12 de marzo. Jueves III de Cuaresma
En muchos debates actuales vemos cómo las redes sociales, la política o incluso la vida cotidiana se llenan de sospechas y acusaciones rápidas. Cuando algo bueno sucede, no falta quien busque inmediatamente una explicación torcida o interesada. Parece que a veces nos cuesta reconocer el bien sin ponerlo bajo sospecha.
En el Evangelio de Lucas, la gente se sorprende al ver que un hombre mudo vuelve a hablar. Algunos se admiran, pero otros prefieren desconfiar y atribuyen lo sucedido a un poder oscuro. Jesús responde recordando algo sencillo y profundo: que una casa dividida contra sí misma acaba derrumbándose y que el bien auténtico reúne, libera y devuelve la palabra.
Quizá hoy también podamos aprender a reconocer lo que construye y lo que divide en nuestra propia vida. Hoy podríamos intentar sumar en lugar de dispersar y apostar por aquello que devuelve dignidad y voz a las personas. Feliz jueves.
