«Sólo seremos capaces de consumir de forma responsable y justa si somos conscientes de lo que cada uno de nuestros actos de consumo conlleva”.

Ayer, martes 15 de noviembre, Estitxu Izaguirre dio una charla sobre Comercio Justo en el aula 153 a los estudiantes de la UD pertenecientes a los grupos U+D (Deusto Campus Solidaridad) y SoliDe (Deusto Campus Fe). Su visita se produce con ocasión de la celebración de la IX Semana de Comercio Justo de Bilbao que se celebrará del 17 al 20 de Noviembre en el Arenal de Bilbao (www.comerciojustobilbao.com). Estitxu Izaguirre es coordinadora de Kidenda Euskadi (www.kidenda.org), un proyecto de Comercio Justo promovido por Alboan –ONG de la Compañía de Jesús-, Cáritas y Misiones Diocesanas de Bilbao e integrado en el CECJ (Coordinadora Estatal de Comercio Justo). Según ella el objetivo de entidades como la que coordina “no es que el Comercio Justo sea alternativo, sino que todo el comercio sea justo y cumpla unos principios de justicia”.

El Comercio Justo es una asociación comercial nacida en Holanda a finales de los años 60 que fomenta un sistema comercial solidario y alternativo al convencional con el cual favorecer el desarrollo de los pueblos del hemisferio sur y la lucha contra la pobreza. Pretende demostrar que el mercado puede ser distinto, más equitativo, y a su vez trabaja para que así sea.

La intervención de Estitxu Izaguirre comenzó con un sencillo ejercicio: tomando como referencia el precio medio de unas zapatillas deportivas -100 €-, pidió a los asistentes que lo dividieran entre cada una de las partes implicadas en su fabricación, distribución y venta. El objetivo de dicha actividad era poner en evidencia la desproporción existente en el margen de beneficio que obtiene cada parte. Era especialmente llamativa la desproporción existente entre el beneficio que obtiene el trabajador y el que se obtiene en la venta al público. Precisamente, uno de los objetivos de Comercio Justo es el de establecer prácticas comerciales justas entre los productores y los vendedores del producto final, lo que significa no maximizar las ganancias a expensas del bienestar social, económico y ambiental de los primeros.

Este principio es uno de los diez principios por los que apuesta Comercio Justo y que exponemos a continuación:

Crear oportunidades para los productores con desventajas económicas, de modo que los pequeños productores marginados –ya sean empresas familiares independientes o agrupadas en asociaciones o cooperativas- puedan pasar de la pobreza y la inseguridad económica a una autosuficiencia económica y propia.


– Transparencia y responsabilidad en la gestión y
en las relaciones comerciales, lo que significa adoptar medios apropiados y participativos para involucrar a todos los miembros de la cadena de suministro: empleados, productores, socios comerciales…

Pago de un precio justo. Un precio justo es aquel que proporciona un pago socialmente aceptable (en el contexto local) a los productores y también puede ser sostenido por el mercado.

Asegurar la ausencia de trabajo infantil y trabajo forzoso. La organización se adhiere a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, y a la ley nacional/local sobre el empleo de los niños. La organización asegura que no hay trabajo forzoso en su mano de obra y/o miembros o trabajadores a domicilio.

Compromiso con la no discriminación en la contratación, remuneración, acceso a la capacitación, promoción, terminación o jubilación por motivos de raza, casta, origen nacional, religión, discapacidad o enfermedad, sexo, orientación sexual, afiliación sindical, afiliación política, estatus o edad.

– Asegurar buenas condiciones de trabajo, es decir, proporcionar un entorno de trabajo seguro y saludable para los empleados y/o miembros.

– Facilitar el desarrollo de capacidades a través del desarrollo de actividades específicas para ayudar a los productores a mejorar sus habilidades de gestión, capacidades de producción y el acceso a los mercados locales, regionales o internacionales de Comercio Justo y los mercados principales.

– Promoción del Comercio Justo. La organización crea conciencia sobre el objetivo del Comercio Justo y de la necesidad de una mayor justicia en el comercio mundial a través del Comercio Justo. Aboga por los objetivos y las actividades de Comercio justo de acuerdo con el ámbito de alcance de la organización.

Respeto por el medio ambiente.


Finalmente, Estitxu Izaguirre recordó que “sólo seremos capaces de consumir de forma responsable y justa si somos conscientes de lo que cada uno de nuestros actos de consumo conlleva”.  

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