Ane Ferran Zubillaga (Decana)
Pedro M. Sasia Santos (director del Departamento de Ciencias Sociales y Humanas)
Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Universidad de Deusto

1. Introducción: El acompañamiento profesional en una institución universitaria jesuita

La identidad de las instituciones universitarias de la Compañía de Jesús parte de una visión integral del ser humano que lleva a analizar cómo se cultiva la identidad en los miembros de la comunidad universitaria y a reflexionar qué supone atender integralmente a las personas que la componen, apostando por diseñar procesos de acompañamiento integral que permitan hacer efectivo el lema de la Compañía: ser con y para los demás. (Sosa, 2022).

El Plan Estratégico de la Universidad de Deusto (UD) para el periodo 2023-2026 “Personas que transforman el mundo”, recoge un proyecto para el desarrollo profesional. En este marco, la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas ha diseñado un proceso de acompañamiento profesional del profesorado definido como un espacio de encuentro y armonización donde el profesional es un sujeto con el que se camina hacia un horizonte de sentido compartido. Este acompañamiento es la función principal de la dirección del departamento de la Facultad, que queda formalmente descrita como “…acompañar a las personas adscritas al departamento en su formación, el desarrollo de su carrera académica y la coordinación de las tareas encomendadas, para optimizar su desarrollo personal y profesional, y se sientan parte del proyecto de la Facultad y de la UD”.

Es importante resaltar que este acompañamiento está centrado en el desarrollo de carrera, entendido como el proceso de crecimiento profesional de las personas en el contexto organizacional que ofrece la Universidad. Siendo así, los cuatro objetivos fundamentales que estructuran el acompañamiento son: Cuidar a las personas en su desempeño profesional; Alinear las competencias (actuales o potenciales) de las personas con las necesidades de la Universidad en los ámbitos de Docencia, Investigación-transferencia y Gestión; Acompañar la adecuada integración de las personas en los distintos equipos; y Facilitar la incorporación de las personas a la misión compartida de la Facultad y la universidad.

2. Fundamentación Ética: la Autonomía como puente entre el deber y la libertad
El modelo de la Facultad se asienta sobre un enfoque del acompañamiento en el que el énfasis se sitúa en el reconocimiento y promoción de la autonomía individual. Para que este proceso sea éticamente sólido, se articula persiguiendo la convergencia de tres dimensiones que fundamentan una autonomía plena:

    • Autonomía como autoelección: La profesión se entiende como una dimensión constitutiva de la autorrealización. Desde una perspectiva con raíces claramente aristotélicas, el acompañamiento respeta la singularidad de los ritmos del sujeto, entendiendo que el profesional busca la excelencia (arete) de forma voluntaria y consciente (MacIntyre, 2004).
    • La perspectiva kantiana (Autolegislación): Como complemento que enriquece la dimensión anterior, la autonomía como autolegislación nos recuerda que la norma institucional no se percibe como una imposición externa (heteronomía), sino como una ley que el sujeto racional reconoce y acepta como propia. Existe una complementariedad natural entre el deber institucional y la responsabilidad personal (Kant, 2012).
    • La ética de la autenticidad: Esta tercera dimensión enfatiza en el contexto comunitario (universitario, en este caso) en el que nuestras elecciones se realizan. Como sugiere Taylor (1994), la identidad se forja dialógicamente. El acompañante actúa como un facilitador que ayuda al profesional a encontrar la confluencia entre su vocación personal y la misión universitaria, evitando la alienación y promoviendo un sentido de pertenencia auténtico.

    3. El acompañamiento profesional como competencia propia del liderazgo ignaciano
    El liderazgo, como proceso esencialmente relacional, conlleva inevitablemente un acompañamiento de las personas en relación con las cuales se desarrolla la función del liderazgo. Cuando alguien asume el rol de líder, bien sea formal o informalmente, establece una relación con características distintivas que la hacen moralmente diferente a otro tipo de relaciones.
    En el liderazgo ignaciano, el (buen) acompañamiento se destaca habitualmente como una de las competencias sociales fundamentales del liderazgo y se vincula a otras íntimamente unidas a él como la afectuosidad (amabilidad), la capacidad de crear espacios de deliberación y cooperación, o la identificación con la misión institucional y con la cultura de la organización. Acompañar (tanto personal como profesionalmente), se considera parte integrante del talante y modo de liderar y no tanto una tarea más (Guibert, 2019). Desde esta perspectiva, las tres dinámicas sobre las que el liderazgo ignaciano estructura el acompañamiento y que constituyen, a su vez, los principales elementos con los que se construye el marco del liderazgo son los siguientes (Compañía de Jesús, 2012)

      • Conocerse a sí mismo. El liderazgo ignaciano insiste en el autoconocimiento como proceso clave para ejercer un buen liderazgo. Un autoconocimiento realizado desde la honestidad, sinceridad, lealtad, ejercido sin autoengaño, para dar sentido y entender la vida, no buscando el éxito personal sino como servicio. La relación de acompañamiento, por lo tanto, implica un descentramiento del acompañante, que acude a la relación sin objetivos personales, sino como servidor de la misión de la organización, tratando de evitar relaciones de poder que persigan la obtención de beneficios personales.
      • Construir un cuerpo para la misión. En este marco, cuando se abordan las competencias interpersonales de la persona líder, es fundamental fijarse en la misión común. Se trata de un liderazgo corporativo, no unipersonal, que justifica en este caso esa aproximación colectiva desde la idea de una misión asumida colectivamente. Esto es, la misión depende de todas las personas que trabajan en la institución por lo que es preciso que se sientan directamente involucradas en su buen desempeño.
      • Impulsar una misión, que hace referencia a las competencias estratégicas y de gestión del ejercicio de liderazgo. Supone un modo de proceder al servicio de la Misión por el que también hay que rendir cuentas. De este modo, el acompañamiento a profesionales requiere establecer un puente entre las aspiraciones legítimas de cada profesional y las necesidades de la Facultad en los tres ámbitos de su responsabilidad: docencia, investigación-transferencia y gestión.

      4. Praxis Metodológica: Dispositivos de Reciprocidad y Garantías Éticas
      La traducción de estos principios en la praxis de la Facultad se materializa en un sistema de gobernanza que garantiza la simetría relacional.

      A. Colegialidad y Sujeto Colectivo. La responsabilidad del acompañamiento es asumida por el Equipo de Dirección del Departamento. Esta estructura colegiada es una salvaguarda ética que garantiza la pluralidad de perspectivas. La relación no es de subordinación jerárquica, sino de corresponsabilidad, donde el acompañamiento se percibe como un respaldo institucional al proyecto profesional del PDI.

      B. Perímetro de Actuación y Respeto a la Integridad. Para asegurar que el acompañamiento sea enriquecedor y no invasivo, se define un perímetro de actuación centrado en el desarrollo profesional: aspiraciones académicas, énfasis en investigación o docencia, y necesidades formativas. Es una «función de cuidado» que busca eliminar obstáculos, permitiendo que el PDI se concentre en su vocación con el apoyo de la estructura.

      C. Innovación en el Registro: El Consentimiento como Eje. El sistema digital de acompañamiento ha sido diseñado bajo principios de diseño que garanticen algunos de los elementos de estilo que hemos venido describiendo. Entre ellos, podemos destacar:

      – Aprobación Bilateral: El registro de cada interacción requiere el consentimiento explícito del profesional. Esto transforma la información en un «relato compartido» de su evolución profesional.- – – Transparencia y Custodia: El profesional tiene acceso permanente a sus registros, asegurando que la herramienta sea un soporte para su propia autorreflexión y no un expediente de supervisión externa. El Equipo de Dirección actúa como custodio de este proceso, garantizando la confidencialidad.

      5. Conclusiones
      El modelo de acompañamiento de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas demuestra que el liderazgo ignaciano y la autonomía profesional no son polos opuestos, sino fuerzas convergentes que pueden armonizarse en la práctica diaria del acompañamiento. Al situar la reciprocidad en el centro de la estructura, la Facultad propone un paradigma donde el acompañamiento es el motor de la libertad profesional. Se transita de una cultura de la fiscalización a una cultura de la hospitalidad y el reconocimiento mutuo, donde cada profesional es empoderado para ser, verdaderamente, un agente de transformación en el mundo.

      1 Este texto es un extracto de la comunicación presentada por los autores al Congreso HOPE 2025 “The Jesuit University in the 21st Century: A Project of Hope for the World» que tuvo lugar en la Universidad Loyola Andalucía (Sevilla) en junio de 2025. El texto completo puede descargarse aquí.

      Referencias Bibliográficas

        • Kant, I. (2012). Fundamentación para una metafísica de las costumbres. Alianza Editorial. (Original de 1785).
        • MacIntyre, A. (2004). Tras la virtud. Crítica.
        • Sosa, A. (2022). Discurso inaugural a la asamblea de la Asociación Internacional de Universidades Jesuitas (IAJU). Boston College.
        • Taylor, C. (1994). La ética de la autenticidad. Paidós.
        • Universidad de Deusto (2023). Plan Estratégico 2023-2026: Personas que transforman el mundo.
        • Guibert, J.M. (2019). Aportaciones del paradigma ignaciano a la formación de líderes apostólicos en “El sujeto: reflexiones para una antropología ignaciana” R. Meana. (dir.). Colección Manresa, 71. Mensajero – Sal Terrae, Universidad Pontificia de Comillas.
        • Compañía de Jesús (2012). Liderazgo Ignaciano. Bilbao, edición privada de la Provincia de Loyola.