso único, cada uno tiene sus tiempos y su recorrido. Es un regalo para mí que sana, libera y transforma. Me ayuda a restaurar el daño que me han causado, mitiga mi dolor. Es un proceso que se vive mejor en un grupo que me apoye y me acompañe, en un grupo en el que cada uno vaya siguiendo su propio proceso. El perdón es una decisión, una actitud, una forma de vivir. Es una nueva forma de ver personas y hechos. Es un proceso de autosanación que hay que vivir. El perdón transforma nuestra mirada, busca una nueva narrativa que ayude a construir un nuevo relato. El perdón no está reñido con emprender acciones incluso legales, si fuera necesario.<br><strong><br></strong><strong>El perdón y la reconciliación son dos procesos diferentes</strong>. El perdón es un proceso necesario para la reconciliación. En ESPERE se habla de tres tipos de reconciliación:<br><ul><li>De coexistencia (a distancia, o con prudente distancia).</li><li>De convivencia (o próxima, en ella la cooperación y la solidaridad son posibles).</li><li>De comunión (en la que el amor renace y se profundiza la fraternidad).</li></ul><strong>No siempre es posible la reconciliación.</strong> Puede que la persona que cometió la ofensa muriera, que no se sepa dónde está, o que no quiera la reconciliación. En algunos casos no es aconsejable (porque no se dan las condiciones necesarias). En algunos casos quedará sólo la coexistencia.<br><br>Quiero acabar con una frase de los materiales que hemos recibido: “el objetivo del perdón es arrojar luz sobre los engaños, temores, juicios y críticas que nos han mantenido cautivos en el papel de nuestro propio carcelero”. <strong>El perdón es un acto de amor hacia uno mismo y es posible </strong><strong>incluso en las circunstancias más duras, </strong>como muestra el siguiente vídeo<strong>.</strong><br><strong><br></strong><div></div><strong><br></strong>