En el marco de la asignatura de Innovación Social del grado en Comunicación, el día 24 de febrero contamos con la participación de Garbiñe Henry, directora de innovación y emprendimiento de la Universidad de Deusto. Esta sesión constituyó un espacio de aprendizaje y reflexión sobre el papel de la innovación en la transformación social y sobre cómo los proyectos centrados en las personas pueden generar un impacto real en la sociedad.
Durante su intervención, Garbiñe ofreció un recorrido por la evolución del concepto de innovación, haciendo especial hincapié en la innovación social. Subrayó que, en Deusto, la innovación no se entiende únicamente como la creación de nuevos productos o servicios, sino como la capacidad de generar soluciones que respondan a retos actuales desde una perspectiva humana y colaborativa. Asimismo, destacó cómo la universidad ha sido pionera en impulsar proyectos donde la persona es el verdadero motor del cambio, y cómo actualmente continúa fomentando iniciativas innovadoras a través de Deusto Emprende.
Entre los aspectos más relevantes de la sesión se destacó que innovar implica generar impacto social, promover valores éticos y contribuir a la mejora de la comunidad. Este enfoque pone de manifiesto que la innovación social no es una meta aislada, sino un proceso continuo de diálogo, colaboración y experimentación, en el que la participación activa de los distintos agentes sociales es esencial.
La sesión también se caracterizó por la activa participación del alumnado, que aportó ejemplos concretos de proyectos de innovación social y reflexionó sobre cómo estos enfoques pueden aplicarse en distintos ámbitos profesionales y sociales. Este intercambio enriquecedor permitió generar un espacio de aprendizaje colaborativo, en el que las ideas se construyeron de manera conjunta y se reforzó la importancia de vincular la creatividad con la responsabilidad social.
Queremos agradecer especialmente a Aurkene Alzua-Sorzabal y al equipo de Deusto Emprende por su colaboración en la organización de esta sesión, que ha resultado una oportunidad única para acercar al alumnado a la cultura innovadora y emprendedora de la universidad.
En definitiva, esta experiencia nos recuerda una lección fundamental: toda innovación transformadora comienza poniendo a las personas en el centro, reconociendo sus necesidades y fomentando su participación activa en la construcción de soluciones que generen un verdadero impacto social.

