Plaza San Pedro
Sus uñas se atascaban entre la corteza y el calor. Mientras tanto,la señora que vendía castañas escuchaba en su radio el júbilo y la melancolía de los tambores. Él, que no las conocía, decidió comprarporque el olor era la aldea y sabía a bosque.Porque el humo se hacía pequeño, se pegaba al cuerpo y cobijaba. El hombre […]