12 de agosto, miércoles XIX del tiempo
Hoy la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra y, por unos instantes, la luz queda oculta. También entre nosotros se interponen heridas, palabras mal dichas, prejuicios o silencios que terminan eclipsando a personas que un día fueron importantes.
El Evangelio propone un camino concreto cuando algo se rompe entre nosotros. Acercarnos, hablar a solas, escuchar y buscar recuperar al otro antes que condenarlo. Reconciliarse no significa negar lo ocurrido, sino intentar que la oscuridad no tenga la última palabra.
Quizá hoy podamos reconocer nuestros propios eclipses y preguntarnos qué persona ha quedado escondida detrás de una herida o un desencuentro. Podríamos intentar dar un pequeño paso para volver a acercarnos y dejar que la luz atraviese de nuevo nuestras relaciones. Feliz miércoles.
