5 de febrero. Jueves de la IV semana del tiempo ordinario
Vivimos en un mundo donde todo parece empujarnos a elegir solos y a decidirlo todo por nuestra cuenta. Se valora la iniciativa personal y la autosuficiencia como si fueran el origen de todo. Sin embargo, muchas personas sienten que no se envían a sí mismas, sino que responden a algo que las precede.
El relato muestra a quienes son enviados, no por impulso propio, sino por Otro que confía y toma la iniciativa. Salen ligeros, acompañados y con una autoridad que no nace de ellos mismos. No van a imponer, sino a ofrecer cambio, cuidado y vida allí donde llegan.
Se nos invita a reconocernos enviados y no propietarios del camino. A caminar con otros, sabiendo que el origen y el sentido no dependen solo de nosotros. A vivir con confianza, libertad y responsabilidad compartida. Feliz jueves.
