El pasado 28 de abril tuvimos la oportunidad de impartir un taller a alumnado de primer curso del grado de Diseño Industrial con un objetivo claro: conectar el diseño con la innovación y el emprendimiento. La sesión fue dinamizada por Elene Susperregi e Iraide Aramberria, compañeras de Deusto Emprende, y contó con la colaboración de los profesores Marcelo Leslabay y Julio César Rivera, a quienes agradecemos la oportunidad de seguir colaborando año tras año.
El taller arrancó con un primer bloque centrado en la inspiración. A través de ejemplos de proyectos emprendedores dentro del sector del diseño, se les acercó la posibilidad de lanzar una iniciativa al mercado y tener una trayectoria emprendedora. Este enfoque permitió al alumnado ampliar su mirada profesional, entendiendo que sus capacidades creativas también pueden traducirse en iniciativas con valor económico y social.
En la segunda parte de la sesión, el foco se trasladó al desarrollo práctico. Los y las estudiantes, que ya venían trabajando en equipo sobre un reto centrado en el mobiliario infantil, pudieron avanzar en sus propuestas incorporando una capa fundamental: el modelo de negocio. Para ello, se introdujo la herramienta Business Model Canvas, que les permitió estructurar aspectos clave como la propuesta de valor, los segmentos de clientes o los canales de distribución.
Además, se exploraron distintos modelos de ingresos, analizando cuál se ajustaba mejor a cada proyecto. Este ejercicio no solo aportó claridad, sino que ayudó a entender que una buena idea de diseño necesita también una base sólida para ser viable.
De este taller destacaríamos la mezcla de creatividad, innovación y conocimientos lo que dio lugar a una jornada especialmente enriquecedora. Más allá de los conceptos trabajados, el verdadero valor estuvo en cómo el alumnado fue capaz de integrar el pensamiento de diseño con la lógica empresarial. Porque diseñar no es solo imaginar soluciones: también es hacerlas posibles.



