4 de junio. Jueves de la VIII semana del tiempo ordinario.
Vivimos rodeados de mensajes que compiten por nuestra atención y fragmentan el corazón.
A veces sabemos muchas cosas, pero nos cuesta escuchar lo realmente importante. También hoy necesitamos volver a ordenar la vida desde lo que de verdad sostiene.
Jesús responde al escriba uniendo el amor pleno y el amor concreto al prójimo.
No separa la profundidad interior del cuidado cotidiano de quienes tenemos cerca.
Quien comprende esto descubre que ninguna práctica vale más que una vida entregada al amor.
Podríamos preguntarnos qué lugar ocupa hoy en nosotros aquello que decimos amar.
Que aprendamos a escuchar mejor, a cuidar más y a vivir con menos dispersión.
Feliz jueves.

Tal cual! Dispersa!