10 de enero. Sábado.Feria del tiempo de Navidad
Vivimos tiempos marcados por guerras, prisas, incertidumbres y heridas visibles e invisibles. A nuestro alrededor hay violencia, cansancio social, desigualdad que duele y muchas personas que buscan sentido y esperanza. La realidad nos interpela y no permite quedarnos al margen.
Jesús vuelve a su tierra y se presenta como alguien enviado a sanar y liberar. Sus palabras anuncian que el sufrimiento no tiene la última palabra y que la gracia comienza hoy. No habla para guardarse el mensaje, sino para ponerlo en camino hacia los pobres y los oprimidos.
También nosotros somos enviados a la vida concreta que nos rodea. Nos toca salir, mirar de frente y comprometernos con aquello que necesita cuidado, justicia y luz. Caminemos con otros y para otros, haciendo de lo cotidiano un espacio de renovación para todos. Feliz sábado.
