20 de marzo. Sábado de la IV semana de Cuaresma
Vivimos en una época en que las redes sociales dividen antes de escuchar, donde la etiqueta precede al diálogo y el prejuicio cierra puertas que aún no se han abierto. La identidad del otro se juzga por su origen, su acento o el grupo al que pertenece.
Jesús, que habla con autoridad inusual, genera entusiasmo en unos y rechazo en otros. Los debates sobre su origen se imponen sobre la escucha de sus palabras, y la institución prefiere la condena al discernimiento. Solo una voz, la de Nicodemo, pide que se escuche antes de juzgar, y esa voz es acallada con desprecio.
Podríamos intentar escuchar, aunque sea un acto de valentía, antes de pronunciar cualquier veredicto. Miremos más allá de los orígenes para dejarnos sorprender por lo que alguien dice y hace realmente. Feliz sábado.
