2 de julio, jueves de la XIII semana del tiempo ordinario.
A veces la vida pesa tanto que una persona no sabe cómo levantarse. Hay heridas que no se ven, culpas que se arrastran en silencio y cansancios que van dejando a la gente parada. Por eso hacen falta personas que se acerquen, sostengan y ayuden a dar un paso más.
A Jesús le llevan un hombre que no puede caminar y él se fija también en quienes lo acompañan. No empieza juzgando ni preguntando demasiado, sino dándole ánimo y devolviéndole confianza. Después le dice que se levante, tome su camilla y vuelva a casa con una vida nueva.
Hoy podríamos mirar con más cariño a quien parece no poder avanzar. Quizá no podamos resolverlo todo, pero sí podemos estar cerca y ayudar a cargar un poco menos. Necesitamos generar espacios donde cada persona pueda volver a ponerse en pie. Feliz jueves.
