9 de marzo. Lunes III de Cuaresma
Vivimos tiempos en los que a menudo nos cuesta escuchar lo que cuestiona nuestras certezas. Las redes sociales y los debates públicos muestran con frecuencia lo rápido que reaccionamos cuando alguien rompe nuestros esquemas. A veces preferimos rechazar al mensajero antes que revisar aquello que nos incomoda.
El evangelio narra cómo Jesús habla en su propio pueblo recordando historias en las que la ayuda de Dios llega a personas extranjeras. Sus palabras despiertan rechazo y enfado entre quienes le escuchan. Sin embargo, en medio de esa hostilidad, él continúa su camino sin quedar atrapado por la violencia.
También nosotros podemos aprender a no cerrar el corazón ante lo que viene de fuera de nuestro círculo. Tal vez la verdad y el bien aparezcan en lugares que no esperábamos. Intentemos vivir con libertad interior y mirada abierta hacia quienes son distintos a nosotros. Feliz lunes.
