19 de junio. Viernes de la XI semana del tiempo ordinario.
Vivimos pendientes de tener más, de cambiar de móvil, de coche, de casa. Corremos detrás de cosas que se rompen o se quedan viejas enseguida. Y al final, con tanto correr, se nos vacía el corazón.
Jesús nos dice algo muy sencillo, que no merece la pena guardar cosas que se acaban. Lo importante es poner el corazón en algo que dure de verdad. Porque donde ponemos el corazón, ahí va también nuestra vida.
Paremos un momento y miremos dónde tenemos puesto el corazón. Fijémonos en las personas que nos rodean, en los gestos pequeños que de verdad cuentan. Ahí, seguramente, está lo que más merece la pena. Feliz viernes.









