Somos uno

28 de abril. Martes de la IV semana de Pascua

En un mundo marcado por la polarización y la desconfianza, cuesta creer que lo que le ocurre al otro también nos ocurre a nosotros. Las redes sociales multiplican las voces, pero no siempre acercan a las personas. Sin embargo, la experiencia cotidiana nos demuestra que ninguna vida es una isla.

Jesús, caminando por el pórtico de Salomón, responde a quienes le exigen certezas con una imagen de profunda pertenencia mutua. Sus ovejas escuchan su voz, él las conoce, ellas le siguen y nadie puede arrebatarlas de su mano. La unión entre él y el Padre no es un dato abstracto, sino la raíz de una vida que se comparte y se sostiene desde dentro.

Somos más fuertes cuando reconocemos que estamos tejidos los unos en los otros. El dolor ajeno nos interpela y la alegría del otro nos ensancha por dentro. Intentemos vivir desde esa conciencia de que en realidad todos somos uno. Feliz martes.

Esta entrada fue publicada en Publicaciones del blog. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.