La pobreza es un problema de derechos humanos. Entre las distintas manifestaciones de la pobreza figuran el hambre, la malnutrición, la falta de una vivienda digna y el acceso limitado a otros servicios básicos como la educación o la salud. El crecimiento económico debe ser inclusivo, con el fin de crear empleos sostenibles y de promover la igualdad.
La comunidad internacional ha logrado grandes avances sacando a las personas de la pobreza. Sin embargo, siguen existiendo desigualdades y grandes disparidades en el acceso a los servicios sanitarios y educativos y a otros bienes productivos. Con el fin de reducir la desigualdad, se ha recomendado la aplicación de políticas universales que presten también especial atención a las necesidades de las poblaciones desfavorecidas y marginadas
La invitación va de creer en las personas y tener una mirada desde el amor. Que las cosas que están mal en el mundo puedan mejorar y no dejar de tener esperanza para construir un mundo mejor.
La energía es fundamental para casi todos los grandes desafíos y oportunidades a los que hace frente el mundo actualmente. Es vital apoyar nuevas iniciativas económicas y laborales que aseguren el acceso universal a los servicios de energía modernos, mejoren el rendimiento energético y aumenten el uso de fuentes renovables para crear comunidades más sostenibles e inclusivas y para la resiliencia ante problemas ambientales como el cambio climático.
Las inversiones en infraestructura tales como transporte, regadío, energía, tecnología de la información y las comunicaciones son fundamentales para lograr un desarrollo sostenible, empoderar a las sociedades de numerosos países, fomentar una mayor estabilidad social y conseguir ciudades más resistentes al cambio climático.
Es fundamental garantizar una vida saludable y promover el bienestar universal. En muchas regiones se enfrentan a graves riesgos para la salud, como altas tasas de mortalidad materna y neonatal, la propagación de enfermedades infecciosas y no transmisibles y una mala salud reproductiva. Se necesitan muchas más iniciativas para erradicar por completo una amplia gama de enfermedades y para hacer frente a numerosas y variadas cuestiones persistentes y emergentes relativas a la salud.
La igualdad entre los géneros no es solo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible. La erradicación de las prácticas nocivas sobre las mujeres es crucial para acabar con la discriminación basada en el género que prevalece en muchos países del mundo.
Mensaje para crear conciencia sobre la escasez de agua que afecta al 40% de la población mundial y que crecerá por el aumento de las temperaturas globales producto del cambio climático. ¿Que se está haciendo para garantizar el acceso universal al agua potable segura?
Mensaje que nos invita a colaborar entre todos y luchar contra el grave problema del hambre en el mundo. ¿Que podemos hacer al respecto para combatirla?
El Papa: que no disminuya jamás la bella tradición del pesebre
El pesebre, un acto de evangelización por redescubrir y revitalizar
“La representación del acontecimiento del nacimiento de Jesús – se lee en el texto – equivale a anunciar el misterio de la encarnación del Hijo de Dios con sencillez y alegría”. “La contemplación de la escena de la Navidad – escribe el Papa – nos invita a ponernos espiritualmente en camino, atraídos por la humildad de Aquel que se ha hecho hombre para encontrar a cada hombre. Y descubrimos que Él nos ama hasta el punto de unirse a nosotros, para que también nosotros podamos unirnos a Él. Con esta Carta quisiera alentar la hermosa tradición de nuestras familias que en los días previos a la Navidad preparan el belén, como también la costumbre de ponerlo en los lugares de trabajo, en las escuelas, en los hospitales, en las cárceles, en las plazas… Es realmente un ejercicio de fantasía creativa, que utiliza los materiales más dispares para crear pequeñas obras maestras llenas de belleza. Se aprende desde niños: cuando papá y mamá, junto a los abuelos, transmiten esta alegre tradición, que contiene en sí una rica espiritualidad popular. Espero que esta práctica nunca se debilite; es más, confío en que, allí donde hubiera caído en desuso, sea descubierta de nuevo y revitalizada”.
San Francisco y el pesebre viviente en Greccio
El Papa, recordando los orígenes de la representación del nacimiento de Jesús, subraya la etimología latina de la palabra: “praesepium”, es decir, pesebre, y cita a san Agustín que observa como Jesús, “puesto en el pesebre, se convirtió en alimento para nosotros”. Y recuerda el belén viviente querido por San Francisco en Greccio en la Navidad de 1223, que llenó de alegría a todos los presentes: “San Francisco realizó una gran obra de evangelización con la simplicidad de aquel signo. Su enseñanza ha penetrado en los corazones de los cristianos y permanece hasta nuestros días como un modo genuino de representar con sencillez la belleza de nuestra fe”.
Asombro y emoción por el Dios que se hace pequeño
El pesebre – escribe el Papa – “despierta tanto asombro y nos conmueve” porque “manifiesta la ternura de Dios” que “se abaja a nuestra pequeñez”, se hace pobre, invitándonos a seguirle por el camino de la humildad para “encontrarle y servirle con misericordia en los hermanos y hermanas más necesitados”.
Los signos del pesebre: el cielo estrellado en el silencio de la noche
La Carta revisa los diversos signos del pesebre. En primer lugar, el cielo estrellado, en la oscuridad y el silencio de la noche: es la noche que a veces rodea nuestra vida. “Pues bien, incluso en esos momentos – escribe el Papa – Dios no nos deja solos, sino que se hace presente” y “lleva la luz allí donde hay tinieblas e ilumina a los que pasan por las tinieblas del sufrimiento”.
Los paisajes, los ángeles, la estrella cometa, los pobres
Luego, a menudo, hay paisajes hechos de ruinas de casas y palacios antiguos, “signo visible de la humanidad caída” que Jesús vino “a sanar y reconstruir”. Hay montañas, arroyos, ovejas, para representar a toda la creación que participa en la fiesta de la venida del Mesías. Los ángeles y la estrella cometa son el signo de que “nosotros también estamos llamados a ponernos en camino para llegar a la cueva y adorar al Señor”. Los pastores nos dicen que son “los más humildes y los más pobres que saben acoger el acontecimiento de la Encarnación”, como lo son las estatuas de los mendigos. “Los pobres, en efecto, son los privilegiados de este misterio y, a menudo, los más capaces de reconocer la presencia de Dios en medio de nosotros”, mientras que el palacio de Herodes “está al fondo, cerrado, sordo al anuncio de la alegría”. Nacido en el pesebre – afirma Francisco – Dios mismo inicia la única verdadera revolución que da esperanza y dignidad a los desposeídos, a los marginados: la revolución del amor, la revolución de la ternura”.
Los otros personajes: del herrero al panadero
En el pesebre se colocan a menudo figuras que parecen no tener relación con las narraciones evangélicas, para decirnos – observa el Papa – que “en este nuevo mundo inaugurado por Jesús hay lugar para todo lo humano y para toda criatura”. Del pastor al herrero, del panadero al músico, de las mujeres que llevan jarras de agua a los niños que juegan”, para representar “la santidad cotidiana, la alegría de hacer las cosas cotidianas de una manera extraordinaria, cuando Jesús comparte con nosotros su vida divina”.