Hoy es el D铆a de Europa. El  largo proceso de integraci贸n comunitaria y la gobernanza futura de la Uni贸n Europea adquieren un perfil distinto cuando se aborda desde el punto de vista de las ciudades. En un momento de controversia sobre el futuro de la Uni贸n, con una agenda plagada de obst谩culos, su observaci贸n resulta m谩s atractiva si cabe. En un escenario de conflictos entre estados y de 茅stos con las instituciones europeas, las ciudades pueden convertirse en generadoras de aire fresco y de sentido de pertenencia europea.

El papel de las ciudades en la Uni贸n Europea, a lo largo de las reformas de los Tratados de la Uni贸n (1957-2007), ha caminado por una l铆nea ascendente, pero siempre a la sombra de las regiones y, sobre todo, de la Europa de los Estados. De la no menci贸n de las entidades locales, municipios o ciudades en el Tratado de Roma (1957) se pas贸 a su toma en consideraci贸n en el modelo de gobernanza recogido en el Tratado de Lisboa (2007).

A lo largo de este tiempo, los principios de subsidiariedad y proporcionalidad han garantizado el respeto al poder y competencias de los estados, regiones y ciudades, pero priorizando los primeros. El proceso de integraci贸n y cohesi贸n de las ciudades se ha articulado, desde la acci贸n de la Comisi贸n Europea, en torno a las Pol铆ticas Regional, inicialmente, de Cohesi贸n, despu茅s, y Urbana, finalmente. La Pol铆tica Regional se estableci贸 como una apuesta estrat茅gica para el impulso del desarrollo econ贸mico y social de las regiones e, indirectamente, ciudades de la UE. La Pol铆tica de Cohesi贸n complet贸 la anterior con un ejercicio de solidaridad comunitario, en la que las regiones y ciudades menos desarrolladas encontraron soporte y apoyo para reducir distancias. La Pol铆tica Urbana aflor贸 de la mano de la anterior y vinculada a iniciativas y proyectos comunitarios concretos, Los Fondos Estructurales (FEDER y FSE) y el Fondo de Cohesi贸n han posibilitado desde su creaci贸n la concreci贸n de miles de proyectos en torno a las mencionadas pol铆ticas.

La etapa fundacional de la Pol铆tica Regional (1958-1988) no tuvo en consideraci贸n a las ciudades. La primera etapa de la Pol铆tica Regional y de Cohesi贸n (1989-1993), al menos, contempl贸 la cooperaci贸n y participaci贸n de socios regionales con entes locales, municipios y ciudades. La segunda etapa (1994-1999) introdujo un 9% para iniciativas comunitarias espec铆ficas, entre las que destac贸 URBAN (1994-1999), una iniciativa comunitaria que fomentaba las buenas pr谩cticas innovadoras en zonas urbanas y la promoci贸n de redes de intercambio de experiencias y cooperaci贸n. En este per铆odo, la Comisi贸n estableci贸 las bases Hacia una Pol铆tica Urbana para la UE (1997), en las que examinaba los desaf铆os fundamentales de las ciudades,  junto a las posibilidades de mejorar la ordenaci贸n urbana e incrementar la eficacia de las intervenciones urbanas comunitarias. No hab铆a intenci贸n de crear nuevas estructuras comunitarias o pol铆ticas europeas espec铆ficas, sino m谩s bien aprovechar los mecanismos de cooperaci贸n y coordinaci贸n existentes. La Pol铆tica Regional y de Cohesi贸n, en su tercera etapa (2000-2006), persigui贸 la simplificaci贸n de los procedimientos, sobre todo de cara a la mayor ampliaci贸n de la Uni贸n vivida hasta el momento, y continu贸 con  la iniciativa URBAN II (2000-2006), a la que sum贸 la iniciativa URBACT (2003-2006). La cuarta etapa 2007-2013), ya con el 36% del total de los presupuestos comunitarios, asumi贸 la gobernanza multinivel, entidades locales inclusive. En este per铆odo se desarrollaron las iniciativas URBAN AUDIT y URBACT II.

La vigente Pol铆tica de Cohesi贸n (2014-2020) se enmarca en la estrategia Europa 2020. En esta nueva etapa, se reconoce que la participaci贸n de las ciudades no ha sido suficientemente articulada durante todo el proceso de integraci贸n y la ausencia de competencia de la propia UE en materia de desarrollo urbano. Se asigna al menos un 5% de la ayuda financiera a las acciones integradas para un desarrollo urbano sostenible. Se establece la delegaci贸n de las tareas de gesti贸n en las autoridades urbanas y m谩s responsabilidad en las tareas de selecci贸n de las operaciones. Y se  asigna un presupuesto espec铆fico para las acciones innovadoras, con el fin de probar nuevas soluciones relacionadas con el desarrollo urbano sostenible, creando una red de desarrollo urbano.

El trabajo conjunto de la Comisi贸n, el Parlamento, el Comit茅 de la Regiones y el Consejo de Ministros confluye en la firma del Pacto de 脕msterdam (2016) que incluye la Agenda Urbana para la UE, encaminada a fortalecer la dimensi贸n urbana, tanto de las pol铆ticas estatales como de las pol铆ticas comunitarias, planteando una nueva forma de gobernanza multinivel.

Un a帽o despu茅s, tanto el Libro Blanco sobre el Futuro de la Uni贸n Europea como el Informe de la Comisi贸n para el Consejo sobre la Agenda Urbana para la UE reconocen la importancia de las ciudades en el nuevo escenario post 2020 y fijan la tarea de la Agenda para los pr贸ximos a帽os: mejorar la legislaci贸n, la  financiaci贸n y el conocimiento.

La Agenda Urbana para la UE coincide en el tiempo con dos iniciativas de Naciones Unidas: la Agenda 2030 (2015), cuyo Objetivo 11 plantea la necesidad de convertir las ciudades, en espacios inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles, y la Nueva Agenda Urbana (2016), que recoge una visi贸n compartida en torno al desarrollo urbano sostenible.

El reto post 2020 es c贸mo la Agenda Urbana para la UE puede lograr condicionar el proyecto comunitario en su conjunto, el Marco Financiero Plurianual 2021-2027, las Pol铆ticas de Cohesi贸n y Urbanas, siendo permeable a la Agenda 2030, el ODS 11 y la Nueva Agenda Urbana de Naciones Unidas. El objetivo final es hacer de las ciudades de la Uni贸n Europea y del Mundo lugares mejores para vivir en el cumplimiento efectivo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

[Publicado en El Correo e Ideal de Granada. 9-5-18]