La salud mental ha dejado de ser una preocupación individual para consolidarse como un pilar fundamental de la economía y la cohesión social [vid. Resolución del Parlamento Europeo, de 5 de julio de 2022, sobre la salud mental en el mundo laboral digital (2021/2098(INI))].

Definida por la OMS como un estado de bienestar que permite a las personas desarrollar sus capacidades y trabajar de forma productiva, su protección es hoy reconocida como un derecho humano fundamental vinculado a la dignidad y la integridad psíquica (vid. Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre un enfoque global de la salud mental [7 de junio de 2023, COM (2023) 298 final]).

Por ello, esta entrada pretende ofrecer una serie de puntos que consideramos clave para poder llevar a cabo una reflexión más pausada.

1. El impacto económico de la «inacción»

Ignorar el bienestar psíquico de las personas trabajadoras tiene un coste devastador. Se estima que los problemas de salud mental afectan a unos 84 millones de personas en la Unión Europea, con un coste que supera los 600.000 millones de euros anuales (más del 4% del PIB) [vid. Resolución del Parlamento Europeo, de 12 de diciembre de 2023, sobre la salud mental (2023/2074) (INI))].

A nivel global, la depresión y la ansiedad provocan la pérdida de 12.000 millones de días de trabajo cada año, lo que supone un impacto de 1 billón de dólares en la economía mundial [vid. Documento conjunto de la OMS y la OIT de 2022 «Mental health at work: policy brief» (Salud mental en el lugar de trabajo: nota informativa)].

Además, el estrés laboral es responsable de casi la mitad de los días de trabajo perdidos en Europa, manifestándose no solo en absentismo, sino también en presentismo (trabajar sin estar plenamente funcional) (vid. Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre un enfoque global de la salud mental [7 de junio de 2023, COM (2023) 298 final]).

2. La precariedad laboral: un mal a combatir

La precariedad no es un fenómeno aislado, sino un proceso social que genera inseguridad permanente. En España, aproximadamente el 47,5% de la población activa vive en alguna situación de precariedad, caracterizada por:

• Inestabilidad contractual y bajos salarios.

• Desempoderamiento y vulnerabilidad ante el despido.

• Falta de derechos o miedo a ejercerlos por represalias.

Esta realidad incrementa en un 25% el riesgo de sufrir trastornos mentales. De hecho, si se eliminara la precariedad, se estima que podrían evitarse unos 170.000 casos de depresión al año solo en España (vid. Precarios, inestables y estresados. Precariedad laboral y salud mental. Informe PRESME, 2025).

Por consiguiente, es preciso que los empresarios tomen conciencia de la importancia del cuidado de la salud, promoviendo modelos avanzados de gestión de la salud, con especial énfasis en la salud mental (vid. Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027).

3. La Transformación digital y los nuevos riesgos

Si bien la digitalización ofrece flexibilidad, también introduce amenazas como la vigilancia algorítmica y el control en tiempo real, lo que deriva en estrés tecnológico y fatiga [vid. Resolución del Parlamento Europeo, de 5 de julio de 2022, sobre la salud mental en el mundo laboral digital (2021/2098(INI))].

La difuminación de los límites entre la vida privada y profesional ha hecho del derecho a la desconexión una herramienta esencial para prevenir el burnout o agotamiento profesional [vid. Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre un enfoque global de la salud mental [7 de junio de 2023, COM (2023) 298 final]].

Los trabajadores de plataformas digitales, bajo la «economía 24/7», son especialmente vulnerables a este tecnoestrés (vid. Precarios, inestables y estresados. Precariedad laboral y salud mental. Informe PRESME, 2025).

4. Colectivos en situación de vulnerabilidad

Es esencial un enfoque interseccional, ya que los riesgos no se distribuyen equitativamente [vid. Resolución del Parlamento Europeo, de 12 de diciembre de 2023, sobre la salud mental (2023/2074) (INI))]. Sobre todo, llama la atención que:

• Las mujeres tienen casi el doble de probabilidades de depresión debido a la brecha salarial y la «doble jornada» de cuidados (vid. Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026).

• Los jóvenes se ven afectados por la precariedad y la «ecoansiedad». Tal es así que uno de cada dos reporta necesidades de atención no satisfechas [vid. Conclusiones del Consejo y de los Representantes de los Gobiernos de los Estados miembros sobre un enfoque global de la salud mental de los jóvenes en la Unión Europea (C/2023/1337)].

5. Estrategias para un cambio sistémico

La salud mental en el trabajo no debe afrontarse solo con intervenciones individuales, sino con cambios en la organización [vid. Documento conjunto de la OMS y la OIT de 2022 «Mental health at work: policy brief» (Salud mental en el lugar de trabajo: nota informativa)].

Por consiguiente, se considera necesario actuar sobre los siguientes ejes:

1. Prevención de riesgos psicosociales: evaluar y eliminar el acoso y la carga de trabajo excesiva como deber legal del empresario [vid. Resolución del Parlamento Europeo, de 5 de julio de 2022, sobre la salud mental en el mundo laboral digital (2021/2098(INI))].

2. Lucha contra el estigma: el 50% de las personas trabajadoras teme que revelar un problema de salud mental perjudique su carrera (vid. Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre un enfoque global de la salud mental [7 de junio de 2023, COM (2023) 298 final]).

3. Reformas legislativas: es necesario incluir la depresión y el burnout en la lista de enfermedades profesionales y abordar con coherencia la corresponsabilidad y la conciliación saludable de la vida profesional y la vida privada [vid. Resolución del Parlamento Europeo, de 5 de julio de 2022, sobre la salud mental en el mundo laboral digital (2021/2098(INI))].

4. Ajustes razonables: es preciso adaptar horarios y tareas para apoyar la reincorporación de quienes han sufrido crisis de salud mental [vid. Documento conjunto de la OMS y la OIT de 2022 «Mental health at work: policy brief» (Salud mental en el lugar de trabajo: nota informativa)].

6. La importancia de la negociación colectiva para garantizar la salud mental de las personas trabajadoras

Aunque de manera todavía muy escasa, los convenios colectivos comienzan a contemplar la salud mental como una cuestión a integrar necesariamente en la empresa, entendida esta como el conjunto de persones y bienes materiales sobre los que el empresario debe ejercer su poder de dirección.

En ese sentido, el II Convenio colectivo de SSE Renewables Spain, SL (BOE de 27 de diciembre de 2025, núm. 312) establece que: «La Empresa ofrecerá a toda la plantilla acceso a un servicio de Salud Mental, que incluya apoyo psicológico 24/7, así como un plan integral de bienestar» (artículo 35). Asimismo, al regular los beneficios de la desconexión digital, establece que: «El derecho a la desconexión ofrece varios beneficios, que incluyen un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal, la reducción del estrés y una mejor salud mental para los empleados y empleadas» (Anexo 6).

Por su parte, el Convenio colectivo para las futbolistas que prestan sus servicios en clubes de la primera división femenina de fútbol (BOE de 25 de abril de 2025, núm. 100) establece que: «Las partes reconocen la importancia del cuidado de la salud mental en el deporte y a tal efecto se comprometen a desarrollar conjuntamente iniciativas en este sentido» (artículo 45). Además, se aborda la cuestión de la salud mental al regular la prevención de riesgos laborales. Concretamente, se dispone que: «Los Clubes/SADs estarán obligados a establecer mecanismos de Prevención de Riesgos Laborales acordes a la especialidad de la prestación de servicios de sus Futbolistas Profesionales. Para ello presentarán un plan de prevención en los tres primeros meses desde la entrada en vigor del presente convenio, donde se prestará especial atención a las situaciones de previsión de lesiones, y todo lo relacionado a la protección de la maternidad y la salud mental de las Futbolistas Profesionales. De dicho plan de prevención se informará a las Futbolistas Profesionales» (artículo 14, párrafo primero). Es más, se establece que: «El Servicio de Vigilancia de la Salud de los clubes/SAD deberá contar con profesionales especializados en salud mental» (artículo 14, párrafo tercero).