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Sankofa. Educación histórica en torno a violencias coloniales racistas y sexistas

Un aporte al debate sobre las reparaciones históricas al pueblo negro, afrodescendiente desde la escuela.

Alejandra Londoño Bustamante

Sobre Sankofa

Sankofa es una palabra originaria del pueblo Akan, ubicado en la costa occidental del continente africano. Para este pueblo, Sankofa significa la raíz, la mirada a los tiempos que ya han sido vividos. A través de Sankofa se reconoce el pasado como condición imprescindible para comprender el futuro que, desde esta lógica, es el tiempo que vivimos, el presente que habitamos.

Sankofa convoca a que miremos el pasado como fuente de imaginación creadora de mejores tiempos para todos los pueblos. Esta filosofía nos invita a que entendamos la historia como el obrar de pueblos e individuos y, por tanto, a que nos sintamos parte de ella, que no la asumamos como un destino que no podemos modificar; que con la conciencia del pasado tomemos decisiones, actuemos y aportemos a la transformación de situaciones de violencia, de injusticia y de desigualdad estructural. Sankofa es la inspiración del camino que recorremos a través de este libro de investigación histórica escolar.

Sobre el contexto de surgimiento de los textos que aquí compartimos

Colombia es un país que ha vivido en guerra por más de 60 años. Una de las confrontaciones armadas más letales que ha vivido América Latina en los últimos dos siglos. En esta compleja y dolorosa disputa, es la población civil, y dentro de esta el pueblo negro, afrodescendiente asentado principalmente en zonas rurales y en barrios periféricos de las ciudades, quien ha resultado más gravemente afectado. Las cifras oficiales del -RUV- reportan que entre 1985 y 2022 el 47,0 % de los hombres afrodescendientes han sido víctimas de la guerra; el 52% de las mujeres y el 0,1 % de personas disidente sexuales1, así mismo, la Comisión de la verdad2 planteó que el 24,91% del pueblo negro ha sido víctima de la guerra contemporánea, es decir, que al menos 1 de cada 4 personas negras ha vivido un hecho victimizante.

Sobre el análisis de la guerra contemporánea en Colombia existe una producción teórica extensa, no obstante ha sido muy escaso el análisis de las dimensiones racistas, clasistas y sexistas de la guerra desde una perspectiva estructural, histórica y de larga duración. En el campo de la Educación Histórica los esfuerzos que existen por llevar a las aulas de clase la pregunta por pasados violentos que aporten a la comprensión del presente y con ello a la superación de las violencias que vivimos, se centran en los últimos 60 años de conflicto armado. Adicional a esto, se analizan episodios específicos (Segunda Guerra Mundial, Guerra de los Mil Días, entre otros) y en gran parte de estas experiencias la mediación pedagógica se realiza desde enfoques de corte memorístico, lineales, que no convocan a analizar procesos desde miradas críticas, y/o anclados a métodos hegemónicos de aprendizaje de la disciplina histórica, esto con excepción de maestras/os que han creado de manera autónoma otro tipo de propuestas pedagógicas.

Así mismo, entidades como el Ministerio de Educación y las Secretarías de Educación, hasta gobiernos anteriores, centraron sus esfuerzos en promover espacios como la Cátedra de la Paz, creada a través de la Ley 1732 de 2014. Sin embargo, algunas maestras/os en espacios como la Red Nacional de Maestras y Maestros por la Paz han señalado que, los procesos de aprendizaje propuestos allí se centran en el desarrollo de competencias ciudadanas para la superación del conflicto y para la construcción de paz desde un plano interpersonal, lo cual, no necesariamente lleva al análisis de estructuras de violencias como el racismo, el sexismo o las dinámicas globales e históricas del modelo económico capitalista, lo cual, impide la profundización y expansión del desarrollo del pensamiento histórico crítico. Por su parte la Cátedra de Estudios Afrocolombianos es un esfuerzo fundamental para comprender las dimensiones racistas de la violencia y el trabajo que a partir de ésta han realizado maestras y maestros es de vital importancia, no obstante, ha terminado siendo el esfuerzo de algunos docentes, en su mayoría afrodescendientes, como si se tratara de un problema exclusivo del pueblo negro.

Teniendo en cuenta los aspectos que he esbozado brevemente y desde mi experiencia vital, académica y política me he preguntado: ¿Qué pasa si en la escuela comprendemos que los prejuicios racistas, clasistas y sexistas tienen una historicidad, que son estructurales y que nos han sido impuestos desde procesos históricos coloniales? ¿Qué pasa si comprendemos que estas discriminaciones y exclusiones racistas, clasistas y sexistas han sido alimento y han justificado repertorios de las violencias en la guerra? Las voces del pueblo negro, afrodescendiente me impulsaron a considerar que la escuela puede propiciar diálogos difíciles en torno a pasados violentos de larga duración y sus efectos en el presente y por tanto aportar al debate en torno a las reparaciones históricas a la diáspora descendiente de personas africanas que fueron esclavizadas y que hoy se encuentra en Colombia.

En respuesta a las consideraciones anteriores, Sankofa, el material pedagógico que aquí comparto, fue construido como parte del trabajo de campo de investigación doctoral y el cual fue aplicado durante 5 meses con tres grupos de estudiantes de los grados décimo y once de una institución educativa pública de Bogotá. El libro de estudiantes corresponde al compilado de fuentes con el que trabajaban las/los estudiantes y está acompañado por una guía didáctica dirigida a las maestras/os y en la cual se propone una secuencia de actividades flexible para el desarrollo de la investigación histórica en el aula.

Partiendo del tiempo que vivimos y de las historias del pueblo afrodescendiente en el contexto de la guerra en Colombia, convoco a estudiantes y maestras/os a un recorrido por diferentes momentos y espacios a través de fuentes históricas, literarias, testimoniales, audiovisuales entre otras. Siguiendo el trabajo realizado con el Equipo de Pedagogía del Centro Nacional de Memoria Histórica, el cual ha sido fuente de inspiración para la construcción de este material, puedo afirmar que “la apuesta pedagógica aquí propuesta no se concibe a sí misma como una transmisión unilateral de un maestro o maestra omnipotente a un alumno o alumna vacío de experiencias, sino, más bien, como un descubrimiento mutuo entre distintas generaciones que valoran sus diferencias. Las personas adultas, más que resolver a manera de enciclopedia todas las preguntas que se hacen los y las jóvenes, deben acompañar a los estudiantes en viajes compuestos de preguntas abiertas, donde se les invite a reflexionar y no a memorizar datos sin consecuencia en sus vidas”3. Esto implica que las y los estudiantes tengan un punto de llegada que les permitirá imaginar y producir creaciones que aporten a la transformación de las violencias racistas, sexistas y clasistas.

Estoy convencida de la necesidad de expandir los diálogos en torno a las violencias coloniales y sus vigencias en el tiempo presente. Estoy convencida de que este no es un “tema” para públicos especializados. Nos necesitamos conscientes y activas/os y nos necesitamos en cada rincón que habitamos, incluida la Escuela. Solo así podrá expandirse una conciencia crítica anticolonialista que aporte a la reparación histórica y que posible un “mejor vivir” para todas, todes, todos.

  1. Elaboración propia a partir de datos del Registro Único de Víctimas. 31 de octubre de 2022; consultado: 13 de noviembre de 2022).
  2. Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición Resistir no es aguantar. Violencias y daños contra los pueblos étnicos de Colombia
  3. Centro Nacional de Memoria Histórica (2018), Los caminos de la memoria histórica, Bogotá, CNMH. p.13

DESCARGA AQUÍ LOS TEXTOS

Libro de actividades para maestras y maestros

Libro de investigación histórica para estudiantes

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