9 de febrero. Lunes de la V semana del tiempo ordinario
Vivimos rodeados de enfermedades que no siempre se ven, como la ansiedad, la soledad y el agotamiento crónico. Nuestro modo de vida acelerado, hiperconectado y exigente va dejando heridas profundas en el cuerpo y en el ánimo. Cada vez más personas buscan alivio para un malestar que nace de cómo vivimos y nos relacionamos.
Hoy se nos muestra a Jesús con una misión clara orientada a sanar y devolver dignidad. Allí donde llega Jesús, la atención se dirige a quienes están heridos y necesitan cuidado. La sanación brota del encuentro cercano, del gesto sencillo y de una compasión que no pasa de largo.
En esta cultura también nosotros podemos hacer de la cercanía una forma de cuidar la vida. Estamos invitados a ser parte de una cultura que repara, acompaña y ofrece alivio real. Feliz lunes.
