Espanto en Ceuta

1 de agosto, Sábado XVII del tiempo ordinario.

En Ceuta, al menos 57 personas han perdido la vida estos días intentando alcanzar la costa a nado. Frente a una tragedia de esta magnitud, surgen discursos banales que convierten vidas humanas en cifras, amenazas o argumentos políticos.

Herodes toma decisiones frívolas en medio de un banquete, condicionado por una promesa absurda y por el deseo de agradar. Mientras unos comen, conversan y se divierten, Juan es ejecutado como consecuencia de palabras pronunciadas sin responsabilidad. El Evangelio revela que la banalidad del poder puede desembocar en una tragedia humana irreparable.

Un día más necesitamos huir del ruido de los discursos que oculten la gravedad de lo sucedido. Rechacemos las palabras que deshumanizan y asumamos que toda decisión pública tiene consecuencias sobre vidas concretas. Aprendamos a pensar, hablar y actuar desde la responsabilidad y el cuidado mutuo. Feliz sábado.

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