31 de enero. Sábado de la III semana del tiempo ordinario.
Vivimos días marcados por incertidumbres que se cuelan en la conversación cotidiana. Cambios rápidos, miedos compartidos y una sensación de tempestad que no siempre sabemos nombrar. A veces parece que avanzamos sin timón mientras el ruido lo ocupa todo.
Una barca avanza al caer la tarde y la tormenta lo desordena todo. El miedo grita mientras quien parecía ausente se levanta y devuelve la calma. La pregunta que queda no es sobre el viento sino quién es ese que devuelve la confianza que habita en el corazón.
Hoy podrñiamos tratar de atravesar las propias orillas con serenidad y valentía. Se trata de encontrar la confianza para seguir navegando en medio de la tormenta y acercarnos al silencio que llega cuando dejamos de luchar contra cada ola. Feliz sábado.
