11 de enero. Domingo Bautismo del Señor
Vivimos en una sociedad en que no terminamos de valorar a la gente y además en medio de prisas y de palabras que se dicen sin cuidado. En muchos espacios cuesta reconocer lo bueno de quienes tenemos cerca y así, cuando falta el reconocimiento, la convivencia se resiente.
El texto muestra a Jesús en la cola de los pecadores, mezclado con todos. Ahí, sin privilegios ni distancia, Jesús es reconocido y confirmado en la misión por el Padre. La complacencia nace desde abajo y revela el valor de cada persona.
Hoy podríamos intentar mirar y hablar bien de quienes caminan a nuestro lado en la vida. Suele ocurrir que cuando reconocemos y valoramos, creamos espacios donde todos crecemos hacia algo mejor. Feliz domingo.
