9 de abril. Jueves de la octava de Pascua
Vivimos en un tiempo en el que la incertidumbre se cuela en muchas conversaciones cotidianas. Nos movemos entre noticias que inquietan y preguntas que no siempre encuentran respuesta. .
En la escena del Evangelio, el miedo y la duda ocupan el corazón de los discípulos incluso cuando Jesús se hace presente ante ellos. La paz irrumpe en medio de la inquietud y se hace tangible en gestos sencillos y cercanos. Así poco a poco, la Resurrección se abre paso y convierte la experiencia en testimonio compartido.
Hoy podríamos dejar que la realidad nos sorprenda más allá de nuestros esquemas previos. Intentemos palpar lo que creíamos imposible y aceptemos ser testigos de que el bien y la vida tienen la última palabra en nuestra historia compartida. Feliz jueves.
