12 de enero. Lunes de la I semana del tiempo ordinario
Vivimos tiempos de cambio acelerado donde muchas personas sienten que el trabajo, las relaciones y el futuro penden de un hilo. En medio de la incertidumbre, crece el deseo de sentido y de decisiones que no se pospongan eternamente. Así surge la ocasión de preguntarnos por qué merece realmente nuestra entrega.
El Evangelio presenta a Jesús que irrumpe en la vida cotidiana de los discípulos, anunciando que el momento decisivo ha llegado. Su llamada es directa y provoca una respuesta inmediata de quienes dejan redes, barcas y seguridades. El inicio de algo nuevo nace de la confianza y del paso valiente hacia adelante.
Hoy podríamos escuchar las llamadas que atraviesan nuestra rutina y no vivir atrapados en lo de siempre. Incluso, tal vez podamos atrevernos a soltar aquello que nos retiene para caminar hacia una vida más plena y compartida. Feliz lunes.
