El curioso caso del partido que concurre a unas autonómicas pidiendo el fin de las autonomías

A diferencia del resto de partidos de √°mbito estatal en Espa√Īa, Vox se present√≥ a las elecciones auton√≥micas de mayo de 2019 con un solo programa electoral para todas las Comunidades Aut√≥nomas. Resulta, cuando menos, parad√≥jico que un partido concurra a unas auton√≥micas con un programa que pide textualmente suprimir las autonom√≠as. Pero para profundizar un poco m√°s en los objetivos program√°ticos de Vox, aqu√≠ os dejamos un gr√°fico con los 10 temas que m√°s enfatiza este partido. Y no, la inmigraci√≥n no es uno de ellos: Vox le dedica a este tema solo el 0,7% de su programa electoral auton√≥mico (una sola cuasi-frase contra la ense√Īanza del Islam en la escuela).

Elecciones europeas de 2014: ¬ŅParidad en las listas electorales?

Desde 2007 en Espa√Īa los partidos est√°n obligados por ley a que en el conjunto de las listas electorales, y en todo caso en cada tramo de 5 puestos, los candidatos de uno u otro sexo no est√©n representados en menos del 40%. Todos los partidos han confeccionado sus listas para estas elecciones europeas cumpliendo con dicha ley. Sin embargo, sigue habiendo datos que caen por su propio peso. En la jornada de reflexi√≥n, nos gustar√≠a que se reflexionara un poco sobre esto:

Murcia: ¬ŅEl fin de un modelo basado en el nacionalismo hidr√°ulico?

Artículo escrito por Irene Palacios Brihuega

A lo largo de los √ļltimos a√Īos la Regi√≥n de Murcia se ha consolidado como la comunidad aut√≥noma m√°s conservadora de toda Espa√Īa. Desde 1995, el PP de Murcia ha ganado todas las elecciones auton√≥micas con mayor√≠as absolutas, la √ļltima de ellas, en 2011, con un nuevo record de votos y de esca√Īos (33 diputados de 45 y un 58,82 por ciento de los votos). La oposici√≥n parlamentaria la componen √ļnicamente dos partidos, el PSRM-PSOE e IU-Verdes RM, que durante estos 20 a√Īos duramente han logrado mantener sus apoyos: Desde las elecciones de 1999, IU-Verdes ha venido obteniendo √ļnicamente un diputado,¬† mientras que el PSRM ha ido bajando progresivamente de 18 a 11. En las √ļltimas elecciones generales el PP aventaj√≥ ni m√°s ni menos que en 24 puntos al PSOE (siendo esta la comunidad donde m√°s apoyos cosech√≥), mientas que en las municipales se hizo con 39 de los 45 ayuntamientos de la Regi√≥n, incluidos los de las ciudades m√°s importantes como Lorca, Cartagena y Murcia.

¬ŅC√≥mo se puede explicar esta hegemon√≠a conservadora en la Regi√≥n? Y lo que es m√°s importante, ¬Ņse ha deteriorado en algo desde las √ļltimas elecciones auton√≥micas? Si bien es dif√≠cil anticipar cambios en una regi√≥n tan tradicional y conservadora como la murciana, lo cierto es que las encuestas regionales de intenci√≥n de voto se√Īalan por primera vez el final de la mayor√≠a absoluta del PP y la composici√≥n de un Parlamento tetra√©drico con la entrada de UPyD. Lo curioso de este fen√≥meno es que la ca√≠da del PP no se produce a costa de un empuje del PSRM, que permanece estancado, sino como consecuencia de la emergencia de UPyD y del crecimiento de IU-LV y de la abstenci√≥n, lo que hace prever que por primera vez los pactos post-electorales jugar√°n un papel clave en la Regi√≥n.Para entender las causas de este posible desplome del PP hay que echar un vistazo a la evoluci√≥n de las tres variables que se han considerado claves en las sucesivas victorias del PP en la Regi√≥n: el problema del agua, la popularidad de Ram√≥n Luis Valc√°rcel entre los murcianos y la debilidad del PSRM.¬† Veamos algunos datos.

El problema de la escasez de agua ha sido una de las principales armas pol√≠ticas durante la √ļltima d√©cada en la Regi√≥n de Murcia. En 2004, la derogaci√≥n del Plan Hidrol√≥gico Nacional por parte del gobierno de Zapatero supuso un aut√©ntico momento de inflexi√≥n en la pol√≠tica murciana, pues sirvi√≥ al PP para construir, en torno a la ya acu√Īada consigna de ‚ÄúAgua para todos‚ÄĚ, el discurso del agravio victimista sobre el que durante a√Īos ha levantado sus crecientes mayor√≠as absolutas. En la Regi√≥n se adopt√≥ el t√©rmino de ‚Äúnacionalismo hidr√°ulico‚ÄĚ (Foro Ciudadano de la Regi√≥n de Murcia, 2005) para designar a la incipiente identidad regional murciana que el PP estaba logrando forjar en torno a la cuesti√≥n del agua y que ha sido el fundamento de su hegemon√≠a pol√≠tica.

Los datos apoyaban esta tesis. En 2005, seg√ļn el Bar√≥metro Auton√≥mico I del CIS, el 60,4% de los murcianos se√Īalaba ‚Äúla escasez de agua, la sequ√≠a‚ÄĚ como uno de los tres problemas m√°s importantes de la Regi√≥n de Murcia. Esta variable correlacionaba positivamente con el sentimiento de orgullo por ser murciano y con la cercan√≠a al PP. Sin embargo, siete a√Īos m√°s tarde el PP murciano se ha visto obligado a sacar el problema del agua de su agenda pol√≠tica como consecuencia de los golpes maestros que ha sufrido por parte de su propio partido. A comienzos de legislatura ya se hizo evidente que, en contra de sus expectativas, la recuperaci√≥n del Trasvase del Ebro no figurar√≠a finalmente en el programa electoral del PP para los comicios generales de 2011; Meses m√°s tarde tambi√©n se escapar√≠a buena parte del agua del Trasvase Tajo-Segura al quedar fijada en 400 hect√≥metros c√ļbicos la reserva estrat√©gica m√≠nima de los embalses de Entrepe√Īas y Buend√≠a que abastecen al Segura (cuando Murcia consideraba imposible que esa reserva se elevase por encima de los 240 hect√≥metros), lo que fue un triunfo claro del gobierno castellano-manchego encabezado por Mar√≠a Dolores de Cospedal. Si bien es cierto que la preocupaci√≥n de los murcianos por el problema de la sequ√≠a ha deca√≠do hasta m√≠nimos (3,8 por cien, seg√ļn datos del √ļltimo Bar√≥metro auton√≥mico del CIS) a costa de los problemas relacionados con la crisis, ser√° interesante ver c√≥mo se desenvolver√° el PP murciano en su pr√≥xima campa√Īa sin recurrir al eslogan que le ha hecho ganar elecciones (municipales y auton√≥micas) durante los √ļltimos 10 a√Īos.

Tabla 1. Porcentaje de ciudadanos que cita los problemas relacionados con la ‚Äúescasez de agua, la sequ√≠a‚ÄĚ como uno de los tres principales problemas de la Regi√≥n de Murcia

Barómetro autonómico I, 2005 60,4
Barómetro autonómico II, 2010 18,6
Barómetro autonómico III, 2012 3,8

Fuente: Barómetros autonómicos del CIS 2005, 2010 y 2012

Un segundo factor de la creciente marea popular en la Regi√≥n de Murcia ha sido la buena reputaci√≥n de la que ha gozado durante estos a√Īos el presidente Ram√≥n Luis Valc√°rcel entre los murcianos. Cuando en los dos primeros bar√≥metros auton√≥micos del CIS se solicitaba a los ciudadanos que valorasen a su presidente auton√≥mico (su actuaci√≥n, sus cualidades y la confianza que les merec√≠a), en Murcia las respuestas positivas superaban ampliamente a las negativas, algo que no ocurr√≠a en el conjunto de Espa√Īa. En cambio, en el √ļltimo Bar√≥metro auton√≥mico de 2012 el desgaste de Valc√°rcel se hizo ya m√°s que evidente: el 63% de los murcianos dec√≠a tener poca o ninguna confianza en √©l y apenas un 27% aprobaba su actuaci√≥n. A las p√©simas cifras que ha dejado la crisis en la Regi√≥n se une el hecho de que en estos casi 20 a√Īos de gobierno el Presidente no ha conseguido que se realice ni uno solo de los grandes proyectos que ha prometido de manera insistente y en los que ha empe√Īado su credibilidad: ni la macrourbanizaci√≥n tur√≠stica de Marina de Cope (cuya Declaraci√≥n de Inter√©s Regional fue anulada recientemente por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia), ni la construcci√≥n del macropuerto de El Gorguel, ni la llegada del AVE a la Regi√≥n, ni la apertura del nuevo aeropuerto ‚Äúinternacional‚ÄĚ de Murcia (que a pesar de estar terminado no tiene fecha debido al contencioso legal en que se han enzarzado la Comunidad y la concesionaria privada, sum√°ndose as√≠ a la lista de aeropuertos sin aviones en Espa√Īa).

Tabla 2. Confianza, cualidades y valoraci√≥n de la actuaci√≥n de los presidentes auton√≥micos (Porcentaje que se√Īala Mucha+ Bastante/ Muy buena+ Buena)

  Confianza en el presidente auton√≥mico (Mucha+Bastante) Cualidades del presidente auton√≥mico (6 cualidades: Mucho+Bastante) Valoraci√≥n de la actuaci√≥n del ¬†presidente auton√≥mico (Muy buena+buena)
 
  Bar√≥metro Auton√≥mico I, 2005
Región de Murcia 57,3% 51,5% 51,2%
Media nacional 46,4% 35,9% 40,2%
  Bar√≥metro Auton√≥mico II, 2010
Región de Murcia 51,0% 53,7% 44,3%
Media nacional 40,2% 27,5% 33,4%
  Bar√≥metro Auton√≥mico III, 2012
Región de Murcia 36,8% 45,6% 27,6%
Media nacional 32,9% 25,2% 25,5%

Fuente: Barómetros autonómicos del CIS 2005, 2010 y 2012

 

Por √ļltimo est√° la escasa acogida de la oposici√≥n pol√≠tica, y en particular del PSRM, entre los murcianos. Desde que perdiera las elecciones auton√≥micas en 1995, el PSRM apenas ha logrado pasar la barrera del 30% de apoyo, decayendo hasta el 23,8% en los √ļltimos comicios de 2011. Ni siquiera durante los a√Īos de los triunfos socialistas en las generales con Zapatero ni ahora que la crisis est√° haciendo mella en los apoyos a los conservadores, el PSOE murciano logra mejorar su respaldo. ¬†Sin embargo, a pesar de los p√©simos resultados, el partido parece anclado en la oposici√≥n d√©bil y acomodaticia, totalmente ausente de autocr√≠tica. Desde que Pedro Saura, Secretario General del partido entre 2004 y 2012 y √ļltimo candidato a la Asamblea de la Regi√≥n, abandonara su cargo en 2010 para ser diputado nacional, el PSRM se ha instalado en la promesa continua de unas primarias que nunca llegan, principalmente por la falta de candidatos. El actual, Rafael Gonz√°lez Tovar, Delegado del Gobierno en la Regi√≥n entre 2008-2011, y que ya ha anunciado que disputar√° las primarias, no parece en cualquier caso el m√°s apropiado para emprender la ansiada renovaci√≥n del partido.

Por tanto, aunque las dos primeras variables parecen mostrar claros indicios de que el apoyo al PP podr√≠a verse resentido en unas futuras elecciones (por la desaparici√≥n del issue del agua en la Regi√≥n y por las malas valoraciones de Valc√°rcel), la ausencia de una oposici√≥n medianamente fuerte plantea serias dudas acerca de la posibilidad de que los murcianos se decidan finalmente a retirar su apoyo al partido que ha estado gobernando la Regi√≥n durante los √ļltimos 20 a√Īos. Una cuarta variable que queda por disipar es quien ser√° el candidato del PP para las pr√≥ximas elecciones y qu√© capacidad mostrar√° para resolver la ecuaci√≥n murciana. Ram√≥n Luis Valc√°rcel, al frente de la Comunidad murciana desde hace 19 a√Īos y ¬†uno de los mandatarios auton√≥micos m√°s longevos en el cargo en toda la historia de la democracia espa√Īola (s√≥lo empatado por Manuel Chaves al frente de Andaluc√≠a y Pedro Sanz en La Rioja), ha decidido refugiarse en el Parlamento Europeo, por si acaso.

 

 

 

 

 

Gr√°fico: Los ingredientes del discurso de Mariano Rajoy

La Convenci√≥n Nacional del Partido Popular celebrada este fin de semana se cerr√≥ con un discurso de su l√≠der: Mariano Rajoy. Aunque es una reuni√≥n de partido, la vocaci√≥n del discurso trasciende los muros limitados de la militancia y est√° elaborado para comunicar a sus potenciales votantes su mensaje pol√≠tico. Hemos hecho un an√°lisis de contenido cuantitativo de su discurso asignando a cada argumento/frase un c√≥digo referido a alguno de los temas abordados en su mensaje pol√≠tico. En el siguiente gr√°fico pod√©is ver desmenuzado el discurso del l√≠der del Partido Popular atendiendo al peso que tienen en su discurso los temas que m√°s preocupan a los ciudadanos.Tan importantes son los ingredientes utilizados como los que se quedan en el caj√≥n y no son mencionados ni una sola vez. Entre estos √ļltimos podemos destacar la igualdad de g√©nero, los j√≥venes, la I+D o el medio ambiente.

 

La Comunidad Valenciana, ¬Ņfin de la hegemon√≠a del PP?

Artículo escrito por Pau Palop  @pau_palop

En las elecciones auton√≥micas de mayo de 2011, el Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV) logr√≥ de la mano de Francisco Camps su cuarta mayor√≠a absoluta (55 diputados de 99 y un 48.5 por ciento de los votos). Si es verdad que no hubo sorpresas en la mayor√≠a conservadora, s√≠ que las hubo en la configuraci√≥n de la oposici√≥n parlamentaria. El Partido Socialista (PSPV) consigui√≥ √ļnicamente 33 diputados y un 27.5 por ciento de los votos -descubriendo un nuevo ‚Äúsuelo electoral‚ÄĚ-. Por otra parte, Comprom√≠s, la coalici√≥n formada por el Bloc, Iniciativa y Els Verds, obtuvo 6 diputados y un 7.03% de los votos, superando sin problema la barrera electoral del 5% y contradiciendo pr√°cticamente todas las encuestas publicadas en las que la coalici√≥n no obten√≠a representaci√≥n parlamentaria. Por √ļltimo, Esquerra Unida (EUPV) obtuvo 5 diputados y un 5.8 por ciento de los votos.

El Partido Popular, que obtuvo la mayor√≠a absoluta a pesar de los esc√°ndalos de corrupci√≥n (G√ľrtel, Brugal…), ha ido perdiendo durante est√° legislatura parte de sus apoyos. En primer lugar, con la imputaci√≥n de Francisco Camps en la causa de los trajes y su posterior dimisi√≥n como President de la Generalitat. Su sustituto, Alberto Fabra, fue impuesto por la direcci√≥n nacional del partido y ha mantenido un perfil bajo durante los dos a√Īos que lleva en el cargo, alej√°ndose del perfil medi√°tico de Camps e intentando marcar las distancias con la gesti√≥n previa.

En segundo lugar, el PPCV ya no puede sostener su programa electoral en los pilares que utilizaba hace diez a√Īos: los grandes eventos, infraestructuras y la defensa de la ‚Äúidentidad‚ÄĚ de los valencianos frente los ataques de los ‚Äúcatalanes‚ÄĚ y del Gobierno socialista. La crisis econ√≥mica, que ha afectado a la Comundad Valenciana especialmente,¬† se ha llevado por delante la posibilidad de invertir en grandes eventos, dejando a Valencia sin dos de las grandes apuestas de Camps y Rita Barber√†: la F√≥rmula 1 y la America’s Cup. Por otro lado, durante estos a√Īos el Consell tampoco ha podido plantear nuevas infraestructuras y, adem√°s, ha visto como las ya construidas empezaban a evidenciar problemas¬† -recientemente, por ejemplo, se ha tenido que retirar la cubierta de trencad√≠s del Palau de les Arts porque provocaba da√Īos a la estructura-. Por √ļltimo, con el movimiento independentista catal√°n en auge, los partidos valencianos han marcado las distancias, haciendo evidente que ninguno de ellos apuesta por la independencia del Pais Valenci√†¬† y que no eran tan ‚Äúcatalanistas‚ÄĚ como el PPCV dec√≠a. Por otro lado, en el gobierno central ya no est√° Zapatero, sino Rajoy. Echar la culpa de los problemas de la Comunidad al Gobierno ya no es tan f√°cil, y no es posible argumentar que los ‚Äúsocialistas‚ÄĚ discriminan a Valencia. Adem√°s, el cierre de Canal 9 se ha visto como un ataque directo de Fabra a la autonom√≠a valenciana.

Por su parte, el PSPV desde que Lerma abandon√≥ la presidencia de la Generalitat ha probado con varios l√≠deres (Antoni Asunci√≥n, Joan Ignasi Pla, Jorge Alarte y ahora Ximo Puig) y ninguno ha logrado convertirse en un l√≠der de oposici√≥n con opciones a gobernar, de hecho, conforme los l√≠deres pasaban y las elecciones se celebraban, el PSPV ha empeorado sus resultados hasta obtener los peores de su historia en las pasadas elecciones de 2011. Aunque el problema de liderazgo explica mucho de la situaci√≥n actual del PSPV, no hay que olvidar su otro gran problema: la falta de un proyecto alternativo. El PSPV no ha sabido ofrecer una narrativa diferente a la del PPCV. Pr√°cticamente, ha participado de todos los eventos y macroinfraestructuras que se le iban ocurriendo al PPCV. Ha cre√≠do, en definitiva, que oponerse frontalmente al modelo impulsado por Camps y Rita Barber√† les restar√≠a votos. Quiz√°s una lectura correcta en el corto plazo -la hegemon√≠a durante 20 a√Īos del PPCV no se puede obviar-, pero no en el largo. Mientras el PSPV iba por detr√°s del PP, un nuevo movimiento ha surgido a su izquierda y le ha comido terreno: Comprom√≠s.

 

La marca Comprom√≠s se utiliz√≥ por primera vez en las elecciones auton√≥micas de 2007. En ese momento, la coalici√≥n estaba liderada por Esquerra Unida y el Bloc. Al a√Īo de esa legislatura, EUPV se rompi√≥ y parte de sus diputados, entre los que destac√≥ M√≥nica Oltra, decidieron fundar un nuevo partido, Iniciativa. De esta forma, EUPV form√≥ grupo propio en Les Corts y el grupo Comprom√≠s pas√≥ a estar liderado por el Bloc e Iniciativa. A pesar de este inicio, Comprom√≠s adquiri√≥ gran protagonismo. De la mano de M√≥nica Oltra hizo oposici√≥n al proyecto del PPCV, denunciando sus irregularidades y haciendo visibles sus defectos. Se convirti√≥ en la formaci√≥n de la lucha anticorrupci√≥n, la √ļnica que empezaba a proponer un modelo alternativo al del PPCV de forma eficaz, ayudada por la buena gesti√≥n de las redes sociales. El papel de los diputados de Comprom√≠s, en especial de M√≥nica Oltra, hizo que la formaci√≥n no tuviera problemas para saltar la barrera electoral en 2011 y convertirse en el tercer partido de la Comunidad Valenciana, desbancando a EUPV. En los √ļńļtimos a√Īos, Comprom√≠s ha seguido con su estrategia, basada en la denuncia de la gesti√≥n del PPCV, y adem√°s ha iniciado un proceso de convergencia de los tres partidos que forman la coalici√≥n para llegar a las pr√≥ximas elecciones de 2015 como un partido unido. EUPV en solitario, de la mano de Marga Sanz, mantiene un electorado fiel. Seg√ļn las encuestas, al igual que Comprom√≠s, crece hasta obtener en torno al 10 por ciento de los votos y probablemente ser√° clave en la formaci√≥n de gobierno en 2015.

Las elecciones de 2015

¬†La deuda acumulada por el Consell en las √ļltimas dos d√©cadas, unida a errores graves en la gesti√≥n de los asuntos p√ļblicos han hecho visibles los fallos del modelo de gobierno desarrollado por el PPCV. El cierre en directo de Canal 9, aumento de las listas de espera en sanidad, miles de estudiantes dando clase en barracones, p√©rdida del sistema financiero valenciano (CAM, Bancaja, Banco de Valencia) o el¬† aeropuerto sin aviones de Castell√≥nson alguno de los ejemplos. En resumen, existe la percepci√≥n de que el PP valenciano ha perdido el control y esa sensaci√≥n se refleja en las encuestas. Todas las publicadas recientemente presentan un escenario muy diferente al de 2011: el PP pierde la mayor√≠a absoluta, el PSPV se estanca, Comprom√≠s y EUPV duplic√°n el n√ļmero de votos y UPyD entrar√≠a en el Les Corts. En consecuencia, la idea de un Gobierno tripartito de izquierdas empieza a sonar con fuerza.

Adem√°s, por primera vez desde la desparici√≥n de Uni√≥ Valenciana, el voto de la derecha podr√≠a dividirse entre varios partidos, amenazando la hegemon√≠a del PP entre el electorado conservador. Las encuestas apuntan a que UPyD podr√≠a conseguir representaci√≥n parlamentaria llev√°ndose a muchos de los votantes del PPCV, algo que ya pas√≥ en las elecciones generales cuando Toni Cant√≥ consigui√≥ su acta de diputado nacional en noviembre de 2011. Adem√°s, la reciente presentaci√≥n de Movimiento Ciudadano, con el apoyo de Francisco -la ‚Äúvoz‚ÄĚ de la Comunidad Valenciana-, o del reci√©n creado partido Vox, hace prever que en las pr√≥ximas elecciones el electorado conservador tendr√°, al menos, tres o cuatro formaciones para elegir.

¬ŅQu√© estrategia podr√≠a seguir el PPCV a partir de ahora? Los partidos de la oposici√≥n piensan que el PP no podr√° frenar el desgaste y que cuanto m√°s tiempo pase hasta las elecciones, mejor para ellos. Por otro lado, el PPCV es consciente de que la aparici√≥n de competidores a la derecha o al centro le est√°n restando votos y que no podr√° gobernar en solitario a partir de 2015. La pregunta que se tienen que estar planteando ahora mismo es si podr√°n gobernar de alguna forma (en coalici√≥n) o si dan por perdida la Generalitat. Probablemente, Fabra decidir√° agotar la legislatura, a la espera de que la crisis amaine y la situaci√≥n econ√≥mica de la Comunidad mejore. Adem√°s, los malos resultados de la gesti√≥n de Fabra amenazan su liderazgo al frente del PP valenciano, ya de por s√≠ d√©bil, y hacen que empiecen a sonar otros nombres para la candidatura popular en 2015.

En definitiva, parece que los resultados de las elecciones de 2015 se juegan ahora en el terreno de la oposici√≥n. Los tres partidos son conscientes de que, salvo sorpresas, deber√°n gobernar juntos y que la estrategia del PP se centrar√° en promover el miedo al tripartito. El PSPV, Comprom√≠s y EUPV tienen un a√Īo y medio para demostrar que podr√≠an gobernar juntos y para ello deber√≠an empezar a actuar coordinadamente en temas que son clave para el electorado progresista, como la mejora de la educaci√≥n o la lucha contra la privatizaci√≥n de la sanidad. En todo caso, deber√°n evitar ataques entre ellos, como ha pasado con anterioridad, y centrar su estrategia de diferenciaci√≥n en las propuestas. En otras palabras, el PPCV, a falta de argumentos para defender su gesti√≥n, se dedicar√° a criticar la potencial gesti√≥n de un tripartito de izquierdas –como ya ha empezado a hacer-, situ√°ndose en el papel propio de un partido que ya da por asumido que no gobernar√° a partir de las pr√≥ximas elecciones, al menos por m√©ritos propios.

Las elecciones de mayo de 2015 se seguir√°n con atenci√≥n en el¬† resto del estado: a nadie se le escapa que el resultado del Partido Popular en las generales del 2015 se ver√° muy condicionado por lo que pase en Valencia meses antes. ¬ŅSupondr√° Valencia el principio del fin de la hegemon√≠a del PP a nivel estatal?

 

 

Navarra,ante un cruce histórico

La expansi√≥n del bloque vasquista podr√≠a cambiar el rumbo pol√≠tico de la Comunidad Foral despu√©s de 30 a√Īos

Texto escrito por @apuente

‚ÄúHemos estado a punto de hacer el rid√≠culo transmitiendo que el adelanto electoral era inminente‚ÄĚ. Patxi Zabaleta, l√≠der del partido abertzale Aralar, me hizo esta confesi√≥n en mayo del a√Īo pasado. Durante la √ļltima primavera el run-run de un posible adelanto de las elecciones recorri√≥ la Comunidad Foral. El gobierno de Yolanda Barcina se encontraba entonces en una situaci√≥n delicada,¬†asediado por los casos de corrupci√≥n ligados a Caja Navarra¬†y en minor√≠a parlamentaria desde que el PSN fuera expulsado del Ejecutivo al no plegarse al argumentario de UPN. Los duros reproches que todos los partidos de la oposici√≥n hac√≠an al Ejecutivo Foral apretaban, pero el PSN no quiso llegar a ahogar apoyando una moci√≥n de censura.

Finalmente, Barcina no adelant√≥ las elecciones.¬†El caso de Caja Navarra fue archivado¬†y para el fin del verano nadie cre√≠a que las elecciones se pudieran adelantar. Fue uno de esos espejismos que ocurren en los momentos de grandes cambios pol√≠ticos, nunca lineales, en los que, cuando parece que se ha llegado al final, de pronto se observa que a√ļn queda un buen trecho para alcanzar cumbre.

Navarra est√° en un cambio sin precedentes en su historia pol√≠tica reciente. Se intuye el final de la hegemon√≠a de UPN pero, por si fuera poco novedoso, esto no ocurre debido a la pujanza del PSN sino por la capacidad de un bloque vasquista compartido a medias por Geroa Bai y Bildu. Un bloque que es deudor directo de Nafarroa Bai, un artefacto pol√≠tico que lenta pero irreversiblemente replante√≥ el mapa pol√≠tico foral. Seg√ļn las encuestas, que en el caso de Navarra son pocas y de mala calidad,¬†entre Bildu y Geroa podr√≠an alcanzarse un n√ļmero de esca√Īos que rondar√≠an los 20-22.¬†Si unimos a Ezkerra, el eventual tripartito ¬ęprogresista-vasquista¬Ľ rozar√≠a los 25. La mayor√≠a absoluta en el Parlamento Navarro se obtiene con 26 diputados. Que semejante vuelco electoral sea, no ya probable, sino solo posible, abre un panorama desconocido en un territorio como el navarro, donde entre UPN y PSN han venido acaparando hist√≥ricamente en torno a los 2/3 de la c√°mara.

¬ŅQu√© ha pasado para llegar a este dr√°stico adelgazamiento de los partidos de poder tradicionales? En primer lugar hay que se√Īalar el cambio pol√≠tico que supuso Nafarroa Bai. NaBai fue un partido que aglutin√≥ a diversas marcas vasquistas con un amplio espectro en el eje izquierda-derecha, desde el PNV navarro hasta Aralar. Esta marca, que en un primer momento aprovech√≥ el hueco dejado por la ilegalizaci√≥n de las formaciones abertzales herederas de Batasuna, funcion√≥ como catalizador del cambio y supo ser flexible en dar una imagen suficientemente anti-establishment para recoger el voto desencantado de la pol√≠tica pero suficientemente sensata para actuar como voto de castigo a PSN y UPN.

El segundo gran factor es el comportamiento que¬†la agrupaci√≥n socialista ha mantenido las √ļltimas tres elecciones. En 2007 entre socialistas y NaBai sumaron por primera vez m√°s diputados que UPN: 24 contra 22. Un pacto entre ambas fuerzas podr√≠a haberle arrebatado la silla del ejecutivo foral al UPN, pero desde Ferraz se impuso no hacerlo, desatando una crisis en el seno de la federaci√≥n con escisi√≥n fracasada incluida. La situaci√≥n se repite en 2011, cuando los socialistas, tras cosechar el peor resultado de su historia, deciden ahondar en su postura contraria al cambio y apoyan a UPN, esta vez entrando en el gobierno. La f√≥rmula bipartita UPN-PSN acab√≥ estrepitosamente sin haber cumplido un a√Īo cuando la presidenta¬†Yolanda Barcina destituy√≥ a su socio de gobierno¬†acus√°ndole de desleal por haber alertado de un d√©ficit oculto en las cuentas forales.

No menos importante es que esta concatenaci√≥n de torpezas en el PSN coincidi√≥ con un momento en el que¬†la derecha se fragmentaba, al no suscribir el PP su acuerdo tradicional para presentarse junto a UPN. En las elecciones de 2011 UPN y PP acuden por primera vez como listas diferentes, aunque consiguen una suma positiva: entre ambos obtienen 23 esca√Īos, uno m√°s que los obtenidos por la candidatura conjunta en 2007. Sin embargo, esto ser√° dif√≠cil de repetir en las siguientes, habida cuenta del desgaste del PP en el √°mbito nacional y de UPN en el foral.

Por √ļltimo, no se puede olvidar el papel de la sociedad civil navarra. Esta √ļltima legislatura los movimientos sociales han sido especialmente f√©rtiles hasta constituirse en una aut√©ntica fuerza pol√≠tica en la calle. Fen√≥menos como la¬†asociaci√≥n Kontuz!, nacida para llevar a juicio a los responsables del expolio de Caja Navarra, el movimiento en torno a la¬†privatizaci√≥n de las cocinas en el Hospital de Navarra, que ha hecho saltar un¬†reguero de noticias¬†en los medios estatales, o la fuerza demostrada por los sindicatos, sobre todo LAB, en la¬†defensa de los profesores del modelo D¬†tras el ataque de los medios de Madrid a cuenta de un informe de la Guardia Civil, son solo algunos ejemplos de la importancia que est√° tomando la sociedad civil en la Comunidad Foral.

Navarra, una comunidad perif√©rica en el proyecto pol√≠tico espa√Īol, en esta √ļltima legislatura ha ganado terreno en la agenda medi√°tica al tiempo que impon√≠a un calendario propio. Pero esto puede ser solo el principio: si el tripartito vasquista llegara a producirse, el pacto entre PNV y Bildu -imposible en la CAV- situar√≠a a Navarra en el epicentro del proyecto pol√≠tico vasco, un lugar que hasta ahora ostentaba de manera simb√≥lica pero jam√°s real.

¬ŅPuede llegar a darse este terremoto? No es f√°cil en absoluto. Las inercias pesan mucho, m√°s en la peque√Īa pol√≠tica como la de una comunidad con poco m√°s de 300.000 votantes. Pero no es imposible, y eso solo ya es noticiable. Depende de la capacidad de los potenciales integrantes del tripartito para comenzar desde ya a construir un proyecto pol√≠tico com√ļn y de la generosidad que entre ellos tengan los potenciales participantes de este tripartito: Bildu, Geroa y Ezkerra. Los pactos, sin embargo, se dise√Īan el d√≠a despu√©s de las elecciones, y en Navarra la geometr√≠a est√° muy abierta. Lo que seguro se dilucidar√° en 2015 -si las elecciones llegan cuando tocan- es si el bloque vasquista, tras su momento de expansi√≥n, es flor de un d√≠a o de verdad marca un cambio de tendencia con enganche social.

Castilla-La Mancha:¬ŅLa baronesa breve?

Escrito por Ignacio Urquizu*  @iurquizu

En mayo de 2011, por primera vez en la reciente historia de la democracia, el Partido Popular se hac√≠a con el gobierno auton√≥mico de Castilla-La Mancha. Y no era una candidata cualquiera. La Secretaria General del PP, Mar√≠a Dolores de Cospedal, lograba convertirse en baronesa territorial mientras dirig√≠a los designios del Partido Popular a nivel nacional. Como veremos a continuaci√≥n, esto √ļltimo no es una cuesti√≥n balad√≠.

Hasta la fecha, las victorias autonómicas del PSOE siempre habían sido por mayoría absoluta. En cambio, las elecciones generales eran otro cantar: desde 1996, el Partido Popular se había hecho con la victoria elección tras elección. Si nos detenemos en los comicios locales, sólo en 1995 el PP logró ser el partido más votado en la región.

Por lo tanto, desde hace 17 a√Īos, Castilla-La Mancha es una comunidad dual: mientras que en las elecciones generales ganaba el PP, en las auton√≥micas se impon√≠a el PSOE. Pero, ¬Ņc√≥mo son sociol√≥gicamente los castellano manchegos para presentar este comportamiento?

 

La tabla 1 muestra la media ideol√≥gica en las comunidades aut√≥nomas, as√≠ como el porcentaje de ciudadanos de izquierdas en cada territorio. Para calcular ambos datos, he tenido en cuenta la escala ideol√≥gica 1-10, donde 1 es extrema izquierda y 10 extrema derecha. Si nos detenemos en la media ideol√≥gica, podemos ver que la regi√≥n m√°s progresista es Navarra y la m√°s conservadora Castilla y Le√≥n. En cambio, si el criterio es el porcentaje de personas que se definen a s√≠ mismos como progresistas, la comunidad aut√≥noma m√°s de izquierdas es Navarra, pero la menos progresista es Canarias. Castilla-La Mancha se encuentra entre las m√°s conservadoras, situ√°ndose por debajo de la media en progresismo. No obstante, su media ideol√≥gica nos dice que, como la gran mayor√≠a de comunidades aut√≥nomas, este territorio se sit√ļa dentro del espacio centro-izquierda.

 

Estos primeros datos nos ayuda a entender parte de la dualidad de Castilla-La Mancha. Aunque de media se ubica en el espacio ideológico más próximo al PSOE, también es cierto que el porcentaje de ciudadanos progresistas es reducido y no llega al 25 por ciento. Ambos datos dan esperanzas a las dos principales fuerzas políticas.

Quiz√°s algunos piensen que el eje izquierda-derecha es algo ‚Äúantiguo‚ÄĚ y hoy en d√≠a las etiquetas van m√°s all√° de estas dos categor√≠as. La tabla 2 muestra como se ven a s√≠ mismos los castellano manchegos seg√ļn distintas categor√≠as ideol√≥gicas. Conservadores y socialistas est√°n empatados. Algo parecido ocurre con dem√≥crata cristiano y progresista. La categor√≠a socialdem√≥crata inclina la balanza hacia la izquierda, mientras que los que se identifican como liberales se convierten en el oscuro objeto de deseo, puesto que ellos pueden cambiar mayor√≠as.

¬ŅA qui√©n votan los liberales? Seg√ļn la encuesta postelectoral auton√≥mica del CIS de mayo de 2011, en las elecciones auton√≥micas de 2011, el PP gan√≥ al PSOE por 10 puntos en esta etiqueta ideol√≥gica. En cambio, en las de 2008, la ventaja fue para el Partido Socialista por algo m√°s de 6 puntos.

Desde luego que la ideolog√≠a y el voto de los liberales no son los √ļnicos factores que explican la victoria de Mar√≠a Dolores de Cospedal. La pol√≠tica nacional tuvo mucho que ver. Cuando en el bar√≥metro auton√≥mico se solicitaba a los castellano manchegos que valorasen a su gobierno regional, la nota media era muy buena y las respuestas positivas superan a las negativas en 16 puntos, algo que no ocurr√≠a en el conjunto de comunidades aut√≥nomas. ¬†Adem√°s, el Presidente Barreda ten√≠a la confianza del 50 por ciento del electorado, cuando la media nacional de confianza en los presidentes auton√≥micos era del 35,5%. En la encuesta elaborada en su momento por Noxa, mientras Barreda sacaba un 6,1, Cospedal se situaba en el 4,8. As√≠, que todo eran parabienes para el gobierno auton√≥mico.

Pero si se interrogaba a los castellano manchegos por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, las respuestas negativas superaban a las positivas en 38,1 puntos, ligeramente por encima de la media nacional. En cambio, el trabajo de oposición de Mariano Rajoy era mejor valorado en Castilla-La Mancha que en el conjunto de comunidades autónomas.

En definitiva, la región de Castilla-La Mancha es un lugar propicio tanto para victorias socialistas como victorias populares. La ideología de sus ciudadanos puede permitir ambos escenarios y los liberales parecen clave a la hora de definir la victoria. Quizás, el elemento más definitorio está en la política nacional. Hemos visto que una buena valoración de la gestión autonómica no fue suficiente para mantener el gobierno regional en manos del PSOE. Por ello, en el futuro, el enorme desgaste del PP a nivel nacional puede acabar devolviendo Castilla-La Mancha a los socialistas.

* Es profesor de Sociología en a Universidad Complutense de Madrid y colaborador de la Fundación Alternativas

Aragón: El laboratorio ideal para observar el poder dividido

Escrito por Julio Embid @julioembid

‚ÄúEl mayor enemigo de los aragoneses son los aragoneses‚ÄĚ. Francisco de Goya, pintor aragon√©s

Arag√≥n es la cuarta comunidad aut√≥noma con mayor extensi√≥n. Su tama√Īo es ligeramente superior al de los Pa√≠ses Bajos pero, puesto que somos cuatro gatos (1,3 millones), su densidad de poblaci√≥n es de tan s√≥lo 28 habitantes/km2 (en Espa√Īa son 93 habitantes/km2) y esto gracias a Zaragoza, la capital. Algunas comarcas de Teruel, como el Maestrazgo (3,1 habitantes/km2) o la Sierra de Albarrac√≠n (3,5 habitantes/km2), tienen una densidad de poblaci√≥n similar a la de Mauritania (3,2) o a la del Oblast de Irkutsk (3,3) en Siberia Oriental. Sin embargo, para los polit√≥logos es un territorio muy divertido. Su mapa pol√≠tico siempre ha estado fragmentado en 4-5 partidos y la multiplicidad de instituciones hace que nunca nadie sepa qui√©n manda realmente o a qui√©n le corresponde hacer determinada obra o determinada competencia. Desde las entidades locales menores y lugares, pasamos a los 731 excelent√≠simos ayuntamientos, los 32+1 consejos comarcales, sus tres diputaciones provinciales y su Diputaci√≥n General de Arag√≥n (DGA).

Solo cuatro ciudades tienen más de 20.000 habitantes y en una de ellas, Zaragoza, vive más de la mitad de la población regional. Mientras que en la DGA gobiernan PP y PAR, en el Ayuntamiento de Zaragoza gobiernan PSOE, CHA e IU. Por tanto, todos gobiernan y todos están en la oposición.

Desde la reinstauraci√≥n de la democracia y la recuperaci√≥n de las Cortes de Arag√≥n y el autogobierno auton√≥mico en 1983, llevamos ocho legislaturas en el Palacio de la Aljafer√≠a sin mayor√≠a absoluta de ning√ļn partido en solitario. No es probable que en las pr√≥ximas elecciones pudiera llegar la primera. Tres son los partidos que han presidido la DGA: PSOE (4.5 legislaturas), PP (2 legislaturas) y PAR (1.5 legislaturas) y en todas ellas siempre el Partido Aragon√©s, PAR (regionalistas centro-derecha), ha estado en el gobierno, con la excepci√≥n del per√≠odo entre 1993 y 1995, cuando los socialistas de Pepe Marco gobernaron con el apoyo de sus diputados, los de Izquierda Unida y un tr√°nsfuga del PP llamado Emilio Gomariz. As√≠ pues, el PAR, y su presidente desde el a√Īo 2000 Jos√© √Āngel Biel, han servido como bisagra natural entre el Partido Socialista y el Partido Popular durante muchos a√Īos, gobernando con unos y con otros, mediante acuerdos postelectorales en los que se decid√≠a no s√≥lo el gobierno regional sino tambi√©n las diputaciones provinciales, los ayuntamientos y los consejos comarcales.

Tras cada elecci√≥n empieza el intercambio de cromos e instituciones entre los cinco partidos y, gracias a ellos, hemos visto alcaldes pertenecientes a la tercera fuerza pol√≠tica m√°s votada, acuerdos en multipropiedad (dos a√Īos uno, dos a√Īos otro) e incluso gobiernos tetrapartitos. Eso no quiere decir que el sistema sea ingobernable; simplemente, unas instituciones ejercen de contrapesos con las otras. En esta legislatura (2011-2015) el bloque conservador formado por PP y PAR gobierna la DGA, las diputaciones de Zaragoza, Huesca, y Teruel, adem√°s de las ciudades de Teruel, Calatayud y Alca√Īiz. Por su parte, el bloque progresista formado por PSOE, CHA e IU gobiernan en la ciudad de Zaragoza, la diputaci√≥n de Huesca, en Ejea de los Caballeros, Utebo y Barbastro. Y como cinco partidos parec√≠an poco, se ve inevitable la llegada de un sexto partido, UPyD, a las instituciones.

Entonces, ¬Ņpodemos predecir qu√© pasar√° en 2015? S√≠, que en invierno habr√° nieve y el resto del a√Īo cierzo. ¬ŅQui√©n gobernar√°? Pues el que tenga m√°s cintura post-electoral, que no tiene por qu√© ser el que gane las elecciones.

¬ŅC√≥mo son los partidos catalanes y c√≥mo los ven?

En este gr√°fico podemos comparar la visi√≥n que tienen los ciudadanos sobre la ideolog√≠a de los principales partidos de Catalu√Īa con la que presentan en sus programas electorales:

Gr√°fico: Comparaci√≥n del posicionamiento de los partidos en el eje ideol√≥gico y nacionalista seg√ļn sus propios programas electorales y seg√ļn los ciudadanos

Quisiéramos destacar 5 puntos:

1) El PSC es programáticamente más favorable a la descentralización de lo que creen los catalanes.

2) CiU y Ciutadans, partidos ubicados a la derecha por los ciudadanos, se acercan al votante medio presentando programas electorales de centro.

3) Ciutadans presenta un programa electoral m√°s espa√Īolista que el Partido Popular, en contra de lo que creen los ciudadanos.

4) El partido más a la izquierda del Parlament es CUP, tanto si atendemos a su programa electoral como a la visión que tienen de este partido los catalanes. En cambio, lo ven más nacionalista de lo que reflejan sus propuestas, donde el eje ideológico izquierda-derecha tiene más peso que el debate territorial.

5) Las propuestas programáticas de Iniciativa y Esquerra encajan con la visión que tienen de ellos los ciudadanos, tanto en su ideología como en su grado de nacionalismo.

Euskadi:El Pacto PNV-PSE

Escrito por Oscar Rodriguez Vaz @rvoscar

Tras una serie de dolorosas derrotas electorales – municipales 2011, generales 2011 y auton√≥micas 2012 ‚Äď, los m√°ximos dirigentes del PSE-EE se conjuraron en los pasados procesos congresuales del partido hacia la regeneraci√≥n del proyecto socialista en base a un giro a la izquierda, previa renovaci√≥n de las ideas, el instrumento y las personas.Hubo quienes plantearon que no parec√≠a razonable que este giro a la izquierda fuese a venir de la mano de un acuerdo con la derecha nacionalista vasca. Por m√°s que se tratasen de destacar las propuestas avanzadas ‚Äď que haberlas las hay ‚Äď del acuerdo fiscal alcanzado en septiembre con el PNV, la ciudadan√≠a progresista vasca ‚Äď se dec√≠a – no percibir√≠a de izquierdas y/o socialistas las pol√≠ticas de un gobierno del PNV, y adem√°s, compartidas tambi√©n por el PP.

La jefatura del PSE-EE no prest√≥ atenci√≥n a quienes cuestionaban la idoneidad de tal acuerdo, en clave de regeneraci√≥n del proyecto socialista, y se lanz√≥ a la opini√≥n p√ļblica ¬†el doble argumento de que ‚Äúel PNV ha aceptado todas las propuestas socialistas‚ÄĚ y ‚Äúla oposici√≥n ha de ser √ļtil‚ÄĚ.Pero ciertamente, y a pesar de las consignas, el voluntarismo o lo que sea que llev√≥ a adoptar tal posici√≥n pol√≠tica y argumental, el realismo se impone. El √ļltimo estudio del Gabinete de Prospecciones Sociol√≥gicas, cuyo trabajo de campo se realiz√≥ un mes despu√©s de haberse firmado el acuerdo entre el PNV y el PSE-EE – con lo que ha habido tiempo para ‚Äúvender‚ÄĚ las bondades del mismo -, arroja un resultado claro: el PNV es el √ļnico partido que incrementar√≠a su voto si hoy hubiese unas elecciones auton√≥micas (+1,7 puntos).

El acuerdo es la esencia de la pol√≠tica. Los partidos pol√≠ticos representan diferentes ¬ęporciones¬Ľ – sectores, intereses, ideolog√≠as,…- de la sociedad. De eso se trata, de lo contrario estar√≠amos ante un fraude. Pero cuando son capaces de renunciar a la defensa de una parte de sus respectivas ¬ęporciones¬Ľ, es cuando la pol√≠tica adquiere sentido. Especialmente en la actual coyuntura econ√≥mica, y especialmente en Euskadi, donde lejos de ver la luz, tras la oscuridad que sigue proyectando el caso Fagor, parecemos estar a√ļn en medio de un gran t√ļnel.

En este sentido, tanto a la luz del √ļltimo Soci√≥metro Vasco, as√≠ como de lo le√≠do, visto y o√≠do por uno mismo, parece evidente que el acuerdo suscrito en septiembre por el PNV y el PSE-EE es bueno, sobre todo, para el Gobierno Vasco y el partido que lo sostiene. No hay que olvidar que el lehendakari Urkullu y el PNV se lanzaron a gobernar con 27 de los 75 parlamentarios de la C√°mara vasca y sin haber tejido acuerdo de estabilidad alguno, incumpliendo sus promesa electoral de conformar un gobierno ¬ęfuerte y estable¬Ľ. Y si como parece, el acuerdo tuviera proyecci√≥n presupuestaria, podr√≠a dar al Gobierno Vasco el aire necesario como para afrontar toda la legislatura con la mayor√≠a suficiente en los temas importantes.

As√≠ pues, es obvio que a la militancia del PNV no le entusiasma el acuerdo con los, hasta hace cuatro d√≠as, cuasi enemigos socialistas; recu√©rdense si no las palabras de la presidenta del PNV en Bizkaia pidiendo a la militancia jeltzale ¬ęun lugar en sus corazones¬Ľ para el acuerdo con el PSE-EE. Pero tambi√©n es obvio que en los partidos toda hiel se transforma en miel si las encuestas acompa√Īan. Y ya se ha se√Īalado lo que dice el √ļltimo respecto del PNV. Como tambi√©n se ha indicado, el resto de las principales formaciones pol√≠ticas pierden ‚Äúcuota electoral‚ÄĚ: 2,4 puntos el PP, 2 EHB y 3,5 el PSE-EE, √ļnica formaci√≥n que perder√≠a adem√°s un esca√Īo que dar√≠a entrada a IU-Ezker Anitza en √Ālava.

En estos momentos, es dif√≠cil saber si estos resultados se deber√°n o no a la firma del acuerdo fiscal PSE-PNV o a otros factores, no hay datos suficientes en el ya mencionado estudio. Lo que s√≠ parece tomar forma es la idea de que, tras su primer ‚Äúannus horribilis‚ÄĚ, el PNV podr√≠a estar comenzando a afianzarse al frente del Gobierno y la Lehendakaritza. Y esta no es una buena noticia para el resto de formaciones pol√≠ticas, m√°xime si tenemos en cuenta que tanto Ardanza como Ibarretxe tardaron bastante m√°s de un a√Īo en consolidarse como lehendakaris.

Para finalizar, desde una √≥ptica progresista, el escenario es a√ļn m√°s preocupante para el PSE-EE. Dejando de lado el prometido giro a la izquierda, considero que lo que no le perdona la mayor√≠a de su militancia y de ‚Äúsus‚ÄĚ electores de referencia es el incumplimiento de la promesa de renovaci√≥n de personas, de instrumento y de ideas. Las personas, siguen las mismas en la c√ļspide de los √°mbitos vasco y territorial. Sobre el instrumento o modelo de partido, en la reciente Conferencia del PSOE ni siquiera se han aprobado las primarias para la elecci√≥n de la Secretar√≠a General del Partido en sus distintos √°mbitos. Y sobre las ideas, se sigue sin dar forma a una utop√≠a para el tiempo en el que vivimos.

Pero es que, adem√°s de otras de car√°cter m√°s estrictamente dom√©stico, hay una raz√≥n m√°s que podr√≠a debilitar la posici√≥n de la socialdemocracia vasca a corto plazo. Y es que si el PNV cumple con otra de sus promesas electorales, dedicar√° la segunda parte de la legislatura a impulsar un nuevo estatus para Euskadi. Por tanto, a pesar del acuerdo de alto contenido socio-econ√≥mico alcanzado con el PSE-EE, posteriormente, tratar√°n de pactar entre abertzales sobre ¬ęsus¬Ľ temas. El PNV se ver√° obligado a ello porque, entre otras cosas, lo necesita para disputarle ese espacio a EHBildu, hoy por hoy, la segunda fuerza pol√≠tica en Euskadi. Pero esto da para otro art√≠culo. Tiempo habr√°.