11 de mayo.Miércoles de la VII semana de Pascua
En un mundo donde las redes sociales amplifican la discordia y la política convierte en enemigos a quienes piensan diferente, la fragmentación social que nos lelva a la excesiva polarización,se ha vuelto la norma de nuestro tiempo.
Jesús ora por la unidad de los suyos antes de partir, pidiéndole al Padre que los guarde juntos en su nombre, y los envía al mundo no para huir de él, sino para transformarlo desde la verdad.
Hoy podríamos hacer una pausa para preguntarnos cómo contribuimos a dividir o a unir, qué palabras elegimos y qué puentes somos capaces de tender. Porque la unidad no se decreta, se construye cada día con gestos concretos que nos acercan a los demás. Feliz jueves.
