La evaluación juega un papel fundamental en los procesos de aprendizaje, y diseñar un buen sistema de evaluación, especialmente cuando  hemos apostado por el aprendizaje basado en competencias, es un gran desafío y responsabilidad. Y si esto es ya complejo en condiciones habituales, en un contexto como el actual, en el que esta evaluación debe realizarse en remoto, el reto está servido.

Para muchos docentes que ya habían realizado una apuesta por la evaluación continua, el cambio a remoto no habrá tenido apenas repercusiones en su sistema de evaluación. Sin embargo, para aquellos que tenían previsto hacer un examen final, la situación es más compleja. En cualquier caso, a estas alturas, todos ellos habrán redefinido ya sus evaluaciones eliminando los exámenes finales o reduciendo su peso. 

Realizar un examen en un contexto remoto supone un reto importante, tanto para docentes como para estudiantes. Por este motivo, queremos compartir aquí algunas claves que se han ofrecido a los docentes de Deusto y que quizá puedan ser de utilidad también para otros docentes que habitualmente leen este blog.

En esta infografía se destacan ideas como:

  • Utilizar las herramientas tecnológicas de la universidad: de este modo evitaremos posibles incumplimientos relacionados con la protección de datos de nuestros estudiantes y además las evidencias de la evaluación quedarán registradas en dichas herramientas para poder garantizar su custodia durante el tiempo que sea requerido
  • Simplificar el uso de los recursos tecnológicos:  de este modo reducimos los riesgos de que se produzcan incidencias técnicas durante los exámenes, también el nivel de complejidad y ansiedad tecnológica asociado a las mismas, y de modo muy especial la brecha tecnológica de los estudiantes.
  • Realizar ensayos o simulacros de examen: esto contribuirá a detectar estudiantes con posibles dificultades tecnológicas, reducir el posible número de incidencias durante el examen real, comprobar que la configuración de la prueba y las instrucciones dadas a los estudiantes son suficientes, reducir el nivel de inquietud de estudiantes y docente…
  • Comunicar a los estudiantes: es muy importante transmitir a los estudiantes toda la información que podamos sobre cómo será la prueba, duración de la misma, tipo de cuestiones, criterios de evaluación, si podrán usar apuntes durante la misma, si podrán realizar consultas y por qué vía…
  • Tener definido un protocolo de actuación ante incidencias: es fundamental tener previsto de antemano un plan B, tanto para incidencias de tipo general que puedan afectar a toda la clase (por ejemplo por el fallo de un sistema tecnológico) o casos específicos derivados de situaciones personales especiales (no disponer de acceso suficiente a internet, etc.)

Si eres docente UD recuerda que se ha habilitado un espacio específico en el que podrás profundizar en todos estos aspectos, acceder a check list para autorrevisar tus pruebas, solicitar asesoría sobre el tipo de prueba a realizar, o pedir apoyo técnico para la revisión de la configuración de tu prueba. Accede desde aquí.

Por último compartimos los pasos propuestos a nuestros docentes cuando están creando un examen online.

The following two tabs change content below.
eCampus

eCampus

Asesoría para la formación online. Online prestakuntzarako laguntza.