9 de mayo. Sábado de la V semana de Pascua
Hay quienes se sienten fuera de lugar en un mundo que recompensa la conformidad y el éxito a cualquier precio. Elegir vivir de otra manera tiene un coste real, hecho de silencios incómodos y puertas que se cierran.
Jesús no endulza la realidad a sus amigos; quien se vive de otra manera genera resistencias. No lo dice para asustar, sino para que no se sorprendan cuando el entorno no acompaña. El rechazo, a veces, es la señal más clara de que uno va por buen camino.
Hoy podríamos preguntarnos si vivimos desde lo que somos o desde lo que se espera de nosotros. Hay una libertad que no necesita aplausos para sostenerse, y esa es la que dura. Feliz sábado.
