¡Mamá, quiero ser “youtuber”!

Antes de nada, empecemos con un test: ¿Cuántos de estos nombres conoces o te suenan?: JPelirrojo, Yellow Mellow, Bollistuff, Sr Zeta, Tumamametoca, Luzu o El Rubius.

Si sólo conoces uno (posiblemente el último) y te dedicas al marketing y la publicidad, deberían empezar a sonarte.

¿Por qué? Pues porque son jóvenes creadores de contenidos en redes sociales (Youtube, Instagram, Vine o Snapchat) que tienen cientos de miles de suscriptores, o incluso millones, como Luzu o El Rubius y una influencia absolutamente descomunal.

Este fenómeno de los youtubers es tan espectacular como, quizá, un tanto incomprensible para los que somos un poco más “veteranos”; sin embargo, haciendo un poco de memoria, pasaba algo similar, hace 50 años, cuando miles de fans enfervorecidas esperaban a Los Beatles a la salida de un hotel.

Y ahora sucede lo mismo, con madres acompañando a sus hijas quinceañeras a ver a sus ídolos youtubers: https://www.youtube.com/watch?v=2YVm9ilc86w

Estos youtubers son mucho más que una tendencia o el seguir a unos jóvenes que a menudo hacen vídeos graciosos; son una realidad, una nueva forma de crear contenidos multiplataforma y una nueva forma de consumir contenido audiovisual entre los más jóvenes:

quiero ser youtuber

«A veces me puedo pasar un día entero viendo vídeos de youtubers»

Una frase que resume el pensar de muchos jóvenes de 13 a 20 años, que “pasan” de la tele y del resto de medios tradicionales, como radio, prensa e incluso internet, donde pasan sus horas en las redes sociales.

Reconozco que, a mis 38 años, la mayoría de los vídeos de los youtubers me dejan un poco frío, y es posible que a muchos de vosotros también. Es más, llegas a pensar que son un grupo de niñatos “haciendo el canelo” delante de las cámaras que consiguen tanta dinero como seguidores y “likes” en sus redes sociales.

Y pensaréis: “¿Y a mí esta gente qué me importa si sus vídeos no me van a gustar?” Pues es sencillo: este grupo de adolescentes que ahora no ven tele, en pocos años serán nuestro público objetivo, los futuros clientes de nuestras marcas y a los que tendremos que vender y hacer llegar nuestros mensajes.

Hoy en día, los “youtubers” tienen una influencia tan fuerte entre sus seguidores que son muchas las marcas que apuestan por ellos para crear campañas y que su producto llegue a los adolecentes a través de las redes sociales, tanto en los propios canales de los “youtubers” o en los de la marca; eso sí, el caché de muchos de estos youtubers pueden romper el presupuesto de cualquier marca modesta, la verdad.

Hace poco, tuve la suerte de estar en un evento en Bilbao con unos 40 youtubers en el Bilbao Tuiwok Camp, un grupo de jóvenes creadores de entre 16 y 25 años que bien podrían parecer que venían de viaje de estudios y de fiesta a Bilbao y mi percepción sobre ellos cambió por completo.

La suma de sus seguidores en redes sociales superaba los varios millones de usuarios, vamos, que eran algo más que un grupo de jóvenes haciendo turismo por la capital del mundo, eran más bien una arrolladora marea de “influencers” a la que los fans esperaban impacientes a la salida del evento.

Además de asistir a varias conferencias, participé en un concurso (un hackaton) donde un equipo formado por una agencia de publicidad y varios youtubers creábamos una estrategia en redes sociales para una marca (aquí os dejo con detalle cómo fue esta genial experiencia: http://trupp.es/5-horas-con-youtubers-y-un-premio-en-el-hackathon-a-la-mejor-campana/)

Y ahí fue donde aluciné con ellos: su creatividad, su dominio de las redes sociales, la forma de llegar a sus seguidores, qué les funciona mejor, los tiempos de creación y difusión,… un torrente de ideas, de madurez y una lección de cómo monetizar su imagen y su producto al servicio de una marca.

Gente de una juventud casi insultante hablando como expertos y veteranos estrategas capaces de mejorar a muchos creativos de muchas agencias; como me dijo un compañero creativos de Trupp: “Jordi, estos nos adelantan por la derecha, por la izquierda, por todos lados…”.

Así que, antes de que nos adelanten por todos lados, ¡aprovechemos su potencial!, disfrutemos de ellos y “usemos” a estos youtubers para crear potentes campañas de marketing de “influencers” para llegar a nuestro (escéptico) público objetivo de forma directa y natural.

*Fuente de la imagen

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Jordi Lidón

Social Media Manager en Trupp, agencia de publicidad de Bilbao que cumple ahora 30 años. Profesor de estrategia en redes sociales y ponente en varios congresos. Que mi nombre no te lleve a engaño, soy de Bilbao de toda la vida y de corazón rojiblanco.
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Un comentario Añadir valoración

  1. Avatar Snaptubicos dice:

    Lo que poca gente sabe, es que ahora mismo ser YouTube es realmente complicado y hay que hacer una gran inversión. YouTube cada vez pone más complicaciones para monetizar los videos subidos, y ahora, si no pasas el corte, no puedes monetizar.

    Luego, si sumamos los cambios de algoritmo de YouTube, los cuales beneficias a los canales grandes, poco pueden hacer quienes empiezan y al final, acaban aburriéndose viendo que sus videos no son reproducidos por nadie.

    Muy complicado el tema de ser YouTuber, pero, siempre puede sonar la flauta.

    Un saludo.

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