El mejor homenaje a Don Alfredo Montoya Melgar, uno de los grandes maestros de todos los laboralistas, que nos ha dejado este año, es seguir haciendo camino en la Academia, creando, sumando aportaciones, con el objetivo siempre de seguir haciendo del Derecho del Trabajo una herramienta útil para la paz social y el bienestar de nuestras sociedades. Ese camino se hace de la mano de compañeros y compañeras, de manera cooperativa.
Así es el libro homenaje a Alfredo Montoya Melgar que se acaba de publicar con el título “El poder de dirección del empresario: problemas y manifestaciones actuales” (Laborum) y en el que he participado con el capítulo “El iuris resistentiae como contrapoder de los trabajadores ante el poder de dirección de los empresarios en la era de las transiciones”. Se puede acceder al libro homenaje aquí.
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