Hoy, 29 de junio de 2026, se ha publicado el núm. 2 del volumen 4 de la Revista Internacional y Comparada de Relaciones Laborales y Derecho del Empleo, correspondiente al período abril-junio de 2026.

Se trata un monográfico dedicado a la «Participación/cogestión como instrumento para afrontar viejos problemas y nuevos retos medioambientales, digitales y de cohesión social» en el mundo del trabajo, que he tenido la oportunidad de coordinar.

En efecto, se pretende situar la participación y la cogestión en el centro del debate jurídico y social. Por ello se defiende que la verdadera revolución contemporánea en el mundo del trabajo debe centrarse en la capacidad de las personas trabajadoras para disponer de sí mismas, evitando modelos paternalistas que anulan la libertad.

El eje vertebrador es la democracia económica, una visión que redefine la empresa como una «sociedad de personas» donde el trabajo es la fuente primordial del poder y el capital tiene un carácter meramente instrumental. Bajo esta premisa, si la democracia es el valor supremo del Estado, también debe serlo en el gobierno de las empresas a través de instrumentos internos de participación compartida.

El monográfico se organiza en 12 estudios técnicos, que abordan la participación proactiva desde diversas vertientes. Además cuenta con una recensión.

En esta ocasión mi labor ha consistido en plantear a la Fundación ADAPT la temática —por ser un convencido de que las personas y la sociedad organizadas conforme a la fórmula cooperativa avanzan más y mejor en dignidad, más si cabe ante los nuevos retos medioambientales, digitales y de cohesión social que debemos afrontar—, en coordinar el monográfico y en redactar la introducción, a la que puede accederse directamente aquí.

Las personas interesadas en la lectura íntegra de los 12 capítulos y de la recensión pueden entrar aquí.

No me queda más que agradecer a la Fundación ADAPT la confianza depositada en mi persona y a todas las personas que han participado en este monográfico. Espero que entre todos y todas hayamos conseguido cubrir huecos y, sobre todo, abrir brechas por las que extender los valores y principios inherentes a la democracia económica.