Artículo publicado en El Correo (14/09/2026)

Los datos malísimos del informe PISA han colocado en el debate público vasco el problema de la educación, y los distintos partidos tanto del Gobierno como de la oposición se van situando sobre un tema en el que las principales responsabilidades políticas residen en el ámbito autonómico.
Puede ser un buen momento para compartir algunos datos de la opinión pública vasca relacionados con esta materia. Nunca ha figurado entre los diez principales problemas de la ciudadanía vasca. A pesar de que no es la primera vez que hay situaciones de crisis en la última década relacionadas con la educación, hasta ahora nunca han impactado en la jerarquía de problemas de la ciudadanía vasca. En el último Deustobarómetro es nombrado como uno de los principales problemas por el 8% de la ciudadanía vasca, un dato similar al de hace quince años. Y tan solo un 13% pedía al Gobierno vasco que la educación fuera una de sus prioridades cuando empezó esta legislatura en abril de 2024, según el Sociómetro.
La ciudadanía vasca nunca ha suspendido las políticas públicas de educación. Su valoración se mantiene en el aprobado en la última década y su tendencia no ha sido negativa, según el Deustobarómetro. Al contrario que la valoración de la atención sanitaria, que ha variado significativamente en la última década pasando de ser la política pública mejor valorada a suspender y a recuperarse en los últimos dos años, o que la vivienda, que nunca ha aprobado en la última década y tiene una tendencia descendente.
Los votantes de PNV y EH Bildu aprueban las políticas de educación por encima del 80%, al igual que alrededor del 70% de los votantes de PSE y el Partido Popular vasco.
El partido más capacitado para mejorar la educación pública es el PNV, según la ciudadanía vasca. Un 20% percibe a este partido como el más capacitado, un 16% cree que es EH Bildu y un 10% el PSE. El resto de los partidos tienen referencias residuales en este tema. Quizás el dato más relevante de esta pregunta sobre el partido preferido para gestionar la educación es que hay un 35% que no ve a ninguno que pueda mejorar las actuales políticas educativas.
La educación no ha impactado hasta ahora en la popularidad o el apoyo electoral de los gobernantes ni en Euskadi ni en casi ningún otro lugar. La literatura nos dice que los ciudadanos suelen mostrar una disposición favorable al gasto en educación y contraria a los recortes. Poco más.
La preocupación por la educación suele entrar en la competición política en los países menos desarrollados, es algo habitual en América Latina, donde suele aparecer entre los tres principales problemas de la ciudadanía.
Habrá que ver en los próximos meses si los nuevos datos aparecidos en el Informe PISA son un punto de inflexión en la opinión pública y si la educación se convierte en un tema de competición política en Euskadi.
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