Taller Literario sobre Víctimas de la Violencia en el País Vasco. La Novela como Herramienta para la Educación para la Paz

El Centro de Ética Aplicada ofreció en colaboración con la biblioteca municipal de Oñati un taller literario sobre las víctimas de la violencia en el País Vasco. El taller, que se realizó en seis sesiones durante los meses de octubre del 2016 a febrero del 2017, tenía como objetivo explorar el potencial de la novela como herramienta para la educación para paz. La actividad se realizó bajo la dirección de Irene Gantxegi y Angela Bermudez, quienes contaron con una ayuda del Gobierno Vasco dirigida a organizaciones y movimientos sociales que realizan proyectos en materia de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, desarrollados en la CAV.

¿En qué consistió el taller literario?

El proyecto consistió en el diseño e implementación de un taller literario que se llevó a cabo con el objetivo de que un grupo de 17 personas leyeran, dialogaran y reflexionaran en torno a dos novelas de autores vascos que narran relatos de víctimas de la violencia de intencionalidad política acontecida el País Vasco en los últimos 50 años.

Una de las razones para acercarnos a un tema tan complejo y delicado como es el de las víctimas de la violencia en nuestro contexto mediante la literatura es que el arte en general, y la novela en particular, tiene la capacidad de reflejar los valores, costumbres y preocupaciones de cada época de una forma distinta a como estamos acostumbrados a analizar, haciéndonos ver más allá de nuestros prejuicios e ideas preconcebidas. La novela despierta nuestra imaginación y puedo ayudarnos a conmovernos ante el mal.

Las dos novelas escogidas para llevar a cabo el taller literario fueron Bizia lo de Jokin Muñoz (traducida al castellano bajo el título Letargo), y Etorriko haiz nirekin? de Mikel Hernández Abaitua (traducida al castellano bajo el título ¿Vendrás conmigo?). Ambos autores, aunque con estilos muy diferentes y en épocas distintas (la primera novela es del 2003 y la segunda de 1991), narran diversas historias de víctimas de distinto signo.

¿Quiénes participaron y qué actividades se realizaron?

El taller se celebró aproximadamente cada dos semanas, durante cuatro meses, en una sala de la biblioteca Municipal de Oñati, Guipúzcoa. El grupo lo formaron 9 mujeres y 8 hombres entre 22 y 72 años. Aunque su visión acerca de la realidad de las víctimas de la violencia acontecida en nuestro contexto no era radicalmente distinta, había ciertos puntos donde sus posturas se alejaban: la visión que tenían sobre la situación de violencia padecida (algunas personas la definían como un «conflicto», otras como una “guerra”, algunas sostenían que era una «situación conflictiva»), la definición de víctima (si víctima es toda aquella persona que ha padecido un sufrimiento injusto, había discusión en torno al concepto de injusticia. ¿Qué es injusto?).

Los talleres se dinamizaron utilizando varias actividades. Además de los diálogos en grupo coordinados y dirigidos por la dinamizadora, cada participante contaba con un diario individual para anotar en él reflexiones individuales y espontáneas después de la lectura privada: sus sentimientos y pensamientos acerca de lo que iban leyendo, conexiones con historias personales que habían vivido.

Otra de las actividades consistió en realizar una representación plástica de lo que las personas participantes entendían por víctima. Para ello se trabajó con una caja de cartón; por la parte de fuera las personas tenían que representar mediante diferentes materiales (recortes de periódico, fotografías, dibujos, mensajes etc.) lo que entendían por víctima. A medida que iba avanzando el taller, debían ir completando la decoración de la caja por dentro, añadiendo recortes o dibujos que plasmasen lo que les iba sugiriendo la lectura de las obras ficcionales. El objetivo de dicha actividad era abordar el problema de la violencia política de forma plástica para explorar si la lectura de las novelas y el desarrollo del taller añadían o sumaban nuevas ideas o formas de concebir la problemática.

Antes de finalizar el taller, tuvimos la suerte de contar con la visita del escritor Mikel Hernández Abaitua, autor de la novela Etorriko haiz nirekin? (¿Vendrás conmigo?) en una de las sesiones. La mayoría de las personas participantes dijeron que una de las principales contribuciones del taller y lo que más les pudo marcar fue tener la oportunidad de escuchar en primera persona lo complicado y difícil que fue para el escritor narrar una historia que deslegitima todo tipo de violencia en la década de los 90.

¿Cuáles fueron las contribuciones para las personas del taller literario?

Todas las personas participantes resaltaron como algo muy positivo haberles ofrecido un espacio donde poder hablar y reflexionar en torno al tema de las víctimas de la violencia de intencionalidad política en el País Vasco.

Aunque las personas del taller literario provenían de círculos sociales diversos y las generaciones fueran distintas, todos dijeron que fue la temática, haber puesto el foco en las víctimas de la violencia de intencionalidad política lo que hizo que personas de edades y ámbitos muy diferentes se reunieran en una sala y compartieran opiniones y reflexiones.

Muchos de ellos valoraron que la iniciativa se llevara a cabo en euskera porque tenían curiosidad por saber qué se ha escrito y cómo se ha escrito sobre este tema en euskera, ya que la mayoría estaban más familiarizados con novelas escritas en castellano.

Todos resaltaron lo importante y valioso que les pareció no solo compartir con otros las reflexiones individuales, sino escuchar las opiniones y aportaciones de otras participantes para ver más de cerca y comprender lo que opinan personas con las que convivimos pero no sabemos cómo piensan.

Compartir visiones diferentes contribuyó a generar un cuestionamiento de las posiciones propias, no necesariamente para transformarlas o llegar a consensos, sino para repensarlas y, en algunos casos, hacer autocrítica.

Todas las personas participantes del taller destacaron la necesidad de repetir este tipo de iniciativas. A todas las personas les pareció valioso leer historias (para la mayoría desconocidas) porque “aunque su lectura no solucione todos los problemas, ayuda a comprender y reflexionar en torno a las consecuencias que nos ha dejado la violencia en nuestro contexto”.

Preguntas para el lector

¿Te parece que la literatura puede ser un buen medio para acercarnos el tema de las víctimas de la violencia de intencionalidad política?

¿Nos puede ayudar a conocer el sufrimiento que padecieron?

¿Qué otras novelas conoces y/o sugerirías para seguir trabajando este tema?

¿Qué otras representaciones artísticas te parece que podrían servir para empezar a reflexionar en torno a las víctimas?

 

Dossier de prensa

 

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.