Navarra,ante un cruce histórico

La expansión del bloque vasquista podría cambiar el rumbo político de la Comunidad Foral después de 30 años

Texto escrito por @apuente

“Hemos estado a punto de hacer el ridículo transmitiendo que el adelanto electoral era inminente”. Patxi Zabaleta, líder del partido abertzale Aralar, me hizo esta confesión en mayo del año pasado. Durante la última primavera el run-run de un posible adelanto de las elecciones recorrió la Comunidad Foral. El gobierno de Yolanda Barcina se encontraba entonces en una situación delicada, asediado por los casos de corrupción ligados a Caja Navarra y en minoría parlamentaria desde que el PSN fuera expulsado del Ejecutivo al no plegarse al argumentario de UPN. Los duros reproches que todos los partidos de la oposición hacían al Ejecutivo Foral apretaban, pero el PSN no quiso llegar a ahogar apoyando una moción de censura.

Finalmente, Barcina no adelantó las elecciones. El caso de Caja Navarra fue archivado y para el fin del verano nadie creía que las elecciones se pudieran adelantar. Fue uno de esos espejismos que ocurren en los momentos de grandes cambios políticos, nunca lineales, en los que, cuando parece que se ha llegado al final, de pronto se observa que aún queda un buen trecho para alcanzar cumbre.

Navarra está en un cambio sin precedentes en su historia política reciente. Se intuye el final de la hegemonía de UPN pero, por si fuera poco novedoso, esto no ocurre debido a la pujanza del PSN sino por la capacidad de un bloque vasquista compartido a medias por Geroa Bai y Bildu. Un bloque que es deudor directo de Nafarroa Bai, un artefacto político que lenta pero irreversiblemente replanteó el mapa político foral. Según las encuestas, que en el caso de Navarra son pocas y de mala calidad, entre Bildu y Geroa podrían alcanzarse un número de escaños que rondarían los 20-22. Si unimos a Ezkerra, el eventual tripartito «progresista-vasquista» rozaría los 25. La mayoría absoluta en el Parlamento Navarro se obtiene con 26 diputados. Que semejante vuelco electoral sea, no ya probable, sino solo posible, abre un panorama desconocido en un territorio como el navarro, donde entre UPN y PSN han venido acaparando históricamente en torno a los 2/3 de la cámara.

¿Qué ha pasado para llegar a este drástico adelgazamiento de los partidos de poder tradicionales? En primer lugar hay que señalar el cambio político que supuso Nafarroa Bai. NaBai fue un partido que aglutinó a diversas marcas vasquistas con un amplio espectro en el eje izquierda-derecha, desde el PNV navarro hasta Aralar. Esta marca, que en un primer momento aprovechó el hueco dejado por la ilegalización de las formaciones abertzales herederas de Batasuna, funcionó como catalizador del cambio y supo ser flexible en dar una imagen suficientemente anti-establishment para recoger el voto desencantado de la política pero suficientemente sensata para actuar como voto de castigo a PSN y UPN.

El segundo gran factor es el comportamiento que la agrupación socialista ha mantenido las últimas tres elecciones. En 2007 entre socialistas y NaBai sumaron por primera vez más diputados que UPN: 24 contra 22. Un pacto entre ambas fuerzas podría haberle arrebatado la silla del ejecutivo foral al UPN, pero desde Ferraz se impuso no hacerlo, desatando una crisis en el seno de la federación con escisión fracasada incluida. La situación se repite en 2011, cuando los socialistas, tras cosechar el peor resultado de su historia, deciden ahondar en su postura contraria al cambio y apoyan a UPN, esta vez entrando en el gobierno. La fórmula bipartita UPN-PSN acabó estrepitosamente sin haber cumplido un año cuando la presidenta Yolanda Barcina destituyó a su socio de gobierno acusándole de desleal por haber alertado de un déficit oculto en las cuentas forales.

No menos importante es que esta concatenación de torpezas en el PSN coincidió con un momento en el que la derecha se fragmentaba, al no suscribir el PP su acuerdo tradicional para presentarse junto a UPN. En las elecciones de 2011 UPN y PP acuden por primera vez como listas diferentes, aunque consiguen una suma positiva: entre ambos obtienen 23 escaños, uno más que los obtenidos por la candidatura conjunta en 2007. Sin embargo, esto será difícil de repetir en las siguientes, habida cuenta del desgaste del PP en el ámbito nacional y de UPN en el foral.

Por último, no se puede olvidar el papel de la sociedad civil navarra. Esta última legislatura los movimientos sociales han sido especialmente fértiles hasta constituirse en una auténtica fuerza política en la calle. Fenómenos como la asociación Kontuz!, nacida para llevar a juicio a los responsables del expolio de Caja Navarra, el movimiento en torno a la privatización de las cocinas en el Hospital de Navarra, que ha hecho saltar un reguero de noticias en los medios estatales, o la fuerza demostrada por los sindicatos, sobre todo LAB, en la defensa de los profesores del modelo D tras el ataque de los medios de Madrid a cuenta de un informe de la Guardia Civil, son solo algunos ejemplos de la importancia que está tomando la sociedad civil en la Comunidad Foral.

Navarra, una comunidad periférica en el proyecto político español, en esta última legislatura ha ganado terreno en la agenda mediática al tiempo que imponía un calendario propio. Pero esto puede ser solo el principio: si el tripartito vasquista llegara a producirse, el pacto entre PNV y Bildu -imposible en la CAV- situaría a Navarra en el epicentro del proyecto político vasco, un lugar que hasta ahora ostentaba de manera simbólica pero jamás real.

¿Puede llegar a darse este terremoto? No es fácil en absoluto. Las inercias pesan mucho, más en la pequeña política como la de una comunidad con poco más de 300.000 votantes. Pero no es imposible, y eso solo ya es noticiable. Depende de la capacidad de los potenciales integrantes del tripartito para comenzar desde ya a construir un proyecto político común y de la generosidad que entre ellos tengan los potenciales participantes de este tripartito: Bildu, Geroa y Ezkerra. Los pactos, sin embargo, se diseñan el día después de las elecciones, y en Navarra la geometría está muy abierta. Lo que seguro se dilucidará en 2015 -si las elecciones llegan cuando tocan- es si el bloque vasquista, tras su momento de expansión, es flor de un día o de verdad marca un cambio de tendencia con enganche social.

Aragón: El laboratorio ideal para observar el poder dividido

Escrito por Julio Embid @julioembid

El mayor enemigo de los aragoneses son los aragoneses”. Francisco de Goya, pintor aragonés

Aragón es la cuarta comunidad autónoma con mayor extensión. Su tamaño es ligeramente superior al de los Países Bajos pero, puesto que somos cuatro gatos (1,3 millones), su densidad de población es de tan sólo 28 habitantes/km2 (en España son 93 habitantes/km2) y esto gracias a Zaragoza, la capital. Algunas comarcas de Teruel, como el Maestrazgo (3,1 habitantes/km2) o la Sierra de Albarracín (3,5 habitantes/km2), tienen una densidad de población similar a la de Mauritania (3,2) o a la del Oblast de Irkutsk (3,3) en Siberia Oriental. Sin embargo, para los politólogos es un territorio muy divertido. Su mapa político siempre ha estado fragmentado en 4-5 partidos y la multiplicidad de instituciones hace que nunca nadie sepa quién manda realmente o a quién le corresponde hacer determinada obra o determinada competencia. Desde las entidades locales menores y lugares, pasamos a los 731 excelentísimos ayuntamientos, los 32+1 consejos comarcales, sus tres diputaciones provinciales y su Diputación General de Aragón (DGA).

Solo cuatro ciudades tienen más de 20.000 habitantes y en una de ellas, Zaragoza, vive más de la mitad de la población regional. Mientras que en la DGA gobiernan PP y PAR, en el Ayuntamiento de Zaragoza gobiernan PSOE, CHA e IU. Por tanto, todos gobiernan y todos están en la oposición.

Desde la reinstauración de la democracia y la recuperación de las Cortes de Aragón y el autogobierno autonómico en 1983, llevamos ocho legislaturas en el Palacio de la Aljafería sin mayoría absoluta de ningún partido en solitario. No es probable que en las próximas elecciones pudiera llegar la primera. Tres son los partidos que han presidido la DGA: PSOE (4.5 legislaturas), PP (2 legislaturas) y PAR (1.5 legislaturas) y en todas ellas siempre el Partido Aragonés, PAR (regionalistas centro-derecha), ha estado en el gobierno, con la excepción del período entre 1993 y 1995, cuando los socialistas de Pepe Marco gobernaron con el apoyo de sus diputados, los de Izquierda Unida y un tránsfuga del PP llamado Emilio Gomariz. Así pues, el PAR, y su presidente desde el año 2000 José Ángel Biel, han servido como bisagra natural entre el Partido Socialista y el Partido Popular durante muchos años, gobernando con unos y con otros, mediante acuerdos postelectorales en los que se decidía no sólo el gobierno regional sino también las diputaciones provinciales, los ayuntamientos y los consejos comarcales.

Tras cada elección empieza el intercambio de cromos e instituciones entre los cinco partidos y, gracias a ellos, hemos visto alcaldes pertenecientes a la tercera fuerza política más votada, acuerdos en multipropiedad (dos años uno, dos años otro) e incluso gobiernos tetrapartitos. Eso no quiere decir que el sistema sea ingobernable; simplemente, unas instituciones ejercen de contrapesos con las otras. En esta legislatura (2011-2015) el bloque conservador formado por PP y PAR gobierna la DGA, las diputaciones de Zaragoza, Huesca, y Teruel, además de las ciudades de Teruel, Calatayud y Alcañiz. Por su parte, el bloque progresista formado por PSOE, CHA e IU gobiernan en la ciudad de Zaragoza, la diputación de Huesca, en Ejea de los Caballeros, Utebo y Barbastro. Y como cinco partidos parecían poco, se ve inevitable la llegada de un sexto partido, UPyD, a las instituciones.

Entonces, ¿podemos predecir qué pasará en 2015? Sí, que en invierno habrá nieve y el resto del año cierzo. ¿Quién gobernará? Pues el que tenga más cintura post-electoral, que no tiene por qué ser el que gane las elecciones.

Euskadi:El Pacto PNV-PSE

Escrito por Oscar Rodriguez Vaz @rvoscar

Tras una serie de dolorosas derrotas electorales – municipales 2011, generales 2011 y autonómicas 2012 –, los máximos dirigentes del PSE-EE se conjuraron en los pasados procesos congresuales del partido hacia la regeneración del proyecto socialista en base a un giro a la izquierda, previa renovación de las ideas, el instrumento y las personas.Hubo quienes plantearon que no parecía razonable que este giro a la izquierda fuese a venir de la mano de un acuerdo con la derecha nacionalista vasca. Por más que se tratasen de destacar las propuestas avanzadas – que haberlas las hay – del acuerdo fiscal alcanzado en septiembre con el PNV, la ciudadanía progresista vasca – se decía – no percibiría de izquierdas y/o socialistas las políticas de un gobierno del PNV, y además, compartidas también por el PP.

La jefatura del PSE-EE no prestó atención a quienes cuestionaban la idoneidad de tal acuerdo, en clave de regeneración del proyecto socialista, y se lanzó a la opinión pública  el doble argumento de que “el PNV ha aceptado todas las propuestas socialistas” y “la oposición ha de ser útil”.Pero ciertamente, y a pesar de las consignas, el voluntarismo o lo que sea que llevó a adoptar tal posición política y argumental, el realismo se impone. El último estudio del Gabinete de Prospecciones Sociológicas, cuyo trabajo de campo se realizó un mes después de haberse firmado el acuerdo entre el PNV y el PSE-EE – con lo que ha habido tiempo para “vender” las bondades del mismo -, arroja un resultado claro: el PNV es el único partido que incrementaría su voto si hoy hubiese unas elecciones autonómicas (+1,7 puntos).

El acuerdo es la esencia de la política. Los partidos políticos representan diferentes «porciones» – sectores, intereses, ideologías,…- de la sociedad. De eso se trata, de lo contrario estaríamos ante un fraude. Pero cuando son capaces de renunciar a la defensa de una parte de sus respectivas «porciones», es cuando la política adquiere sentido. Especialmente en la actual coyuntura económica, y especialmente en Euskadi, donde lejos de ver la luz, tras la oscuridad que sigue proyectando el caso Fagor, parecemos estar aún en medio de un gran túnel.

En este sentido, tanto a la luz del último Sociómetro Vasco, así como de lo leído, visto y oído por uno mismo, parece evidente que el acuerdo suscrito en septiembre por el PNV y el PSE-EE es bueno, sobre todo, para el Gobierno Vasco y el partido que lo sostiene. No hay que olvidar que el lehendakari Urkullu y el PNV se lanzaron a gobernar con 27 de los 75 parlamentarios de la Cámara vasca y sin haber tejido acuerdo de estabilidad alguno, incumpliendo sus promesa electoral de conformar un gobierno «fuerte y estable». Y si como parece, el acuerdo tuviera proyección presupuestaria, podría dar al Gobierno Vasco el aire necesario como para afrontar toda la legislatura con la mayoría suficiente en los temas importantes.

Así pues, es obvio que a la militancia del PNV no le entusiasma el acuerdo con los, hasta hace cuatro días, cuasi enemigos socialistas; recuérdense si no las palabras de la presidenta del PNV en Bizkaia pidiendo a la militancia jeltzale «un lugar en sus corazones» para el acuerdo con el PSE-EE. Pero también es obvio que en los partidos toda hiel se transforma en miel si las encuestas acompañan. Y ya se ha señalado lo que dice el último respecto del PNV. Como también se ha indicado, el resto de las principales formaciones políticas pierden “cuota electoral”: 2,4 puntos el PP, 2 EHB y 3,5 el PSE-EE, única formación que perdería además un escaño que daría entrada a IU-Ezker Anitza en Álava.

En estos momentos, es difícil saber si estos resultados se deberán o no a la firma del acuerdo fiscal PSE-PNV o a otros factores, no hay datos suficientes en el ya mencionado estudio. Lo que sí parece tomar forma es la idea de que, tras su primer “annus horribilis”, el PNV podría estar comenzando a afianzarse al frente del Gobierno y la Lehendakaritza. Y esta no es una buena noticia para el resto de formaciones políticas, máxime si tenemos en cuenta que tanto Ardanza como Ibarretxe tardaron bastante más de un año en consolidarse como lehendakaris.

Para finalizar, desde una óptica progresista, el escenario es aún más preocupante para el PSE-EE. Dejando de lado el prometido giro a la izquierda, considero que lo que no le perdona la mayoría de su militancia y de “sus” electores de referencia es el incumplimiento de la promesa de renovación de personas, de instrumento y de ideas. Las personas, siguen las mismas en la cúspide de los ámbitos vasco y territorial. Sobre el instrumento o modelo de partido, en la reciente Conferencia del PSOE ni siquiera se han aprobado las primarias para la elección de la Secretaría General del Partido en sus distintos ámbitos. Y sobre las ideas, se sigue sin dar forma a una utopía para el tiempo en el que vivimos.

Pero es que, además de otras de carácter más estrictamente doméstico, hay una razón más que podría debilitar la posición de la socialdemocracia vasca a corto plazo. Y es que si el PNV cumple con otra de sus promesas electorales, dedicará la segunda parte de la legislatura a impulsar un nuevo estatus para Euskadi. Por tanto, a pesar del acuerdo de alto contenido socio-económico alcanzado con el PSE-EE, posteriormente, tratarán de pactar entre abertzales sobre «sus» temas. El PNV se verá obligado a ello porque, entre otras cosas, lo necesita para disputarle ese espacio a EHBildu, hoy por hoy, la segunda fuerza política en Euskadi. Pero esto da para otro artículo. Tiempo habrá.

Gráfico: Las prioridades temáticas en el discurso de Rubalcaba

Este fin de semana se ha celebrado la Conferencia Política del PSOE con la intención de definir un nuevo proyecto político. En el discurso de clausura, el Secretario General Alfredo Pérez Rubalcaba ha compartido con los militantes y ciudadanos las prioridades del nuevo proyecto socialista. Nosotros hemos hecho un análisis de contenido cuantitativo asignando a cada argumento/frase un código referido a alguno de los temas abordados en su discurso, siguiendo nuestra metodología (www.regionalmanifestosproject.com).

En el siguiente gráfico podéis ver el peso que tuvo en el discurso del líder socialista cada uno de los temas:

Muchos partidos donde elegir y no todos son iguales

Quin partit dedica més atenció al seu programa electoral a la lluita contra la corrupció? I a la justícia social i la igualtat? I a la protecció del medi ambient? En temps de retallades, qui insisteix més en la defensa de l’estat del benestar (sanitat, educació, serveis socials, pensions)? Quin d’ells posa més èmfasi en el debat sobre la independència de Catalunya? I quin, en canvi, és el més centralista? Amb una taxa d’atur del 22%, quina diferència hi ha entre el model econòmic que proposa cada partit per sortir de la crisi? Tu mateix ho pots descobrir en aquestes taules :

Descargar tabla aquí: tabla25N

ICV-EUiA, por encima de todo el estado de bienestar

Iniciativa per Catalunya Verds – Esquerra Unida i Alternativa (ICV-EUiA) es el único partido que hemos analizado y desmenuzado que ha priorizado el mantenimiento y la expansión del estado del bienestar por encima de la crisis económica y el debate territorial. Es un programa que dedica a la mejora de la atención sanitaria, a la defensa de la educación pública y al mantenimiento de los servicios sociales el 25,5 % de sus propuestas. Para que nos hagamos una idea de la significativa diferencia entre ICV-EUiA y el resto de los partidos a este respecto, basta recordar que el PSC dedica al tema un 17% de frases, ERC un 12,5% y CUP un 8%.  Esto significa también que es el partido que dedica menos espacio a presentar su modelo económico (21% de frases). Es evidente que ICV-EUiA ha optado por minimizar el debate territorial y la discusión sobre el modelo ideal de estado que debería tener Cataluña. Sólo dedica el 4,3% de propuestas al incremento del autogobierno  y la construcción y desarrollo de la nación catalana, algo que le diferencia claramente del resto de partidos de su espectro ideológico.

Gráfico 1. Los temas más enfatizados en el programa de ICV-EUiA (porcentaje de frases)

Iniciativa comparte con los partidos minoritarios su preocupación por la mejora de la calidad de la democracia y su preocupación por el deterioro de la imagen de la clase política, dedicando a estos temas casi un 6% de las frases de su programa electoral. Por otro lado, el componente verde no está tan enfatizado en su programa electoral como cabría esperar (7,5% de frases). Así, CUP duplica su sensibilidad hacia el desarrollo sostenible y el cuidado del medio ambiente e incluso CiU incluye más frases en este sentido (9,2%). Iniciativa está claramente apostando su programa a la prioridad de salvar el estado del bienestar, aún a costa de tener que renunciar, al menos por esta vez, a otras señas de identidad del partido, como lo es la ecología. En este sentido, se muestra muy cercano a las preocupaciones ciudadanas.

El modelo económico que presenta ICV-EUiA para salir de la crisis no es tan radical ni tan rompedor como el de CUP, pero sí se diferencia de sus dos cercanos competidores por la izquierda, ERC y PSC. La opción elegida por Iniciativa es la reforma del capitalismo, no su abolición, como en el caso de CUP, pero en su reforma llega más lejos que los programas de ERC y PSC. La mayoría de sus propuestas dentro de su modelo económico están orientadas a corregir las desigualdades que provoca el libre funcionamiento del mercado. El 45 % de sus propuestas son intervenciones directas en el mercado para su regulación, el doble que las que presenta ERC o el PSC.

Gráfico 2. El modelo económico defendido en el programa de ICV-EUiA.

Apenas hay espacio en su modelo económico para el desarrollo de propuestas que impliquen ayudas económicas directas para las empresas o los empresarios (2,2%). Tampoco cabría esperar de ICV-EUiA, si llegara al gobierno, que emprendiera un programa relevante de desarrollo de obras públicas e infraestructuras en Cataluña. Sólo dedica un 10% de frases a este concepto, comparado con el 30% de frases que dedica el modelo económico que presenta Esquerra Republicana de Catalunya. Al igual que este partido y que CUP, Iniciativa tampoco fía el crecimiento económico a las políticas de Investigación, Desarrollo e Innovación. Tan solo un 10% de las frases están referidas a propuestas de mejora de la I+D+i, comparado con el 17% de ERC o el 23,2% de propuestas que contiene el programa del PSC. Por último, cabe destacar que ICV-EUiA es el partido que más confía en la participación de todos los agentes sociales para gestionar la salida de la crisis, dedicándole el 4,4 % de las propuestas de su modelo económico.

El programa de Iniciativa elude la confrontación en el eje centro-periferia, aunque se posiciona claramente a favor de que la ciudadanía decida sin límites el futuro de Cataluña en un referéndum sobre la autodeterminación. A cambio, opta por priorizar las propuestas relacionadas con el mantenimiento del estado del bienestar, cuya principal responsabilidad recae en el gobierno de la Generalitat. Sus recetas para salir de la crisis pasan por una mayor intervención del estado en la economía, pero no para acabar con el sistema capitalista, sino para hacerlo más humano.

Se puede consultar la metodología para analizar los programas electorales en www.regionalmanifestosproject.com . El análisis de ICV-EUiA lo hemos hecho en base a su documento de 100 propuestas.

 

El programa del PSC… si te gustó en 2010, te gustará en 2012

Hoy le toca el turno al PSC, que no ha cambiado sus prioridades desde las últimas elecciones de 2010, aunque recoja por primera vez en su programa la defensa del derecho a decidir del pueblo catalán (“Manifestem el nostre convenciment que els ciutadans i ciutadanes de Catalunya hauran de decidir lliurement sobre qualsevol proposta de canvi substancial de les relacions entre Catalunya i Espanya, acordada entre les institucions catalanes i espanyoles, a través d’un referèndum en el que es plantegi una pregunta clara a la que s’hagi de respondre de forma inequívoca, acceptant o rebutjant el projecte sotmès a consulta”, programa electoral PSC 2012, pág. 10). Sin embargo, apenas ha aumentado el énfasis en propuestas relacionadas con la profundización del autogobierno o con la construcción nacional (4,5% en 2010; 5,5% en 2012). Este pequeño incremento se debe sobre todo a la inclusión de su apuesta por el federalismo, que no figuraba en su anterior programa con la misma intensidad.

Gráfico 1: Los temas más enfatizados en el programa del PSC (porcentaje de frases)

 

Prácticamente la mitad del programa del PSC está dedicado a proponer soluciones a la crisis económica (30%) y a la defensa, mantenimiento y promoción del estado del bienestar (un 17% de sus propuestas están relacionadas con la expansión o mejora de la educación y la sanidad públicas, los servicios sociales o las pensiones). Solo hay un cambio sustancial entre el programa que presentó el PSC en 2010 y el que presenta a estas elecciones y es que se han duplicado las propuestas relacionadas con la mejora de la calidad de la democracia, que ocupan tanto espacio en su programa electoral (5%) como el tema estrella de la campaña electoral, la discusión sobre el estatus político de Cataluña.

Por otro lado, sorprende en un partido de izquierdas la escasez de frases dedicadas al desarrollo sostenible y a la protección del medioambiente (4,6%), porcentaje sensiblemente inferior al que dedica, por ejemplo, CiU (9%) o incluso al que dedicaban a este tema los propios socialistas catalanes hace dos años en su programa (8%). Mayor sensibilidad muestra el PSC, sin embargo, con la igualdad y la justicia social, tema al que dedica un 7,4% de espacio, más del doble que CiU. Y como es una constante en todos los programas electorales que los partidos presentan a las elecciones autonómicas desde 2011, no figuran propuestas explícitas que impliquen recortes de los servicios sociales que disfrutan los ciudadanos catalanes.

El PSC dedica casi un tercio de su programa a la economía. En el gráfico 2 se puede ver cuál es el modelo de salida a la crisis económica que  propone el PSC atendiendo al peso (% frases) que cada uno de los diferentes temas de política económica tiene en su programa económico. También en este asunto los cambios respecto a 2010 son mínimos.

Gráfico 2. El modelo económico defendido en el programa de PSC

Hay un 20% de frases dedicadas a la economía con descripciones, buenos propósitos, de tono retórico y sin ninguna concreción. Dentro de las opciones concretas podemos destacar tres puntos: en primer lugar, el escaso peso que concede el PSC al desarrollo de un paquete de medidas económicas que impliquen ayudas o subvenciones directas a las empresas o al tejido empresarial (6%), tres veces menor que en el programa de CiU. En segundo lugar, el espacio central que concede en su modelo económico a la inversión en Investigación y Desarrollo (23%) y a la intervención directa en el mercado para que funcione de un modo más justo (20,8%), incluidas un amplio número de medidas relacionadas con la economía social. De hecho, respecto al programa de 2010 han desaparecido totalmente las escasas frases que aparecían a favor del liberalismo económico y el libre mercado, y han aumentado ligeramente (en 4 puntos) las medidas referentes a la necesidad de mayor regulación y control de los poderes económicos por parte del Estado. Y por último, las medidas ortodoxas que propone desarrollar el PSC si alcanzara el gobierno (reducción del déficit, austeridad en las cuentas públicas o apoyo explícito al sistema bancario) son mínimas (1,7 %), la mitad de las que contiene el programa de CiU, pero muy reveladoras (“La nostra posició pública serà instar al Govern de l’Estat a fer ús del fons de rescat europeu per recapitalitzar el sistema financer espanyol de forma ràpida i eficient”, programa electoral PSC 2012, pág. 25).

En resumen, por un lado, el PSC renuncia a enfatizar el tema del autogobierno en su programa electoral, a pesar de que presenta por primera vez en su programa la conveniencia de una consulta popular sobre la autodeterminación. Por otro lado, el PSC apuesta por la defensa y la promoción del estado del bienestar, incluso en mayor medida que en las elecciones de 2010. Lo que no presenta, con una situación económica bastante peor que la de hace dos años, es un nuevo modelo económico que permita confiar en la sostenibilidad del mantenimiento y desarrollo de las políticas sociales que contiene su programa.

Metodología en www.regionalmanifestosproject.com.

Busque, compare y si encuentra algo que le guste, vótelo

Y mañana ya toca votar. Por eso os dejamos hoy una tabla en la que podéis ver de forma comparada a los partidos que hemos ido analizando durante toda la semana.Toda la información de la campaña en twitter en http://deustosarelab.deusto.es/, grandes compañeras de viaje. La información la hemos desagregado al máximo para que podáis ver mejor los detalles que más os puedan  interesar. Buscad, comparad y si encontráis alguno que os guste, votadle. Democracia también es participar en las elecciones.

Pinchar enlace para ver mejor: Tabla comparada elecciones 21-O

Para terminar el post del día de reflexión, nada mejor que esta viñeta de la genial artista valenciana Mireia Pérez,

PSE: el primer programa desnudo de las elecciones vascas 21-O

Por fin tenemos el primer programa codificado (para ver método de codificación, http://www.regionalmanifestosproject.com/espaol/descarga-de-datos), despedazado y con datos preliminares manejables que nos pueden ayudar a ver qué peso da el partido del actual Lehendakari, Patxi López, a las políticas y a los temas que más pueden preocupar a los ciudadanos. En este primer análisis exprés, con los datos recién salidos del horno de la codificación, vamos a comparar el programa que presentó el PSE en 2009 con el que presenta a las elecciones del 21-0. Lo primero que hay que decir es que un tercio del programa socialista está dedicado a la Economía y al Empleo, un espacio significativamente superior al que ocupaba en las elecciones de 2009, como se ve en el siguiente gráfico. Se puede decir que el programa sintoniza, en este sentido, con las preocupaciones de la mayoría de los vascos.

Gráfico 1: % Frases dedicadas a cada tema/política en los programas del PSE (2009-2012)

En segundo lugar, vale la pena observar la importancia que concede el proyecto de Patxi López al mantenimiento y a la mejora de nuestro actual Estado de Bienestar (educación, sanidad, servicios sociales…). A pesar de la crisis económica y de los problemas reconocidos con el déficit público, el mantenimiento y expansión del Estado de Bienestar está más enfatizado en el actual programa electoral, un 14% de frases, que en el del año 2009. En cambio, la preocupación por la reducción de la desigualdad y las políticas hacia los colectivos más desfavorecidos se ha reducido a la mitad en el programa de 2012. El espacio que dedica el programa a proponer recortes de forma explícita es realmente mínimo, un 0,08%. Solo tres frases de las 3.535 del programa contienen propuestas que supondrían pérdidas de conquistas sociales para alguna parte de la ciudadanía. Una de esas frases habla explícitamente del copago sanitario según renta:  “Respecto al copago, los socialistas defendemos que desarrolle el principio de capacidad económica, considerando tanto renta como patrimonio individual – en ningún caso el familiar –, y marcando mínimos tanto de renta como de bienes y sin que en ningún caso tengan carácter confiscatorio.” (pág. 72, programa PSE Elecciones Vascas 21-O)

En el gráfico 1 se ve claramente la poca relevancia o el poco énfasis que ponen los socialistas vascos en la dimensión centro-periferia en estas elecciones. Solo un 0,6% de sus frases reclaman un mayor nivel de autogobierno para Euskadi y menos del 2% están relacionadas con la defensa de la identidad nacional vasca. Por último, la variación más significativa entre el programa que presentó en 2009 Patxi López y el que presenta a estas elecciones está relacionado con el mayor compromiso con el desarrollo sostenible y el medioambiente, que ha pasado de un 2,5% al 8%.

Pero, ¿qué es lo que propone exactamente el PSE en ese tercio del programa que dedica a la economía? El siguiente gráfico nos da alguna pista sobre el modelo de salida a la crisis económica que ofrece cada partido, atendiendo al énfasis que conceden a cada una de las categorías que componen la dimensión económica de nuestro análisis.

Gráfico 2: El modelo económico en el programa del PSE

Para empezar, hay que destacar que el PSE desperdicia el 20% de su programa económico en propuestas retóricas, del tipo “La actual crisis comporta nuevos retos que nos disponemos a afrontar de forma eficaz para mantener esta posición de liderazgo” (pág. 10, programa del PSE Elecciones Vascas 21-0). La política económica que más enfatiza en su programa es la que apuesta por la inversión y el desarrollo de la I+D, con un 25% de frases. Mientras  que la reducción del déficit público apenas alcanza el 3% de las frases de su programa político, las propuestas de estímulos al crecimiento económico y de desarrollo de infraestructuras públicas suponen casi el 30% de las frases dedicadas a la economía en el programa socialista. Las medidas económicas de corte liberal apenas ocupan un 1% de las frases, por un 14% de frases que defienden y proponen la intervención del Estado en el mercado.

En los próximos días, desnudaremos los programas de los aspirantes…