27 de septiembre, lunes XXVI del tiempo ordinario
Vivimos en tiempos de segregación a través de clases. Cuando viajamos en avión, vamos al campo de futbol, asistimos a conciertos vemos cómo nos clasifican en VIP, primera clase, premium o similar; frente a los «pobres». Parece que nuestra sociedad necesita segregar para dar estatus.
Jesús invierte la lógica habitual de los importantes. Pone a un niño en medio, señalando que la importancia va en función de la vulnerabilidad de un niño. Señala que el camino del Evangelio es de bajada social, no de ascenso.
Hoy podríamos dar una vuelta a las personas que miramos como modelo. Se trata de replantear nuestra mirada para que sea distinta al escaparate social y así tratar de cambiar nuestra lógica social. Feliz lunes.
