13 de enero. Martes de la I semana del tiempo ordinario
Vivimos tiempos en los que lo establecido se tambalea y muchas seguridades sociales se fragilizan en lo cotidiano. Surgen voces que prometen orden, pero a menudo repiten esquemas que no transforman, sino que empeoran. En medio de esto necesitamos algo nuevo.
En Cafarnaún, la actuación de Jesús irrumpe como una novedad que desconcierta y despierta asombro. Su palabra no se apoya en fórmulas heredadas, sino en una autoridad que libera y pone en su sitio lo que oprime. Su acción desvela que el mal no tiene la última palabra y que otra forma de vivir es posible.
Estamos llamados a dejarnos interpelar por lo que cuestiona y abre caminos nuevos. Podemos elegir no acostumbrarnos a lo injusto y apostar por gestos que liberen y humanicen. Feliz martes.
