Construye tu marca (aunque no sepas que existe) (By Iñaki del Olmo)

Aunque no nos paremos a pensarlo, un grupo de música, un escritor, un poeta, un pintor, un ilustrador, un fotógrafo… tienen su propia marca. Incluso como profesionales tenemos una marca que construir y cuidar. Por eso este post está redactado de cara a artistas y creadores, pero es aplicable a otros aspectos del branding como la marca personal.

Si buscas un manual corporativo este no es el sitio, para todos los demás aquí van 5 consejos de “consultoría de servilleta” para empezar a construir una marca (aunque no sepas que existe).

1. Analiza tu situación actual

La marca nace cuando asociamos a un producto o servicio los valores con los que se identifica nuestro público objetivo. Eso es exactamente lo que hacen los creadores, transmitir valores a través de un estilo musical, un poema incisivo, un dibujo impactante… El artista crea para hacer llegar a su público esos valores que quiere compartir.

Tú conoces mejor que nadie tu situación y sabes a dónde quieres llegar. Míralo desde este punto de vista y párate a pensar. Ahora que tienes las ideas frescas, prueba a esbozar un DAFO. No hace falta presentar una tesis, puedes usar una servilleta si no tienes el día muy burocrático. Lo importante es que te haga reflexionar.

 

2. Márcate objetivos

¿Para qué? Esta es una gran pregunta que pocas veces nos hacemos. Siempre que decidas poner en marcha algo pregúntate primero para qué lo haces. Si no tienes claro el objetivo de lo que vas a hacer no merece la pena que gastes tu tiempo y tu esfuerzo.

Un ejemplo rápido: crear una cuenta de Instagram. Es muy fácil y rápido, y sin embargo mantenerla te costará mucho tiempo y esfuerzo. ¿Te has preguntado si tu público está en Instagram? ¿Te va a ayudar a llegar a más gente? Muchas veces hacemos las cosas «porque sí», y eso solo nos aleja del camino.

Recuerda la estrategia SMART y piensa en algunos objetivos a corto y largo plazo, no hace falta que elabores una lista muy extensa (calidad sobre cantidad). Tus objetivos son la mejor herramienta para seguir avanzando.

 

3. Conoce a tu público

Desde quien te sigue en twitter hasta quien recorre 50km para verte actuar, exponer, recitar… Todos se merecen que te acuerdes de ellos, que pienses en cómo son y en qué necesitan. Conócelos.

Piensa tanto en tu público actual como en el potencial, coge otra servilleta y trata de pararte a pensar:

– ¿Qué características definen a tu público objetivo?

– ¿Dónde se encuentra? (mundo físico y digital)

– ¿Qué estás ofreciéndole y dónde?

– ¿Qué más podrías ofrecerle?

Trata de sacar algunas conclusiones de esta reflexión. Si lo haces con mimo te ayudará a mejorar mucho.

 

4. Ofrece contenido y experiencias

Piensa que tu marca va más allá de lo que haces, también está en el contenido que se genera en torno a ello. ¿Has escrito un resumen de tu concierto? ¿Has hecho un making-of de tu última obra? Todo eso define tu marca, y por eso generar contenido en torno a lo que haces es tan importante como lo que haces en sí.

Piensa por ejemplo en los experimentos sociales que tienen millones de visitas en YouTube. El impacto directo del experimento es pequeño. Sin embargo, el vídeo que se ha generado con él ha llegado a millones de personas. ¿El objetivo del experimento era el experimento en sí, o el contenido generado en torno a ello? Seguramente más lo segundo que lo primero.

Otra de las cosas que mejor conectan con tu público son las experiencias. Un concierto, una exposición, una charla, un recital… Pocas herramientas son tan potentes a la hora de construir una marca como la experiencia. Y no lo olvides, genera contenidos posteriores para amplificar el impacto. Todos los engranajes de la maquinaria deben trabajar juntos.

Por si no estás muy inspirado, este truco te puede resultar muy útil: investiga cómo lo hacen otros e imita a los mejores, porque es la mejor forma de mejorar. Las personas aprenden de sus errores, pero las personas inteligentes aprenden de los errores de los demás.

 

5. Haz un plan de acción y mide tus resultados

Seguro que ya se te ha ocurrido más de una acción que puedes poner en marcha. ¡Perfecto! Aunque necesites dos servilletas más, anota esas acciones y ponles un horizonte temporal. Para cada acción deberías tener claro:

– ¿Qué vas a hacer?

– ¿Cuándo lo vas a hacer?

– ¿Cómo vas a saber que lo has hecho bien?

Piensa siempre en los indicadores que usarás para evaluar tus acciones. Y aunque parezca obvio, recuerda que pensar en todo lo que tienes que hacer no sirve de nada si no lo pones en práctica.

Un último consejo: no esperes a que algo sea perfecto para hacerlo, siempre podrás mejorar la próxima vez.

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Iñaki del Olmo

Soy una persona activa, amante de la creación y peligrosamente autodidacta. Me encantan la música, el diseño, la fotografía, el mundo digital… y allá donde voy me gusta rodearme de gente de la que puedo aprender.
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Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Avatar Ana dice:

    ¡Muy interesante! Medir los resultados de cada acción es la clave, lo ha sido siempre, pero hoy en día se puede ser más certero que nunca.

    1. Avatar Iñaki dice:

      Gracias Ana! Desde luego es algo que pasamos de largo a menudo porque es una de las tareas que siempre parece importante pero no llega a ser urgente. Deberíamos darle más valor.

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