26 de marzo. Jueves de la V semana de Cuaresma
Vivimos en un tiempo donde las palabras se desgastan con facilidad y cuesta confiar en lo que alguien dice. La sospecha se instala con rapidez y tendemos a medir todo desde la utilidad inmediata. En medio de tanto ruido, se vuelve difícil reconocer una voz que merezca ser escuchada de verdad.
Jesús está en tensión con quienes no comprenden su identidad ni su mensaje. Habla de una palabra que no es solo discurso, sino vida que vence incluso el límite de la muerte Y revela que la verdad no nace de la autoafirmación, sino de la relación tan especial que tiene con el Padre.
Quizá hoy podamos detenernos y preguntarnos qué palabras orientan realmente nuestra vida.
Tal vez nos haga bien escuchar con más hondura y cuidar aquello que da sentido más allá de lo inmediato. Feliz jueves.
