20 de agosto, jueves XX del tiempo ordinario.
Vivimos con la agenda llena y la sensación de no llegar a todo. Entre mensajes, trabajo, compromisos y preocupaciones, a veces dejamos pasar precisamente aquello que podría hacernos bien.
Jesús nos habla de un banquete al que los invitados no quieren acudir porque cada uno está ocupado en sus propios asuntos. Entonces la invitación se abre a quienes están en los caminos, y la mesa acaba llenándose porque siempre hay sitio para quien se deja sorprender.
Podríamos preguntarnos qué invitaciones importantes estamos dejando pasar por estar demasiado ocupados. Invitaciones como una conversación, un encuentro, alguien que necesita compañía o simplemente un momento para disfrutar de lo que tenemos delante. . Feliz jueves.









