24 de enero. Sábado de la II semana del tiempo ordinario
Vivimos tiempos de prisas, de agendas llenas y de miradas que juzgan rápido. Cuando alguien se sale del carril marcado, enseguida surgen rumores y etiquetas. Lo distinto incomoda y lo que no se entiende suele interpretarse como exceso o locura.
El Evangelio muestra a Jesús desbordado por la gente y por la necesidad de estar cerca. Su manera de vivir y entregarse resulta tan intensa que incluso los suyos no la comprenden. Estar fuera de sí aparece como consecuencia de amar sin medida y de no reservarse nada.
Quizá hoy también se nos invite a salir de nuestros cálculos y seguridades. Tal vez valga la pena atrevernos a vivir con más hondura y menos miedo al qué dirán. Caminemos juntos hacia una forma de vida más libre, más humana y más abierta. Feliz sábado.
